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Dormir tranquilo empieza antes de la almohada: guía rápida para cerrar el día

3 minutos
Estrategias sencillas, como anotar los pendientes del día siguiente, pueden ayudarte a lograr un mejor descanso nocturno. Descubre el motivo.
Dormir tranquilo empieza antes de la almohada: guía rápida para cerrar el día
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 11 junio, 2026 19:00

Imagina que, después de un duro día, por fin llega la hora de irte a la cama y dormir. Pero, aunque estés cansado, tu cerebro no parece creer lo mismo y sigue activo, pensando en lo que tienes que hacer el día siguiente e impidiendo el descanso.

Muchos ven esta dificultad para conciliar el sueño como un tipo de insomnio misterioso. Mas lo cierto es que, la mayoría de las veces, tu mente sigue acelerada por los estímulos del día y lo que quedó por hacer. Para que el sistema nervioso entienda que es momento de descansar, necesita una transición que le indique que el día ha terminado de verdad. Te damos algunas ideas para que cierres la jornada, de forma consciente.

Vacía tu mente de pendientes

Uno de los motivos más comunes por los cuales nos cuesta conciliar el sueño se debe a que nuestro cerebro sigue pensando en tas tareas que  debemos hacer al día siguiente. Para liberar a la mente de esa carga puedes usar una sencilla estrategia de “vaciado”.

Vas a anotar en una libreta o en la app de notas de tu teléfono las tres labores pendientes que debes hacer al comenzar tu jornada del día siguiente. Esta pequeña acción actúa como un cierre administrativo, indicando a tu mente que las tareas están guardadas y que no necesita seguir recordándolas en ese momento.

Reduce las pantallas

Ten en cuenta que las pantallas a las que nos vemos expuestos durante todo el día emiten una luz que altera nuestra producción de melatonina, la hormona del sueño. Por ello, como parte del ritual de transición, es conveniente que evites las pantallas, por lo menos 30 minutos antes de irte a la cama.

De igual manera, ajusta la iluminación en el dormitorio. Y es que si tienes una luz intensa, tu cerebro seguirá pensando que es momento de estar activo. En su lugar, opta por una lámpara de pie o mesa que emita un tono de luz suave y cálido, propiciando una atmósfera de calma.

Adopta un “gesto de aterrizaje”

Para condicionar el descanso, podrías realizar alguna acción física sencilla, que le indique a tu mente que no hay ninguna emergencia que atender. Estos gestos de aterrizaje pueden variar de acuerdo a tus gustos y preferencias.

Podrías hacer el ritual de limpieza facial con suma calma o ir por ejercicios de respiración profunda. Incluso hacer unos sencillos estiramientos para liberar tensión acumulada en los músculos durante el día.

Tenemos la idea de que dormir mejor comienza en la almohada. Pero, lo cierto es que cómo terminas la tarde y organizas la transición hacia la noche es lo que en realidad hace la diferencia. Las estrategias que te indicamos antes se pueden adaptar a distintas rutinas y no llevan más de unos minutos. Intenta ponerlas en práctica.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.