Cuando todo pierde su valor: "Hay quien cruza el bosque y solo ve leña para el fuego"

¿Te ha pasado que, sin darte cuenta, empiezas a mirar algo que antes disfrutabas solo por lo que puede reportarte?
Existe una frase atribuida a Tolstói, aunque sin una fuente lo bastante clara como para darla por segura, que resume bien ese momento: “Hay quien cruza el bosque y solo ve leña para el fuego”.
Más allá de a quién pertenezca exactamente, la idea funciona igual de bien, y merece la pena detenerse en la palabra que la sostiene: “solo”.
Cuando reducimos algo a su utilidad
No hay nada de malo en reconocer que la madera es útil. El problema aparece cuando esa utilidad ocupa toda la mirada, y el bosque deja de ser paisaje, vida, sombra, belleza y experiencia para convertirse únicamente en un recurso del que sacar algo.
La persona que solo ve leña no ha dejado de estar en el bosque, pero ha dejado de verlo. Atraviesa el mismo espacio que quien se fija en la luz entre los árboles o en el sonido del viento, y sin embargo vuelve con una percepción mucho más pobre de lo que ha recorrido.
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Esa forma de mirar no se limita a los bosques ni en la madera. Aparece cada vez que convertimos un pasatiempo en una vía de productividad, un viaje en material para publicar, un contacto nuevo en una oportunidad que explotar, una relación en un intercambio de favores o el propio tiempo libre en una medida constante de rendimiento.
Nada de esto significa que lo práctico esté de más: un viaje puede dar contenido interesante, y un contacto puede abrir puertas reales.
La distinción está en otro sitio, entre reconocer que algo tiene utilidad y reducir todo su valor exclusivamente a esa utilidad, como si lo demás que aporta dejara de contar.
Tres preguntas para notar cuándo pasa
Detectar este cambio de mirada en el propio día a día es más sencillo con unas cuantas preguntas concretas.
- ¿Qué estamos viendo únicamente por lo que puede darnos? Sirve para señalar dónde se ha colado esta forma de mirar sin que nos diéramos cuenta.
- ¿Esa cosa seguiría teniendo valor aunque no produjera ningún resultado inmediato? Ayuda a distinguir entre lo que de verdad importa y lo que solo parece importar mientras rinde.
- ¿Qué aspectos estamos dejando de percibir mientras nos fijamos en lo útil? Suele revelar todo lo que se pierde cuando la mirada se estrecha hasta quedarse solo con la leña.
Ver para qué sirve algo no es haberlo visto entero
Cruzar el bosque pensando en la leña no tiene nada de extraño ni de reprochable; a veces hace falta madera, y reconocerlo es simple sentido práctico.
Lo que merece la pena revisar de vez en cuando es si esa mirada se ha quedado como la única disponible, hasta el punto de no recordar ya cómo era el bosque antes de empezar a medirlo en troncos.
Ver para qué sirve algo no significa haber visto todo lo que es, y esa diferencia es la que se pierde en cuanto el “solo” se instala sin que nadie lo note.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







