Homero, poeta griego: "El genio se descubre en la fortuna adversa, en la prosperidad se oculta"

Para nadie es un secreto que tendemos a buscar el confort y la comodidad. Por ello, planificamos y trabajamos en pro de alcanzar un estado de prosperidad donde los problemas sean escasos. Pero la realidad es que es imposible evitar todas las adversidades. De hecho, el poeta griego Homero dejó una observación interesante sobre las adversidades: “El genio se descubre en la fortuna adversa, en la prosperidad se oculta”.
Lo que nos quiere decir con esto es que la adversidad revela capacidades que en la comodidad pasan desapercibidas. Mientras que en tiempos favorables muchas virtudes quedan ocultas bajo el velo de la rutina.
La trampa de la comodidad y el despertar en la fortuna adversa
En la prosperidad nos encontramos ante un entorno predecible, en donde las rutinas y comodidades marcan el pulso del día a día. En este contexto, muchas cualidades como la creatividad, la resistencia y la capacidad de resolver problemas permanecen ocultas, ya que no hay ninguna amenaza. Lo cual puede conllevar una mayor rigidez mental.
En cambio, cuando la fortuna cambia y nos enfrentamos ante un período adverso, nos vemos obligados a adaptarnos a los cambios. Y allí afloran esas virtudes o cualidades dormidas, ya que la adversidad actúa como un catalizador que acelera el aprendizaje.
Esto podemos verlo representado en distintos escenarios de la vida. Por ejemplo, en el deporte, un atleta descubre su verdadera fortaleza cuando debe remontar un resultado contrario. Mientras que en el plano personal una pérdida de trabajo o la muerte de un familiar crea un escenario en el que debemos reinventarnos para poder salir adelante. Incluso al dar el paso e iniciar un emprendimiento debemos hacer uso de la creatividad para destacar en el mercado.
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Consejos para aprovechar los momentos de adversidad
La clave para sacar lo mejor de los momentos de fortuna adversa está en el enfoque que le das. No veas los problemas como algo que te detiene o derrumba, trátalos como un campo de entrenamiento. Para ello, podrías seguir algunas de estas pautas.
- Enfrenta los desafíos. En lugar de esquivar los desafíos por el temor a fracasar, conviene que los enfrentes. Esto te ayudará a mejorar tu capacidad de resolución de conflictos y creatividad.
- Busca soluciones. Un error común ante los errores y problemas pasa por invertir el tiempo en generar excusas. Entonces, cambia el foco y dirige tu atención a buscar maneras de resolver el problema. Por ejemplo, si cometiste un error en el trabajo, busca la manera de corregirlo a la brevedad.
- Registra lo aprendido. Es importante que veas los tropiezos como un entrenamiento y anotar lo aprendido durante ellos es clave. Estos registros se convierten en una fuente de conocimiento para cuando te enfrentes a una situación similar a futuro.
- Gestiona tu entorno. Lo ideal es que te rodees de personas que estimulen tu crecimiento ante la presión y te empujen a mejorar. Esto te incentivará y trabajarás tu ingenio.
- Celebra los pequeños logros. En las adversidades solemos pasar por alto las pequeñas victorias, pero es muy importante celebrarlas. Ellas construyen una confianza sólida, basada en hechos reales.
Mas allá de poner a prueba, las épocas difíciles sirven para revelar partes de nosotros que permanecen dormidas o que incluso no sabíamos que teníamos. A diferencia de la prosperidad, es en la adversidad en donde podemos ver nuestro verdadero potencial y descubrir de qué estamos hechos.
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