Muhammad Ali: "No cuentes los días, haz que los días cuenten"

Uno de los boxeadores más famosos de la historia, considerado por muchos como el mejor peso pesado, fue Muhammad Ali. Pero más allá de su destreza en el ring, también tenía ideas y frases muy cargadas de realidad. Quizás la más recordada es “No cuentes los días, haz que los días cuenten”.
Esta idea nos invita a dejar de vivir a la espera de un momento idílico y empezar a construir una vida satisfactoria con los recursos que tenemos hoy. Tendemos a esperar a que lleguen las vacaciones para descansar o a “tener tiempo” para comenzar a hacer ejercicio, pero lo cierto es que este plan a futuro alimenta la inercia y la procrastinación. Para romper el ciclo debemos hacer acciones que cuenten en el presente.
Practica micro-rituales de movimiento
Hacer que el día cuente, desde el punto de vista físico, no implica hacer dos horas de ejercicios en el gimnasio. La idea es que actives tu cuerpo con estímulos breves y frecuentes, que te ayuden a transitar de mejor manera la jornada. Por ejemplo, al despertarnos solemos sentir las articulaciones “oxidadas”, y si realizas un par de minutos de estiramientos a primera hora, podrás cambiar tu energía matutina.
Con estirar tus brazos hacia el techo y rotar tu cabeza y hombros con suavidad bastará para mejorar la circulación y enviar una señal de alerta positiva al cerebro. Si tienes tiempo, también podrías caminar unos diez minutos antes de iniciar tus obligaciones laborales o académicas. Bien sea en la vía a tu oficina, alrededor de la manzana o incluso dentro de casa, si teletrabajas. Esto ayuda a mejorar tu ánimo y bienestar.
Planifica una pequeña meta diaria
Solemos llenar nuestra agenda de pendientes, y cuando no alcanzamos a completarlos todos, solo nos genera una sensación de frustración. En su lugar, elige cada mañana una única mini meta diaria.
La idea es que sea algo sencillo y realista, que puedas llevar a cabo en poco tiempo, pero que tenga un valor real para tu persona. Por ejemplo, podrías ordenar el cajón de la cocina que te irrita cada vez que lo abres por su desorden o leer un capítulo de un libro que te parezca muy interesante. Al cumplir con este compromiso, tu mente lo registra como un logro, dándole una sensación más positiva a tu jornada.
Cuida tu bienestar emocional
Muchos comienzan el día mirando el móvil. Esto hace que entres de lleno en los correos y demandas que el mundo exige de ti, sin siquiera haber salido de la cama. Por ello, evita el móvil durante esos primeros minutos del día y dedícalos a la respiración consciente.
Tan solo siéntate en el borde de la cama, inhala en cuatro tiempos, retén el aire en dos, para luego exhalar en seis tiempos. Esta sencilla acción contribuye a oxigenar el cerebro y equilibrar tu sistema nervioso, para comenzar el día desde la calma.
A veces pensamos que el autocuidado requiere objetivos grandes y —por lo general— inalcanzables. Pero la idea detrás de la frase de Muhammad Ali nos recuerda que la calidad vale más que la cantidad. No se trata de contar días hasta que tengamos tiempo de hacer un “gran cambio”. Más bien va de elegir pequeñas acciones que sumen calidad a nuestro presente.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







