Rabindranath Tagore: "Si cierras la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera"

Vivimos en una sociedad en donde tendemos a buscar la perfección y en la cual los fallos no tienen cabida. Percibiéndolos incluso como una debilidad. Con respecto a esta idea, el poeta y filósofo indio Rabindranath Tagore tenía una postura muy clara, expresándola en su frase “Si cierras la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera”.
Con ella hace una advertencia a las vidas excesivamente blindadas. Y es que el miedo desmedido a la incomodidad o al juicio ajeno termina por asfixiar el crecimiento personal y el descubrimiento de nuevas realidades.
La “vida blindada” y el error como mecanismo de aprendizaje
El deseo de control absoluto es una respuesta natural ante un entorno cambiante. Y es que buscamos tomar decisiones perfectas, planificando en extremo. Pero, este exceso de planificación suele derivar en parálisis por análisis, quedándote estático y no dando el siguiente paso por temor a lo que vendrá después.
Cuando esto sucede y no te expones a lo incierto, el mundo se cierra de forma inevitable. Al protegerte bajo siete llaves de los errores, también dejas afuera la experimentación y el probar métodos distintos, empobreciendo la experiencia. Es decir, dejas de aprender mediante el contraste. No olvides que de los errores obtienes datos que te indican qué vía no debes repetir. Al aislarte en esa vida blindada, no obtendrías dicha experiencia y aprendizaje.
¿Cómo se ve la vida blindada en el día a día?
Es probable que te preguntes si estás siendo demasiado rígido en lo que respecta a los errores. Una manera de saberlo es identificando las escenas más comunes en las que solemos “cerrar la puerta” por completo y compararlas con tu día a día.
- En el entorno laboral. Al hacer los mismos procesos mecánicos y obsoletos, una y otra vez, solo por seguir la ruta más segura, frenas la innovación y la mejora continua. De igual manera, los miembros del equipo de trabajo se abstendrán de proponer algo distinto, ya que no lo tomarás en cuenta.
- En la crianza. La idea de la frase de Tagore se ve reflejada en los padres que sobreprotegen a sus hijos. Al no dejarlos experimentar un fallo o frustración mínima, se les priva de la oportunidad de desarrollar resiliencia. Muy necesaria para gestionar los problemas de la vida en la adultez.
- En las decisiones personales. En muchas ocasiones, postergamos acciones que implican un cambio de rumbo en nuestra vida, como una mudanza, un nuevo proyecto o una conversación difícil, por miedo a equivocarnos y por proteger la imagen pública.
El coste de vivir una vida en exceso protegida es la falta de evolución, de confianza en nuestras propias decisiones y de obtener conocimiento. Por ello, la idea pasa por llevar a la práctica el pensamiento de Tagore dejando la puerta abierta.
Si bien es cierto que no vas a ir por la vida cometiendo errores adrede, tampoco debes aislarte de ellos. Aceptar al error como posibilidad constante no nos hace vulnerables. Más bien ayuda a que ganemos experiencia para enfrentar el día a día.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







