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Un ritual de transición para no llevarte el trabajo entero al resto de la tarde

3 minutos
Cerrar la laptop al final del día de trabajo funciona como una señal visual para tu mente, avisando que llegó el momento de la desconexión.
Un ritual de transición para no llevarte el trabajo entero al resto de la tarde
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 05 junio, 2026 17:00

Un escenario común, si teletrabajas, es que termines tu jornada laboral, pero tu mente todavía se encuentre conectada en ella. O si trabajas de forma presencial, es posible que te sientas acelerado al salir de la oficina. Y es que, aunque hayas dejado tu puesto de trabajo físico, tu atención sigue secuestrada por la productividad. Impidiendo el descanso y haciendo que te sientas agotado.

Ten en cuenta que, tras ocho horas de trabajo, el cerebro se encuentra en un modo de alerta del cual puede costar un poco salir. Si a eso le sumas que quedó una tarea incompleta, la mente se quedará enganchada a ello. Para darle al cerebro una señal de que la hora de trabajo terminó, y que es momento para otras actividades, podrías aplicar un ritual de transición sencillo.

1. Guarda tus herramientas de trabajo

El primer paso en el ritual de desconexión pasa por cerrar de forma física y visual la jornada de trabajo. Para ello, cierra tu laptop, recoge las carpetas y otros implementos de trabajo y guárdalos en un cajón. Si tienes una oficina en casa, sal de ella hasta el otro día. Limpiar el escenario le indica a tu mente que la faena ha terminado y que ahora el espacio pertenece a otra versión de ti mismo.

2. Haz una nota de cierre

En muchas ocasiones, la jornada laboral no alcanza para cumplir con todos los pendientes. Por ello, es buena idea que al final de tu horario escribas una nota breve con los pendientes más importantes que debes hacer al día siguiente.

Al plasmar estas preocupaciones en papel, le das permiso a tu cerebro para “soltarlas”. Lo que libera un espacio en tu mente para disfrutar de otras tareas el resto de la tarde y reducir tu ansiedad.

3. Cámbiate de ropa

La ropa que usas durante el día actúa como un “uniforme”, que te sitúa en el modo resolutivo del trabajo. De manera que, al terminar tu horario, es conveniente que te cambies de ropa por tejidos más suaves y confortables.

El cambio de outfit funciona como transición sensorial y corta con la faena. Así pasas de la persona que gestiona las crisis a convertirte en quién habita su momento de descanso.

4. Camina cinco minutos

Este consejo es perfecto para quienes realizan teletrabajo. Y es que en esta modalidad pasas de la faena a la vida personal en un instante, lo que resulta violento para el sistema nervioso. A diferencia del trabajo presencial, en donde el trayecto de vuelta a casa puede ayudar con la desconexión.

Por ello, haz un “trayecto falso” al terminar tus tareas. Tan solo sal de casa y camina por cinco o diez minutos sin ningún fin en particular. Basta con que mires el entorno y lo que sucede a tu alrededor.

Un punto que debes tener en cuenta es que este ritual no borra tus obligaciones laborales al día siguiente. Pero ayuda a que no mantengas el resto de la tarde con pensamientos sobre el trabajo, desconectes y descanses de verdad.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.