¿Una barrita como merienda? 4 señales de que no está siendo suficiente

Quizás una de las comidas que menos planificada tenemos es la merienda. Y es que, por lo general, nos agarra en el trabajo, universidad o en medio de alguna actividad. En ese contexto de prisas y falta de planificación, terminamos optando por alternativas rápidas y listas para comer, como las barritas de cereales.
El problema está en que, para algunas personas, ellas se pueden quedar cortas. No saciando el hambre y quedando a medias en mantener la energía y la concentración hasta la siguiente comida. La clave para saber si la barrita es una merienda adecuada para ti —o no— pasa por observar las señales que te da tu cuerpo. Si notas algunas de las siguientes, es posible que debas darle un giro de tuerca.
1. Te vuelve el hambre al poco tiempo
Si comes tu barrita y, a los pocos minutos, sientes que tu estómago reclama alimento de nuevo, es una señal de que la merienda ha fallado. La idea al tomar este alimento es que te mantenga satisfecho y cómodo por unas dos a tres horas, hasta la siguiente comida. Si el hambre regresa pronto, es probable que la barrita sea demasiado pequeña o que su mezcla de ingredientes no tenga los necesarios para ralentizar la digestión.
2. Llegas con demasiada ansiedad a la siguiente comida
Ahora, si llegas a la cena con un hambre voraz, esto puede indicar que la barrita no está siendo suficiente durante la tarde. Ten en cuenta que esa sensación de ansiedad por comer puede empujarte a ingerir tus alimentos más rápido de lo normal o elegir comidas más calóricas y procesadas al final del día.
3. Notas bajón de energía o falta de concentración
Considera que el cerebro consume una gran parte de la energía del día. De manera que si la barrita de media tarde no te aporta ese extra necesario, es posible que al poco tiempo después de comerla te cueste mantener el foco en el trabajo, estudio o actividad que estés realizando. Así como también que experimentes fatiga mental que te sientas más irritado.
4. La barrita casi no aporta proteínas ni fibra
Los expertos de Harvard Nutrition Source señalan que los snacks con alimentos integrales que contienen proteína, fibra y granos enteros pueden aumentar la satisfacción. Las fibras se encargan de retardar la absorción de los azúcares y aportan volumen, mientras que las proteínas son el macronutriente que mejor regula las hormonas del apetito.
Entonces, lo ideal es que revises la etiqueta nutricional de tu barrita. Si notas que el aporte de fibra es mínimo y la proteína es casi inexistente, significa que no tiene las herramientas físicas para mantenerte saciado.
Una barrita puede ser útil en un apuro. Pero si siempre te deja con hambre, más te gusta su sabor y quieres seguir comiéndolas, puedes completarla y convertirla en una merienda más sustanciosa. Por ejemplo, si la acompañas con fruta, aumentarás el aporte de fibra. Mientras que si usas yogur, obtendrás más proteínas.
También tienes la opción de los frutos secos, ricos en grasas saludables y que ayudan a que la energía dure por más tiempo. En fin, no necesariamente tienes que renunciar a las barritas. Si les haces un pequeño ajuste y las acompañas, pueden funcionar mucho mejor como opción de merienda.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







