¿Cuál es la diferencia entre espárragos verdes y blancos?

19 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Los espárragos cuentan con nutrientes esenciales para el organismo humano. Te vamos a contar cuáles son las diferencias entre sus dos variedades más conocidas: los verdes y los blancos.

En el mercado es posible encontrar espárragos de 2 tipos: verdes y blancos. No obstante, seguro que muchas personas no conocen cuáles son las verdaderas diferencias entre ambos, más allá de su color externo. A continuación haremos un repaso de los aspectos característicos de cada variedad desde el punto de vista nutricional.

Antes de nada, ten en cuenta que consumir vegetales es fundamental. La ingesta de frutas y verduras se ha asociado con una menor incidencia de las enfermedades complejas, siendo la variedad de los alimentos incluidos en la dieta un factor fundamental.

En este sentido, no dudes en incluir todo tipo de productos de origen vegetal en la alimentación. Tanto los espárragos blancos como los verdes son buenas opciones.

¿Por qué la diferencia en el color?

Los espárragos verdes y blancos presentan un color distinto, pero en realidad son el mismo alimento y la misma especie. Simplemente se diferencian en su grado de maduración, ya que el blanco todavía no ha brotado al exterior, mientras que el verde ha sido expuesto al sol, por lo que realiza la fotosíntesis.

Desde el punto de vista nutricional, tanto los espárragos verdes como los blancos poseen las mismas propiedades y la misma carga de nutrientes. Se trata de un alimento con un alto contenido en fibra, capaz de estimular el funcionamiento del tránsito intestinal, según un estudio publicado en International Journal of Molecular Sciences.

Al mismo tiempo, tienen cantidades significativas de ciertos minerales necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Uno de ellos es el potasio, que equilibra los efectos del sodio produciendo un descenso de la presión arterial según la literatura científica más reciente. De hecho, se recomienda la ingesta regular de dicho nutriente en las personas hipertensas para disminuir el riesgo cardiovascular.

Por último, no nos podemos olvidar de su contenido en calcio. Este micronutriente resulta esencial de cara a evitar la degeneración del tejido óseo, lo que puede incrementar el riesgo de fracturas a medio plazo. Según los expertos, su aporte dietético es muy importante, sobre todo en las mujeres que tienden a padecer osteoporosis tras la menopausia.

Atado de espárragos verdes.
Los espárragos verdes ya han realizado fotosíntesis y de allí proviene su color.

Para saber más: ¿Qué es el caseinato de calcio y para qué sirve?

¿Cambian su sabor los espárragos verdes y blancos?

A pesar de que cuentan con la misma carga nutricional, el sabor de los espárragos blancos y verdes varía con ligereza, siendo más intenso en el caso de los últimos. Además, también existen modificaciones respecto al precio.

Los blancos son más caros debido a que es más difícil recogerlos, ya que se encuentran bajo tierra y es necesario excavar para extraerlos. La buena noticia es que este tipo de alimentos se pueden envasar en conserva, aumentando mucho su vida útil.

Otro tipo: el espárrago morado

Además de las dos variedades ya mencionadas, es posible encontrar otra conocida como espárrago morado. En este caso sí que existen variaciones significativas en cuanto al sabor, siendo bastante más dulce. Por otra parte, la textura también se ve alterada, ya que cuenta con un toque crujiente que hace que el propio vegetal se pueda consumir crudo.

El cambio de color responde a la presencia en el alimento de una sustancia denominada antocianina, que se puede encontrar también en otros vegetales de color rojo o morado como son los arándanos. Este pigmento se engloba dentro de los fitonutrientes y se caracteriza por su potencial antioxidante.

De hecho, el consumo habitual de alimentos con tonos rojos, morados o negros se suele relacionar con un menor riesgo de enfermar y con un retraso en el envejecimiento, gracias a la acción de estos compuestos de carácter fitoquímico. Las propias antocianinas son capaces de bloquear la producción de radicales libres en el organismo.

A pesar de todo, los espárragos morados no son tan comunes y su precio se incrementa. No obstante, si se tiene acceso a ellos no hay que dudar en incluirlos en la dieta habitual, ya que sus beneficios para la salud son evidentes.

Espárragos blancos.
El color blanco de los espárragos denota que no han recibido luz solar y son más caros en el mercado.

También te puede interesar: Por qué son importantes los antioxidantes

Incluye espárragos verdes y blancos en la dieta

Como has visto, los espárragos son una clase de vegetal con un valor nutricional beneficioso. Tenemos dos variedades clásicas: blanca y verde, que corresponden al mismo producto en distinto estado de maduración. Por otra parte, es posible encontrar una tercera forma que cuenta con propiedades distintas debido a los pigmentos que la conforman.

Está claro que incluir vegetales en la dieta es beneficioso. En este sentido, te recomendamos que los espárragos aparezcan con frecuencia en la alimentación.

Una ventaja de los mismos es su gran versatilidad. Se pueden consumir en conserva, salteados o incluso dentro de un revuelto. Por este motivo es sencillo añadirlos a múltiples recetas, incrementando el aporte nutricional y el sabor de las mismas. ¡Experimenta! Si tienes más dudas, consulta con un profesional de la nutrición.

  • Wong C., Harris PJ., Ferguson LR., Potential benefits of dietary fibre intervention in inflammatory bowel disease. Int J Mol Sci, 2016. 17 (6): 919.
  • Chmielewski J., Carmody JB., Dietary sodium, dietary potassium, and systolic blood pressure in US adolescents. J Clin Hypertens, 2017. 19 (9): 904-909.
  • Vannucci L., Fossi C., Quattrini S., Guasti L., Pampaloni B., et al., Calcium intake in bone health: a focus on calcium rich mineral waters. Nutrients, 2018.
  • Jacoby, Enrique, and Ingrid Keller. "La promoción del consumo de frutas y verduras en América Latina: buena oportunidad de acción intersectorial por una alimentación saludable." Revista chilena de nutrición 33 (2006): 226-231.
  • Aguilera-Otíz, Miguel, et al. "Propiedades funcionales de las antocianinas." Biotecnia 13.2 (2011): 16-22.