¿Qué es la DMT y cómo funciona?

La DMT es un tipo de droga alucinógena que provoca efectos similares a los de los psicodélicos como el LSD. Descubre más sobre sus efectos y riesgos de consumo.
¿Qué es la DMT y cómo funciona?
Franciele Rohor de Souza

Revisado y aprobado por la farmacéutica Franciele Rohor de Souza.

Última actualización: 20 enero, 2022

La DMT, de nombre científico N, N-dimetiltriptamina, es un compuesto psicoactivo que pertenece a la familia de las triptaminas. Está presente en una amplia variedad de plantas y animales, y es uno de los componentes de la ayahuasca o yajé. En el lenguaje popular también se conoce como «molécula de Dios» o «molécula espiritual».

En particular, se caracteriza por causar efectos subjetivos en las funciones cerebrales, con alteraciones en la percepción y la cognición. Debido a esto, se compara con otras drogas psicodélicas, como el LSD y los hongos mágicos. ¿De dónde proviene? ¿Cuáles son los riesgos que acarrea su consumo? Aquí te contamos todos los detalles.

¿Qué es la DMT y de dónde proviene?

La DMT, N,N-dimetiltriptamina o N,N-DMT, es una sustancia química biosintetizada de forma natural por plantas y animales. En concreto, está presente en especies como Mimosa tenuiflora, Diploterys cabrerana y Psychotria viridis, que suelen utilizarse con fines medicinales y religiosos en culturas indígenas de América del Sur.

Asimismo, se ha encontrado en pequeñas cantidades en mamíferos como las ratas, los conejos y los humanos. De hecho, se cree que en estos últimos interviene sobre los efectos visuales del sueño natural, las alucinaciones y las experiencias cercanas a la muerte. Aun así, sigue siendo materia de investigación.

En cualquier caso, también se produce de forma sintética como un polvo cristalino blanco que se puede fumar en pipa o vaporizar. Algunas presentaciones son para inyectar o inhalar. Sin embargo, gran parte de la DMT del mercado ilícito es impura, por lo que su apariencia es amarilla, naranja o salmón.



¿Cómo funciona la DMT y qué efectos provoca?

Tal y como ocurre con otros psicodélicos, la DMT actúa sobre los neurorreceptores de la serotonina. Estudios recientes, como uno divulgado a través de la revista Nature, sugieren que esta sustancia provoca alteraciones significativas en la actividad eléctrica del cerebro. Asimismo, los expertos creen que la sustancia es producida por la glándula pineal, que la libera durante el sueño.

Entre otras cosas, se ha relacionado con la capacidad para regular el receptor SIGMA-1 en el sistema nervioso central. Dicha proteína está presente en muchos tejidos del cuerpo. Se vincula con la esquizofrenia, las conductas adictivas, la depresión y la función cardiovascular.

Ahora bien, en cuanto a los efectos que provoca su consumo, se destaca lo siguiente:

  • Alteraciones de la percepción.
  • Sensibilidad a la luz y a los sonidos.
  • Distorsiones visuales con los ojos abiertos.
  • Alucinaciones con los ojos cerrados.

De todos modos, como ocurre con otros tipos de drogas, la experiencia en cada persona tiende a ser diferente. Mientras que algunos sienten bienestar y disfrute, otros se ven envueltos en un estado mental abrumador.

Euforia por el consumo de DMT.
No siempre se consigue un estado eufórico al consumir DMT. También pueden experimentarse alucinaciones desagradables.

Dosis y formas de consumo

Como hemos comentado, la DMT recreativa viene en presentaciones para fumar, vaporizar, inyectar e inhalar. En todas sus formas, el consumo debe ser prudente. De lo contrario, conlleva efectos secundarios que ponen en riesgo la salud.

Las dosis utilizadas suelen ser las siguientes:

  • Fumada o vaporizada: de 20 a 60 mg, según la técnica utilizada.
  • Vía oral: entre 30 a 150 mg. Es prudente la toma de dosis pequeñas, pues sus efectos varían según el metabolismo individual.

Hay que destacar que se ha extendido el consumo de esta sustancia a través de bebidas tradicionales, como la ayahuasca. A esta última se le atribuyen beneficios espirituales y medicinales.

No obstante, su toma en grandes dosis puede ser peligrosa. Por eso, tanto su preparación como su ingesta debe estar supervisada por un experto en el tema.

¿Cuánto duran los efectos de la DMT?

La duración de las sensaciones causadas por la DMT varían de acuerdo a las características individuales. Esto abarca tanto su metabolismo, como la cantidad utilizada, el momento de consumo o si se han tomado alimentos previamente.

Por lo general, cuando es inhalada o inyectad, los efectos duran de 30 a 45 minutos. Si es en forma de brebaje, la sensación se prolonga por entre 2 y 6 horas.

Posibles efectos secundarios

El consumo de DMT provoca una serie de reacciones físicas y mentales que no siempre son agradables. Sus principales efectos secundarios abarcan lo siguiente:

  • Diarrea.
  • Mareos.
  • Euforia.
  • Despersonalización.
  • Pupilas dilatadas.
  • Agitación y paranoia.
  • Náuseas y vómitos.
  • Alucinaciones vívidas.
  • Sentido alterado del tiempo.
  • Alteración de la frecuencia cardíaca.
  • Incremento de la presión arterial.


Riesgos y contraindicaciones de la DMT

Los riesgos del consumo de DMT son potencialmente graves, sobre todo en personas con ciertas características especiales. Por ejemplo, en pacientes con enfermedades del corazón o hipertensión arterial. En ellos, el aumento de la frecuencia cardíaca es peligroso.

Asimismo, la droga puede derivar en convulsiones, pérdida de la coordinación muscular, confusión, paro respiratorio y coma. Si hay condiciones mentales preexistentes, se asocia con estados de psicosis.

Algunas de sus principales contraindicaciones son las siguientes:

  • Personas que consumen antidepresivos (existe riesgo de trastorno del síndrome serotoninérgico).
  • Pacientes en tratamiento con antihistamínicos, relajantes musculares y opioides.
  • Consumo simultáneo con otras drogas alucinógenas, como cannabis o cocaína.
  • Niños, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.
  • Pacientes con enfermedades mentales.
  • Personas que trabajan manipulando maquinaria pesada o en trabajos que requieren estado de alerta.
Aumento de la frecuencia cardíaca por DMT.
La aceleración de la frecuencia cardíaca es un efecto negativo y peligroso de la DMT.

Precauciones al utilizar DMT

La DMT no provoca adicción ni dependencia física. A pesar de esto, muchos consumidores principiantes experimentan la denominada «luna de miel», que se manifiesta con el deseo de usarla muchas veces. Sin un control, esto puede convertirse en una obsesión psicológica.

Por ello, es necesario priorizar las rutinas diarias y tener presente la importancia de mantener un equilibrio entre la exploración de la consciencia y la salud física, emocional e intelectual.

Con respecto al momento de consumo, se recomienda evitarla cuando el estado de ánimo esté bajo. Estar pasando por un mal momento personal puede derivar en una mala experiencia. De igual manera, se sugiere buscar un lugar tranquilo, silencioso y seguro, preferiblemente con una compañía de confianza.

Nota: aunque el consumo de DMT no se considera un delito, en la mayoría de países su producción y comercialización es ilegal. En España, por ejemplo, su posesión en la vía pública acarrea sanciones administrativas. 

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