Dolor en el ombligo: 12 causas y posibles soluciones

El dolor de ombligo puede desencadenarse por diversas causas, desde una mala digestión hasta problemas más serios como una apendicitis. Por ello, si se hace intenso o persistente, es necesaria la evaluación médica.
Dolor en el ombligo: 12 causas y posibles soluciones
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Última actualización: 08 julio, 2024

El dolor en el ombligo, también conocido como dolor periumbilical, puede aparecer por múltiples razones. Lo habitual es que se desencadene por alteraciones del sistema digestivo. No obstante, condiciones como hernias, infecciones, problemas musculares y afecciones en los órganos abdominales también pueden provocarlo.

Dependiendo de su origen, este tipo de malestar abdominal puede aparecer solo o acompañado de otros síntomas. Si este dolor es intenso o no cede luego de varios días, podría ser consecuencia de problemas de salud, como una apendicitis. En estos casos, requiere una valoración médica para establecer el tratamiento adecuado.

Características del dolor en el ombligo

Existen distintos tipos de dolor que pueden experimentarse en el abdomen en función del tejido y los órganos afectados.  Cuando se percibe hacia el ombligo o sus alrededores, el dolor se clasifica de la siguiente manera:

  • Dolor somático: se produce cuando hay una lesión a nivel de capa que recubre la cavidad abdominal conocida como peritoneo, en los músculos abdominales o en la piel. Es de intensidad elevada y fácil localización.
  • Dolor visceral: se origina en las vísceras de la cavidad abdominal. El dolor en el ombligo, o cerca de este, se asocia con afecciones en el intestino delgado, colon y apéndice.

Por otro lado, existen molestias que se perciben en una zona del cuerpo lejana a donde se produce la lesión. A esto se le conoce como dolor referido. Tal es el caso de una persona con pancreatitis que puede sentir molestias por arriba del ombligo y en los laterales del abdomen.

Síntomas del dolor en el ombligo

Esta molestia puede variar en cuanto a su intensidad y ubicación dependiendo de la causa. De allí que puede experimentarse cerca o detrás del ombligo, o hacia la parte superior o inferior del mismo. Asimismo, puede ser leve, intenso o, en algunos casos, intermitente.

Ahora bien, existen algunos síntomas que pueden aparecer junto al dolor periumbilical. Estos suelen ser particulares y de acuerdo al origen, entre estos:

  • Fiebre.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea o constipación.
  • Tirantez alrededor del ombligo.
  • Distensión abdominal (hinchazón).
  • Malestar que se irradia hacia otros lados del abdomen (derecho o izquierdo)


12 causas comunes de dolor en el ombligo

El dolor abdominal localizado en el ombligo puede ser de presentación aguda o crónica. El malestar agudo se caracteriza por tener un periodo de evolución inferior a 48 o 72 horas, mientras que el crónico es aquel que persiste por más de 3 meses. Estas son algunas causas que pueden originarlo:

1. Infección en la piel

Una infección en la piel en el ombligo, o cercano a él, puede provocar dolor. Esta condición se desencadena cuando gérmenes como hongos o bacterias colonizan el área umbilical luego de un traumatismo, o por fricción o sudor acumulado. En este caso, el dolor de ombligo aparece junto a picazón, enrojecimiento, o pus.

¿Cómo se trata?

Dependiendo de la gravedad, el médico puede indicar antibióticos orales o ungüentos de venta libre.

2. Intoxicación alimentaria

La intoxicación alimentaria es una causa común de dolor tipo cólico alrededor del ombligo. Es resultado del consumo de alimentos contaminados. En la mayoría de los casos, se debe a una manipulación inadecuada de los alimentos.

Los síntomas más frecuentes incluyen las náuseas, los vómitos, la diarrea y la hinchazón abdominal. Estos pueden presentarse desde horas después del consumo de los alimentos hasta luego de un par de días.

¿Cómo se trata?

El tratamiento se basa en el alivio de los síntomas y el remplazo de líquidos para evitar la deshidratación. El uso de antidiarreicos y antibióticos debe realizarse bajo estricta prescripción y vigilancia médica.

3. Hernia umbilical

Una hernia umbilical es una protrusión de las asas intestinales a través de un defecto en los músculos abdominales que limitan al ombligo. El 90 % de este tipo de hernias son adquiridas y predominan en las mujeres.

El síntoma habitual es un bulto cerca del ombligo. Las hernias umbilicales en los adultos son causa de dolor en el ombligo que empeora con el esfuerzo.

¿Cómo se trata?

El tratamiento incluye desde la observación, a la espera de regresión espontánea, hasta la reparación del defecto por cirugía para evitar complicaciones.

4. Gastroenteritis

La gastroenteritis es la inflamación del epitelio y de la mucosa interna del tracto gastrointestinal como resultado de una infección viral, bacteriana o parasitaria.

En general, suele presentarse con dolor difuso en el ombligo, diarrea, vómitos, fiebre y escalofríos. En casos graves, la complicación más común es la deshidratación.

¿Cómo se trata?

Las infecciones virales ceden luego de un par de días y requieren tratamiento sintomático. Las afecciones bacterianas suelen tratarse con antibióticos. Para saber cuál es tu caso, debes consultar con un médico de confianza.

5. Síndrome del intestino irritable

Este es un trastorno que afecta al intestino grueso. Se caracteriza por molestias abdominales y cambios en el hábito intestinal en un periodo de tres meses. El dolor es más frecuente en la parte inferior del ombligo, pero en ciertas ocasiones puede ser difuso.

Otros síntomas del síndrome del intestino irritable son los siguientes:

  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Hinchazón abdominal.
  • Aumento en los gases intestinales.
  • Cambios en la forma y la consistencia de las heces.

¿Cómo se trata?

Esta afección debe ser tratada por un médico especialista en gastroenterología. Se recomiendan cambios en la dieta, el estilo de vida y manejo del estrés. Puede indicarse medicamentos antiespasmódicos, laxantes, probióticos, antidiarreicos y suplementación con fibra.

6. Diverticulitis

La diverticulitis es la inflamación de los divertículos del colon, unas pequeñas dilataciones que se forman en el revestimiento intestinal. Lo habitual es que afecte el colon sigmoide.

Se presenta con dolor alrededor del ombligo o en la parte baja del vientre que se exacerba con las comidas y se alivia con la defecación. De igual forma, es común la distensión abdominal, el estreñimiento, la diarrea y el tenesmo rectal.

¿Cómo se trata?

Los médicos suelen recomendar una dieta rica en fibra, espasmolíticos y analgésicos para el dolor, pero las necesidades de cada persona pueden variar.

7. Apendicitis

La apendicitis es la inflamación del apéndice cecal, una pequeña bolsa que se extiende desde la primera porción del colon en la parte inferior derecha del abdomen. Se caracteriza por iniciar con un dolor abdominal difuso alrededor del ombligo. Posteriormente, el malestar migra al cuadrante inferior derecho del abdomen.

Otros síntomas comunes incluyen los siguientes:

  • Náuseas y vómitos
  • Fiebre.
  • Pérdida del apetito.
  • Aumento de la sensibilidad abdominal.

El paciente suele referir dolor intenso al presionar y soltar el abdomen con la punta de los dedos. De igual forma, es habitual la rigidez abdominal por irritación intestinal.

¿Cómo se trata?

Por fortuna, esta enfermedad puede ser solucionada mediante el abordaje quirúrgico y la extracción del apéndice inflamado.

8. Pancreatitis

La pancreatitis es la inflamación del páncreas de presentación súbita o crónica. Su síntoma característico es el dolor en la parte superior del ombligo que se irradia en banda a la espalda.

Este malestar suele ser continuo e intenso y se acompaña de fiebre, náuseas, vómitos y sensibilidad abdominal. La confirmación de la enfermedad es con ecografía o tomografía computarizada.

¿Cómo se trata?

Las formas agudas se tratan con hidratación temprana y analgésicos. Los cambios en el estilo de vida, como dejar de beber alcohol y dejar de fumar, son necesarios para prevenirla. La cirugía también es una opción en los casos crónicos.

9. Colecistitis

La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar que suele desencadenarse por cálculos que obstruyen la salida de la bilis. Esta se presenta con dolor en la región superior derecha del abdomen o por encima del ombligo.

El dolor es como un cólico o un calambre y puede extenderse al hombro derecho y parte media de la espalda. De igual forma, la colecistitis puede presentarse con náuseas, vómitos y fiebre.

¿Cómo se trata?

El tratamiento se basa en antibióticos, cambios en la dieta, hidratación parenteral y extracción de la vesícula por cirugía.

10. Enfermedad inflamatoria intestinal

La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerativa son causas habituales de dolor en el ombligo persistente por inflamación crónica de la mucosa intestinal.

Los síntomas pueden ser moderados a severos y experimentan periodos de remisión. Algunas de las manifestaciones más comunes de esta afección son las siguientes:

  • Evacuaciones líquidas con mucosidad.
  • Pérdida de peso.
  • Cólicos abdominales.
  • Sangre en las heces.
  • Pérdida del apetito.

¿Cómo se trata?

Esta enfermedad debe ser tratada por un especialista en gastroenterología. El plan terapéutico incluye cambios en la dieta, así como el uso de medicamentos analgésicos y antiespasmódicos para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

11. Obstrucción intestinal

Se dice que hay obstrucción intestinal cuando existe detención del tránsito normal que impide la salida de las heces. Las causas más comunes incluyen las adherencias intestinales, las hernias y los tumores.

Una obstrucción a nivel del colon que puede producir un malestar insoportable en el abdomen y la zona del ombligo. Los vómitos, las náuseas y el aumento de los gases intestinales son síntomas frecuentes. El diagnóstico se realiza por examen clínico y estudios de imagen.

¿Cómo se trata?

En la mayoría de los casos, la obstrucción intestinal representa una emergencia médica que requiere hospitalización. El tratamiento incluye administración de líquidos endovenosos, succión de material fecal por sonda y cirugía.

12. Embarazo

El embarazo puede generar algunos malestares, entre ellos el dolor en el ombligo. Este suele aparecer entre el segundo y tercer trimestre como resultado del crecimiento uterino.

Algunas mujeres pueden experimentar un dolor leve pero persistente en el área umbilical, con sensación de tensión en la piel. Cabe destacar que en esta etapa aumenta el riesgo de hernias umbilicales.

Por otro lado, las embarazadas suelen referir cólicos y molestias periumbilicales y en todo el abdomen durante la gestación. Por lo general, se debe a la acción hormonal sobre el sistema gastrointestinal y al avance de la gestación.

¿Cómo se trata?

Estas molestias suelen desaparecer por sí solas luego del nacimiento del bebé. En todo caso, el tratamiento dependerá de la causa e intensidad del dolor que presente la gestante.

Otras causas de dolor en el ombligo

Como ves, existe un amplio abanico de afecciones que pueden manifestarse con molestias a nivel del ombligo. Algunas causas menos frecuentes de este síntoma incluyen las siguientes:

  • Lesiones musculares.
  • Parasitosis intestinal. 
  • Estreñimiento persistente.
  • Tumor abdominal. 
  • Enfermedad ulcero-péptica.
  • Infección de las vías urinarias.
  • Problemas en la columna, como las hernias discales.

¿Se puede prevenir el dolor en el ombligo?

Llevar una dieta balanceada, evitar comidas ricas en grasas y un consumo excesivo de alcohol, puede disminuir el riesgo de presentar alteraciones gastrointestinales que provoquen dolor en el área periumbilical.

Asimismo, realizar un correcto aseo del ombligo y evitar los traumatismos, o roces directos en el área, puede prevenir infecciones, irritaciones y lesiones musculares en la zona que generen este tipo de malestar.



Un síntoma que no debe ser subestimado

El dolor en el ombligo suele ser una manifestación clara de que algo no anda bien en el organismo. Por lo general, es resultado de afecciones leves y de resolución espontánea. No obstante, también puede advertir la presencia de apendicitis, pancreatitis, colecistitis y obstrucción intestinal.

Es recomendable estar atentos a la evolución del malestar y buscar ayuda médica en caso de que el dolor sea persistente o empeore con el tiempo. De igual forma, la fiebre alta, la sangre en las heces y la pérdida de la consciencia sugieren la necesidad de atención profesional inmediata.


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