5 frases y reflexiones filosóficas sobre la guerra

A lo largo de la historia, diversos filósofos se han atrevido a reflexionar sobre la guerra. Te mostramos algunas perspectivas sobre este fenómeno.
5 frases y reflexiones filosóficas sobre la guerra
Maria Alejandra Morgado Cusati

Escrito y verificado por la filósofa y psicóloga Maria Alejandra Morgado Cusati.

Última actualización: 14 julio, 2022

Por desgracia, los conflictos bélicos han acompañado a la humanidad a lo largo de la historia. Esto hizo que numerosos filósofos hayan reflexionado sobre la naturaleza, las causas y las consecuencias de la guerra en la cultura humana y universal.

En este sentido, los pensadores que han abordado este fenómeno se han planteado cuestionamientos como los siguientes:

  • ¿Qué es la guerra?
  • ¿Es posible un mundo sin ellas?
  • ¿Cuál es su objetivo?
  • ¿Existen las guerras justas?

Dicho esto, veamos a continuación cómo han contestado los filósofos a estas interrogantes a lo largo de la historia. Conozcamos las reflexiones sobre la guerra más relevantes.

1. El ser humano tiene una tendencia natural a la guerra

La guerra es el estado natural del hombre.

~ Arturo Pérez-Reverte ~

Desde la antigüedad, diversos pensadores han afirmado que el conflicto y la guerra son cualidades inherentes al ser humano. Por ejemplo, para Tucídides, historiador griego del siglo V a. C., el aumento de poder de una de las partes es el origen de los conflictos bélicos; aspecto que consideraba natural en la especie humana.

Por su parte, Platón defendía que el estado natural de las ciudades era la guerra, la cual era promovida por el antagonismo que se halla presente en la naturaleza del hombre, el cual está por encima de la concordia.

Sin embargo, Platón no justificaba cualquier tipo de guerra. Rechazaba aquellas que se efectuaban en el interior de la ciudad, aunque defendía los combates con el enemigo externo: los bárbaros que perturbaban la paz interna.

Por tanto, para Platón, la paz no solo consistía en mantener una relación amistosa entre los mismos ciudadanos griegos y regular la guerra interna, sino que también implicaba evitar la injerencia externa de los bárbaros en el propio territorio.

Por último, el filósofo español Gustavo Bueno sostenía que la guerra era un fenómeno profundamente humano. Si bien es un proceso brutal y peligroso, está relacionado con lo que somos como especie y con nuestro desarrollo como civilización.



2. El debate y las reflexiones sobre la guerra justa

Todas las guerras son santas. Os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener al cielo de su parte.

~ Jean Anouilh ~

Otro tópico bastante debatido dentro de la filosofía es la legitimación de la guerra. Con respecto a ello, Platón afirmaba que esta era legítima, siempre y cuando su propósito fuese defender el orden de un Estado.

Pero si las guerras son producto de la codicia, entonces son ilegítimas, aunque inevitables. El filósofo ateniense consideraba que la codicia formaba parte de nuestra naturaleza.

En la Edad Media, las reflexiones sobre la guerra en la cultura occidental se vieron permeadas por el cristianismo. En este caso, San Agustín de Hipona consideraba que la guerra era malvada, por lo que se debía evitar.

No obstante, defendía la existencia de la guerra justa, bajo causas justificadas. En este sentido, el saqueo y ataque a otros Estados no podría ser legítimo, pero sí lo sería la defensa del Estado ante una agresión o la reconducción de los herejes al buen camino de la fe.

Por su parte, Nicolás Maquiavelo defendía que la guerra y la fuerza estaban por encima de la justicia. Por lo tanto, la guerra no podía ser justa ni injusta, sino inevitable, necesaria y útil para imponer el orden en un Estado.

A estas posturas se contrapone la perspectiva de Kant, quien defendía que ningún ser humano debe ser sacrificado. No somos medios para un fin. Por ello, afirmó que la guerra debe evitarse a toda costa y no existe ninguna justificación moral de la misma.

Desastre causado por la guerra.
La destrucción que deja la guerra también plantea cuestionamientos sobre los resultados de la misma.

3. La naturaleza humana no incluye el conflicto

No es suficiente ganar la guerra, es más importante organizar la paz.

~ Aristóteles ~

Así como hay pensadores que defienden que el conflicto es inherente a la naturaleza humana, hay otros que afirman que es la concordia lo que nos define como especie.

Dentro de esta perspectiva encontramos a Aristóteles, quien también hizo reflexiones sobre la guerra. Opinaba que el ser humano es el único animal capaz de apreciar la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto. Por lo tanto, seríamos la única especie capaz de evitar el conflicto.

Además, según el estagirita, el ser humano es un animal político, que tiende por naturaleza a vivir en unión con otros, creando sociedad. Nuestra capacidad razonadora nos permitiría discernir que el conflicto no siempre es la mejor opción.

Sin embargo, Aristóteles admitió que el orden de la polis genera conflictos, pues se imponen acuerdos y normas. En este sentido, los conflictos que surjan tendrán cierto grado de violencia, la que nunca va a suprimirse por completo. En estos casos, el propósito de la guerra será restaurar la paz.

4. El proyecto de paz perpetua

Incluso los filósofos alabarán la guerra como ennoblecedora para la humanidad, olvidando a los griegos que decían: mala es la guerra que engendra más mal del que elimina.

~ Kant ~

El proyecto de la paz perpetua ha sido abordado por filósofos como Rousseau, Leibniz y Kant. Consiste en proponer un plan que garantice la paz universal y duradera.

Con respecto a ello, Kant escribió un tratado de política titulado Sobre la paz perpetua. Allí presenta algunas propuestas para garantizar la paz de los Estados:

  • Eliminar la posibilidad de que los Estados sean cedidos o donados a particulares.
  • La eliminación de los ejércitos permanentes.
  • Desaparición de la deuda nacional, ya que genera tensiones entre las naciones.
  • La adopción del republicanismo como forma de gobierno y la libertad de los Estados federados dentro de cada nación.

Por su parte, Hegel defendió que no puede existir una paz perpetua ni un orden jurídico internacional. Pues entre los Estados, la voluntad particular se encuentra por encima del deseo de mantener la paz.

Además, para Hegel, la guerra no debería evitarse. Es el medio que permite que un determinado pueblo domine sobre otro.

Guerra interna en un país.
Muchos filósofos distinguieron entre guerras internas y externas, justificando unas u otras.


5. Las consecuencias devastadoras de las guerras mundiales

El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Si no, esta establecerá un fin para la humanidad.

~ John F. Kennedy ~

La historia nos ha demostrado que la forma en cómo se dan los conflictos bélicos ha cambiado con el paso del tiempo. Conforme transcurren los siglos, se han añadido nuevas armas y estrategias, al punto de alcanzar niveles superiores de destrucción y barbarie.

Durante el siglo XX se evidenció la capacidad destructora del ser humano con las guerras mundiales y el desarrollo de las armas nucleares. El filósofo Günther Anders consideraba que estos hechos eran motivos de sobra para evitar todo conflicto bélico de ahora en adelante.

Fue a partir del siglo pasado que la humanidad se dio cuenta de su capacidad para la autodestrucción y empezó a temer por ello. Desde entonces, han seguido existiendo guerras, pero enfocadas de un modo diferente: despojadas de cualquier atisbo de virtud y con una mayor prudencia.

Hoy más que nunca se vuelve necesario hacer reflexiones sobre la guerra con mayor hincapié. Los conflictos internacionales que se han desplegado en los últimos años, dejan sobre la mesa cuestiones tan importantes como el futuro de la humanidad.

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