Cómo limpiar las cubiteras para evitar que el hielo sepa raro
El hielo que sabe a plástico, a comida o a algo indefinido que arruina el vaso es un problema más común de lo que parece. La reacción habitual es cambiar el agua y volver a congelar, pero si la cubitera no está limpia o el congelador acumula olores, el resultado va a ser el mismo. Identificar la causa y actuar sobre ella resuelve el problema de forma duradera.
Sigue esta secuencia sencilla para limpiar los residuos de la cubitera y eliminar los olores que quedan retenidos en la silicona.
Paso 1: Vaciar y desechar el hielo viejo
Antes de lavar nada, saca todo el hielo que haya en la cubitera y tíralo. El hielo absorbe olores del entorno y, si lleva tiempo en el congelador, ya no tiene un sabor neutro aunque el recipiente esté limpio. Empezar con la cubitera vacía es el punto de partida.
Te puede interesar: ¿Cuál es el electrodoméstico más sucio de la cocina? Así puedes limpiarlo correctamente
Paso 2: Lavar con agua caliente y jabón
Usa agua caliente y un poco de lavavajillas. Las cubiteras de silicona tienen pliegues y esquinas donde se acumulan residuos que no se ven a simple vista, así que conviene usar un cepillo pequeño o un paño que llegue bien a todos los huecos. Las de plástico duro son más fáciles de aclarar, pero también retienen olores si llevan tiempo en uso sin limpiarse a fondo.
Paso 3: Enjuagar muy bien
El jabón que queda en la cubitera pasa directamente al hielo y es una de las causas más frecuentes del sabor raro. Enjuaga con abundante agua hasta que no quede ningún rastro de espuma ni olor a detergente.
Paso 4: Desodorizar si el olor persiste
Si después del lavado la cubitera todavía huele a algo, aplica una solución de bicarbonato disuelto en agua —una cucharadita por cada vaso— o un chorro de vinagre blanco diluido. Deja actuar cinco minutos, frota suavemente y aclara bien. Estos dos recursos neutralizan olores sin dejar residuo propio si se enjuagan a fondo. El vinagre es especialmente útil en cubiteras de silicona que han absorbido olores con el tiempo.
Paso 5: Secar por completo antes de rellenar
Una cubitera húmeda que va directo al congelador puede generar capas de hielo irregulares y retener microorganismos. Sécala con un paño limpio o déjala al aire hasta que esté completamente seca antes de volver a llenarla de agua.
Cuándo el problema está en el congelador, no en la cubitera
Si sigues estos pasos y el hielo sigue sabiendo raro, el origen está en el propio congelador. Revisa lo siguiente:
- Alimentos sin tapar o en bolsas mal cerradas que liberan olores.
- Derrames antiguos en el fondo o en las paredes del cajón.
- Bolsas de congelados abiertas que llevan meses dentro.
- Hielo almacenado durante demasiado tiempo: el hielo también caduca en términos de sabor, especialmente en congeladores que se abren con frecuencia.
Una limpieza del congelador con agua caliente y bicarbonato, seguida de un secado completo antes de volver a encenderlo, suele resolver estos casos. Después, guarda todos los alimentos bien cerrados y cambia el hielo con más regularidad.
Lavar la cubitera con la misma frecuencia con que se limpian otros utensilios de cocina —cada dos o tres semanas si se usa con regularidad— evita que los olores se instalen. Con la cubitera limpia y el congelador sin olores acumulados, el problema no suele volver.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.






