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Cómo limpiar la placa de cocina sin rayarla con productos que ya tienes en casa

3 minutos
Con productos como el bicarbonato de sodio, paños de microfibra o vinagre, puedes mantener tu placa de vitrocerámica limpia y libre de rayones.
Cómo limpiar la placa de cocina sin rayarla con productos que ya tienes en casa
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 31 octubre, 2026 19:00

Las placas de vitrocerámica o inducción están in en lo que a electrodomésticos para cocinar se refiere, dándole al “corazón del hogar” un aspecto más limpio y minimalista. Ahora, esta estética hace que cualquier suciedad, como alguna salpicadura de agua o salsa en su superficie, se note todavía más.

Muchos consideran que para mantener la placa limpia necesitan frotar mucho y utilizar productos agresivos, pero esto solo termina por rayar su delicada superficie. En su lugar, te recomendamos ir por un protocolo amable, con productos domésticos como el jabón lavavajillas o el bicarbonato de sodio; y utensilios suaves, como los trapos de microfibra.

Haz una limpieza en seco de la placa de cocina

Para limpiar la placa de cocina sin rayarla, debes comenzar por apagarla y esperar a que se enfríe. Si intentas limpiarla justo después de cocinar, aumentas el riesgo de sufrir alguna quemadura. Además de que los productos que utilices para la limpieza se evaporan con mayor velocidad, no haciendo de forma correcta su trabajo.

Una vez que la vitrocerámica esté fría, vas a pasar un trapo seco por toda su superficie. De esta manera retirarás las migas y restos de comida sólidos. Los cuales pueden entorpecer la limpieza en las siguientes fases.

Prueba el procedimiento para manchas ligeras

Si tu placa solo tiene un par de salpicaduras o manchas ligeras, esta técnica es la ideal. Une en un recipiente, a partes iguales, vinagre y agua tibia, sumando un par de gotas de jabón lavavajillas. Con esta mezcla, vas a humedecer un trapo de microfibras, sin que llegue a gotear, y pásalo por toda la placa.

Luego deja que la mezcla repose en la superficie por un par de minutos y retira con otro trapo humedecido en agua. Hazlo en movimientos circulares y suaves. Termina pasando un paño para secar la superficie. El vinagre y el jabón ayudan a disolver la grasa de la placa.

Usa bicarbonato de sodio para restos quemados

Ahora, si tu vitrocerámica tiene manchas quemadas y oscuras, el bicarbonato de sodio es una mejor alternativa para retirarlas. Ten en cuenta que estas manchas surgen por alguna salsa o alimento que cayó en la placa y se carbonizó por el calor, haciendo que se adhiriera al vidrio. El bicarbonato, al ser un abrasivo suave, puede ayudar a quitarlo sin rayar la superficie.

Comienza agregando en un recipiente dos cucharadas de bicarbonato con un par de gotas de agua y mezcla hasta formar una pasta espesa. Coloca esta pasta justo sobre las zonas manchadas de tu vitro, tapa con una bayeta humedecida en agua tibia —sin que llegue a gotear— y deja actuar por 15 minutos.

El calor húmedo ablanda la costra de la mancha, facilitándole la labor al bicarbonato. Pasado el tiempo de acción, vas a retirar la pasta con un trapo húmedo y termina pasando uno seco.

Ve por la rasqueta de vitrocerámica para manchas muy pegadas

Hay manchas muy rebeldes —como las de caramelo o plástico derretido—, las cuales se niegan a salir incluso con el bicarbonato. Para estos casos, puedes utilizar una rasqueta específica para vitrocerámica. Tan solo vas a colocar la herramienta en un ángulo de 30 a 60 grados y deslizarla hacia adelante, sin presionar en exceso.

El filo de la rasqueta retirará la mancha. Luego solo limpia con un trapo húmedo y seca bien la superficie. Si no cuentas con una rasqueta de vitro en casa, evita sustituirla con otros objetos como cuchillos afilados, cucharas metálicas u objetos punzantes, que puedan rayar y dañar la placa.

En fin, la mejor manera de evitar manchas y arañazos en la placa de vitro pasa por darle una pequeña limpieza con un trapo humedecido después de cada uso. Así evitas que la grasa se pegue y se mantendrá limpia como el primer día.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.