Logo image

El secreto de las lavanderías para mantener tus toallas suaves y absorbentes

3 minutos
Un lavado amable, con menos detergente y sin suavizante, es la llave para mantener las toallas de casa suaves por un mayor tiempo.
El secreto de las lavanderías para mantener tus toallas suaves y absorbentes
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 14 mayo, 2026 08:00

Imagina que terminas de darte una ducha y, cuando tomas la toalla para secarte, en lugar de sentirla suave, te encuentras con una rígida y rugosa, que raspa al pasarla por la piel. Por lo general, la primera idea que se te pasa por la cabeza para resolverlo es agregar una mayor cantidad de suavizante en el lavado; más esta no es la mejor solución.

El suavizante deja una capa de residuos sobre las fibras de la toalla. Lo cual hace que el algodón deje de absorber el agua de tu cuerpo de forma eficiente. Además, esta capa atrapa residuos de piel muerta y humedad en el rizo, haciendo que aparezcan malos olores. Las lavanderías tienen un secreto para evitar esto. En lugar de suavizante, optan por ajustar la técnica a la hora de lavar y secar las toallas.

¿Cómo lavar tus toallas para mantenerlas suaves?

Conservar las toallas suaves y absorbentes comienza desde la lavadora. Debes lavarlas por separado, sin otras prendas que puedan soltar pelusas y afectar el rizo de algodón. De igual manera, no llenes el tambor de la lavadora a tope, ya que las toallas necesitan espacio durante el lavado para que el agua y el detergente circulen. Otros puntos en los que debes fijarte son:

  • Dosifica el detergente. Ten en cuenta que el exceso de detergente se adhiere a las fibras de la toalla y hace que la suciedad se quede en ella durante los lavados futuros. En su lugar, optar por usar una cantidad moderada y de preferencia en formato líquido, que es más sencillo de retirar.
  • Usa agua tibia. Si el fabricante de tu toalla lo permite, conviene usar agua tibia durante el lavado, ya que ella es muy útil para desinfectar.

¿Y si las toallas ya están rígidas?

Ahora, si tus toallas ya se encuentran endurecidas al tacto, puedes aplicarles un método sencillo de recuperación en dos pasos. Para ello necesitarás vinagre blanco y bicarbonato de sodio.

  • Comienza lavando las toallas en la lavadora con agua tibia, y en lugar de usar jabón, colócales una taza de vinagre. Su acidez disuelve las ceras dejadas por el suavizante en lavados anteriores.
  • Al terminar, inicia un nuevo ciclo de lavado, pero esta vez sustituyendo el vinagre por 100 gramos de bicarbonato de sodio. Este ingrediente neutraliza los olores y ajusta el pH de las fibras para devolverles su volumen.
Es importante que agregues el vinagre y el bicarbonato en lavados separados. Si los usas juntos, sus efectos se anularán entre sí. De igual manera, no es conveniente que uses vinagre en cada lavado, ya que puede llegar a afectar la lavadora con el tiempo. Déjalo solo para un uso ocasional.

No olvides el secado

En lo que a toallas suaves se refiere, el secado juega un papel tan importante como el lavado. Comienza sacudiendo las toallas al sacarlas de la lavadora, para que el rizo se levante y abra. Luego solo tiende al aire para que se sequen.

Si optas por un secado en secadora, configura tu aparato a una temperatura media o baja. El sobrecalentado hace que las fibras de la toalla se tuesten y tome ese tacto acartonado. También puedes incluir bolas de secado en el tambor, para que el aire caliente circule mejor por la prenda y logres una textura más esponjosa.

Como habrás notado, el secreto para tener unas toallas suaves no es agregar más suavizante. Más bien pasa por evitarlo, lavar con menos residuos y cuidar las fibras de algodón en cada ciclo.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.