El error de lavar todas tus prendas en ciclo delicado y cómo corregirlo

Son muchos los que, a la hora de seleccionar el ciclo de lavado para la colada, siempre eligen el delicado. El motivo detrás de ello es simple: si la lavadora trata la ropa de forma delicada, la ropa durará mucho más, ¿cierto? Pues la realidad es que el lavado no funciona precisamente así.
Considera que el ciclo delicado está pensado para un tipo de ropa, con necesidades muy específicas. Y no toda la colada se ve beneficiada por él. Es más, en muchos casos se puede quedar corto. Lo ideal es que escojas el ciclo en base a la ropa que estés lavando.
¿Qué es el ciclo delicado y para qué sirve?
El ciclo delicado, como su nombre lo indica, está diseñado para prendas de telas delicadas, como por ejemplo la seda, el tul o la gasa. También vale para blusas finas, lencería, prendas con encajes, lentejuelas o aquellas que indiquen delicado en la etiqueta. Trabaja con una agitación muy reducida del tambor, así como con un centrifugado leve, esto con el fin de proteger esas fibras frágiles.
Y aunque es genial para esos tejidos, no vale para los más fuertes de la ropa común, como los vaqueros, sábanas, toallas o ropa de deporte. Estas prendas tienden a acumular sudor, aceites corporales o partículas de polvo que se adhieren a las fibras y necesitan de una mayor agitación por parte de la lavadora para desprenderse. Cosa que el ciclo delicado no ofrece.
Otro problema de lavar toda la ropa en ciclo delicado es que, por su centrifugado menor, la ropa queda con mayor humedad, lo que alarga el secado. E incluso puede favorecer la proliferación de moho, si el ambiente no está bien ventilado.
¿Cómo lavar las prendas comunes?
La clave para lavar tus prendas y quitarles la suciedad, sin llegar a maltratarlas, está en ajustar la intensidad dependiendo de la ropa que estés lavando. La información del lavado ideal la encontrarás en la etiqueta del fabricante. Pero, a modo general, puedes considerar estas pautas:
- Clasifica las prendas. Antes de meter la ropa a la lavadora, es importante que la clasifiques de acuerdo a su color (blanca o de color) y tipo de tejido (algodón, seda, vaqueros, entre otros). La idea es que laves lo blanco separado del color, y que las prendas de tejidos duros y robustos también queden juntas y separadas de las más suaves.
- Elige la temperatura del agua. El agua tibia es ideal para ropa muy sucia. Pero si temes que la prenda se encoja o destiña, ve por el agua fría.
- Configura el ciclo. El ciclo delicado déjalo solo para prendas finas. Si estás lavando ropa de color, ve por el ciclo de colores. Mientras que el ciclo normal te servirá para las prendas de algodón, poliéster o incluso jeans de uso diario. En cuanto al centrifugado, si la prenda es resistente, como las toallas o vaqueros, puedes elegir uno alto. Del resto, ve por uno moderado (a menos que la prenda sea delicada, en cuyo caso debe ser bajo).
- Dosifica el detergente. Para una carga de aproximadamente 5 kilogramos, puedes utilizar de 35 a 50 ml de detergente líquido. Evita excederte con él, ya que puede dejar una película en la prenda, que opaca los colores con el tiempo.
Otros errores comunes al lavar
Aparte de lavar todas las prendas en ciclo delicado o agregar demasiado detergente, otro error que tendemos a cometer durante el lavado es llenar a tope el tambor. Y es que si tus prendas están tan apretadas, no podrán moverse durante el lavado. Lo ideal es que quede el espacio de tu mano extendida desde la ropa hasta el techo del tambor.
De igual manera, evita mezclar las prendas delicadas con las pesadas. Las últimas actúan como una lija contra los tejidos delicados durante el lavado y los degradan. En fin, cuidar la ropa no significa lavarla siempre en delicado. La idea es que elijas el ciclo de forma inteligente, teniendo en cuenta las características de tus prendas. Esto hará que se mantengan limpias y duren por mayor tiempo.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







