Cabezal de la ducha con cal: el truco de la bolsa para limpiar sin desmontarlo

Un problema común en muchos hogares pasa por notar que el caudal del agua de la ducha ha disminuido. Cuando esto sucede, algunos piensan que el cabezal se descompuso o algo parecido, pero el causante suele ser un enemigo silencioso presente en el agua: la cal.
Suele acumularse en los orificios del cabezal de ducha, bloqueando el paso del agua. Lo que conlleva la reducción del caudal, o que tome una forma diferente a la usual. Puedes resolver esto de forma sencilla, aplicando el truco de la bolsa de vinagre.
El truco de la bolsa: paso a paso
Para limpiar la cal de tu cabezal de ducha, no necesariamente tienes que usar productos abrasivos, ni desmontar la pieza. El vinagre blanco o de limpieza puede ayudarte. Contiene ácido acético, el cual ayuda a ablandar y disolver la cal que quedó atrapada en los orificios. Y al usarlo en conjunto con la bolsa, no tendrás que frotar con fuerza: el tiempo actuará a tu favor.
- Vierte vinagre blanco o de limpieza en una bolsa con cierre hermético hasta la mitad. La idea es que el cabezal puede quedar sumergido en el líquido.
- Introduce el cabezal de la ducha en la bolsa, sin desmontarlo. Asegurándote de que todos los orificios de salida del agua tengan contacto con el vinagre.
- Sujeta bien la bolsa al tubo de la ducha, para evitar que se deslice y caiga. Puedes usar una goma elástica, cinta adhesiva o un cordel.
- Deja que el vinagre actúe por lo menos durante una hora. Más si tiene una costra de cal muy gruesa, entonces lo mejor es dejarlo en remojo durante toda la noche.
- Retira con cuidado la bolsa y pasa con suavidad un cepillo de dientes viejo por la superficie. Así retirarás cualquier resto de cal que haya quedado.
- Abre el grifo y deja que corra agua caliente a presión durante un minuto. El agua se llevará consigo los residuos de vinagre o cal restantes.
Si el cabezal tenía exceso de cal o llevaba mucho tiempo sin limpiarse, es posible que necesites repetir el proceso para eliminarla.
Mantenimiento para un caudal óptimo
Para evitar que el problema del bajo caudal vuelva, es conveniente que apliques un par de hábitos sencillos de mantenimiento. Pasar un trapo humedecido con vinagre por el cabezal, una vez por semana, evita que la cal se acumule en la superficie. También pasa un paño seco por el cabezal después de utilizar la ducha. Y es que las gotas de agua que quedan allí se evaporan, dejando minerales que se convierten en cal.
De igual manera, repite el truco de la bolsa cada dos o tres meses, antes si vives en una zona de agua dura. Este tip demuestra que, con un poco de paciencia y un producto básico de la despensa, puedes mantener el cabezal en estado óptimo por un mayor tiempo.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







