Los expertos en limpieza coinciden: "Para eliminar el moho fácilmente del baño, mezcla agua oxigenada, jabón de platos y bicarbonato"
El moho suele aparecer con facilidad en el baño, en especial cuando la humedad se acumula y la ventilación es insuficiente. Las juntas de los azulejos y otras superficies expuestas al agua suelen ser algunos de los puntos donde más se concentra.
Antes de que el problema se extienda, una limpieza a fondo puede ayudar a retirar el moho de pequeñas superficies no porosas. Hay una mezcla casera y efectiva que reúne tres ingredientes muy fáciles de encontrar: agua oxigenada, bicarbonato de sodio y jabón de platos.
Cómo preparar la mezcla para eliminar el moho
La creadora de contenido Marga Díaz ha compartido esta receta en su cuenta de Instagram, donde combina estos tres ingredientes para limpiar las manchas de moho del baño. Para prepararla necesitas:
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio.
- 250 mililitros de agua oxigenada al 3 %.
- 50 mililitros de jabón de platos líquido.
Para crear este potente limpiador, coloca todos los ingredientes en una botella con dosificador y agita con cuidado hasta integrarlos. Después, aplica la mezcla directamente sobre las zonas afectadas, haciendo énfasis sobre las juntas de los azulejos.
Déjala actuar durante 15 o 20 minutos. Transcurrido ese tiempo, frota bien con un cepillo para desprender los restos de moho y enjuaga con agua tibia.
El último paso también es importante: seca muy bien la superficie con un trapo o papel absorbente. Si todavía queda alguna mancha, puedes repetir el proceso.
Tres ingredientes que se complementan
La mezcla funciona gracias a que cada ingrediente tiene una función diferente durante la limpieza. El agua oxigenada al 3 % actúa como oxidante y puede dañar las estructuras celulares de los hongos, además de ayudar a aclarar las manchas que dejan sobre la superficie.
El bicarbonato, por su parte, aporta una abrasión suave que facilita desprender la suciedad y los residuos adheridos. También puede ayudar a neutralizar olores y absorber parte de la humedad.
El jabón de platos completa la preparación al facilitar que se extienda sobre la superficie. Además, ayuda a retirar la suciedad y la capa grasosa que puede favorecer que el moho permanezca adherido.
Ojo con estas mezclas al limpiar
Que los ingredientes sean habituales en casa no significa que convenga combinarlos con cualquier otro producto. No mezcles esta preparación con lavandina ni con vinagre, ya que algunas combinaciones de productos de limpieza pueden generar compuestos irritantes.
Si has utilizado vinagre previamente, enjuaga muy bien la superficie antes de aplicar esta mezcla. También es recomendable probarla primero en una zona pequeña para comprobar que no altera el color ni el acabado.
De igual manera, ten especial precaución con piedras naturales sensibles y metales delicados. Antes de aplicar cualquier producto sobre ellos, comprueba que sea adecuado para ese material.
Recuerda que esta limpieza casera está pensada para pequeñas manchas localizadas. Cuando el moho ocupa una superficie extensa, de más de 1 m² o reaparece continuamente es preferible recurrir a un profesional.
La humedad es el verdadero enemigo
Limpiar la mancha no basta si el baño continúa acumulando humedad. Sin algunos cambios en la rutina, el moho puede volver a aparecer en las mismas juntas.
Ventilar el baño durante y después de la ducha es una de las medidas más sencillas. Puedes abrir la ventana o utilizar el extractor para facilitar la salida del vapor. Una limpieza semanal de las juntas ayuda a evitar que la suciedad se acumule.
Y hay un último gesto sencillo: pasar un trapo o una bayeta de microfibra seca por las zonas que suelen quedar húmedas. Cuanta menos humedad permanezca en tu baño, menos condiciones tendrá el moho para volver a instalarse.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.






