Una cesta por ambiente: reglas simples para que el orden perdure por días

Tenemos la idea de que, para mantener la casa organizada, necesitamos hacer limpiezas maratónicas que duren todo el día. Pero lo cierto es que estos métodos rígidos tienden a colapsar a corto plazo. Ya que el ritmo del día a día, con obligaciones laborales, personales y familiares, no deja demasiado tiempo.
En su lugar, podrías optar por sistemas de guardado más fáciles de sostener. Como, por ejemplo, la estrategia de la cesta única por habitación. Con ella podrás darle un hogar temporal a esos objetos de la estancia que usas a menudo, pero que no tienen un hogar fijo, como un cargador o el correo. Así delimitarás físicamente el caos en el área y percibirás la casa más recogida.
En el salón
En esta zona del hogar suelen acumularse las mantas mal dobladas sobre el sofá, los mandos a distancia y libros a medio leer en la mesita de centro, así como los cargadores de móvil. Estos elementos dispersos pueden hacer que la estancia parezca pequeña y saturada.
Si colocas una cesta junto al sofá, al final del día podrás meter allí esos objetos y aportar una limpieza visual instantánea. Además, si tienes una visita inesperada, te será muy útil para esconder el desorden rápidamente.
Para el recibidor
Si sueles tener papeles y correspondencia acumulada en la mesita del recibidor, un par de cestas pequeñas te serán de gran ayuda. En la primera puedes colocar las facturas urgentes y correspondencias importantes, mientras que en la segunda aquello que es solo informativo.
Si no tienes tanta correspondencia física en casa, podrías usar la segunda cesta para depositar elementos como las llaves o los audífonos. Así notarás mayor orden en esta área.
En la habitación de los niños
Solemos comprar cajones organizadores para la habitación de los niños, con la idea de que ellos clasifiquen sus juguetes y los guarden en ellos. Pero, lo cierto es que resulta difícil que un niño haga esta clasificación por categorías a diario.
En este caso, lo mejor es optar por colocar una cesta grande en su habitación y que depositen allí todos sus juguetes al terminar de jugar. La clasificación pueden dejarla para un día a la semana con más tiempo. La idea con esto es que el espacio siempre esté despejado antes de dormir.
Para la habitación y el baño
El concepto de las cestas organizadoras también puedes extenderlo al dormitorio. Y es que allí el foco de desorden más frecuente es esa silla donde dejamos la ropa que no está tan sucia como para lavarla, pero tampoco limpia como para volver al armario. La cesta funciona muy bien para ella.
Y en el baño, tener una cesta pequeña ayuda a organizar cosméticos y productos de higiene diaria. Agruparlos en un solo sitio en la encimera hace que el espacio se vea más ordenado.
Ahora, para evitar que el sistema de cestas acumule basura, es necesario que las vacíes todas una vez por semana. Allí verás que poseen y podrás llevar los objetos a su hogar permanente —si lo tienen—, desechar lo que no sirve y dejar allí lo que no tiene hogar fijo y usas con frecuencia.
Esta idea de las cestas es perfecta para días normales de trabajo o estudio. Y es que no requiere de mucho tiempo ni esfuerzo. Inténtala y facilita la organización en el hogar.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







