6 opciones de flores para cultivar en agosto y tener un jardín colorido en primavera

Cuando los días empiezan a alargarse, es fácil sentir que la primavera está cerca y que ha llegado el momento de llenar nuevamente el jardín de color. Sin embargo, agosto todavía es invierno en el hemisferio sur y, dependiendo de la zona, las bajas temperaturas y las heladas pueden continuar durante varias semanas.
Esto no significa que debas esperar para comenzar. Algunas flores para cultivar en agosto toleran mejor el fresco, mientras que otras pueden iniciarse en semilleros protegidos para trasplantarlas cuando suban las temperaturas. La clave está en adaptar la siembra al clima real de tu zona y no únicamente a la fecha del calendario.
1. Caléndulas: una alternativa que tolera mejor el fresco
Las caléndulas destacan por sus flores amarillas y anaranjadas y soportan condiciones frescas mejor que muchas especies propias de los meses cálidos. Prefieren lugares soleados, suelo con buen drenaje y riegos moderados.
En zonas con inviernos suaves pueden sembrarse directamente durante agosto. Si todavía se esperan heladas intensas, conviene proteger las plantas jóvenes hasta que mejoren las condiciones.
2. Tagetes o copetes: empieza bajo protección
Con sus característicos tonos amarillos, naranjas y rojizos, los Tagetes o copetes funcionan bien en borduras, jardineras y macetas. Necesitan bastante sol y un suelo que drene correctamente.
Como son sensibles al frío, puedes iniciar las semillas en un espacio luminoso y protegido. Espera para trasladarlas al jardín hasta que haya pasado el riesgo de heladas y las temperaturas sean más favorables.
3. Petunias para llenar macetas de color
Las petunias ofrecen una gran variedad de colores y resultan especialmente atractivas en macetas, jardineras y cestas colgantes. Necesitan abundante luz, un sustrato fértil y buen drenaje.
Durante agosto, sus pequeñas semillas pueden iniciarse en semilleros protegidos, manteniendo una humedad constante sin encharcar. El trasplante al exterior deberá esperar hasta que las temperaturas sean suficientemente cálidas.
4. Cosmos para aportar altura y movimiento
Los cosmos, con sus tallos largos y flores ligeras en tonos blancos, rosados, púrpuras o rojizos, aportan altura y un aspecto natural al jardín. Disfrutan del sol y no necesitan un suelo excesivamente rico.
Sin embargo, prefieren temperaturas cálidas y son sensibles a las heladas. Si agosto todavía es frío en tu zona, comienza las semillas bajo protección o espera a que el suelo se caliente para sembrarlas directamente.
5. Capuchinas para cubrir y decorar
Las capuchinas llaman la atención por sus flores amarillas, naranjas y rojas y sus características hojas redondeadas. Según la variedad, pueden extenderse por el jardín o caer desde macetas y jardineras.
Prefieren el sol o una semisombra luminosa, suelo bien drenado y riego moderado. En lugares de invierno suave pueden comenzar a sembrarse hacia el final de la estación; donde persistan las heladas, es mejor esperar o iniciarlas bajo protección.
6. Alyssum para crear pequeños mantos de flores
El alyssum o aliso marítimo produce numerosas flores pequeñas, generalmente blancas, aunque también existen variedades rosadas y violetas. Su porte bajo resulta ideal para bordes, macetas y espacios entre otras plantas.
Tolera condiciones relativamente frescas y puede cultivarse al sol o con sombra parcial. En climas moderados es posible iniciarlo durante agosto, mientras que en zonas más frías conviene proteger las plantas jóvenes.
Preparar las flores de primavera puede comenzar antes de que llegue el buen tiempo. Caléndulas, Tagetes, petunias, cosmos, capuchinas y alyssum ofrecen alternativas para distintos espacios y condiciones. Antes de sembrar o trasplantar al exterior, observa las temperaturas de tu zona y comprueba si todavía existe riesgo de heladas: el mejor calendario siempre será el que se adapte al clima de tu jardín.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







