Albahaca y menta infinitas: cómo reproducir tus hierbas aromáticas en frascos con agua

Uno de los problemas más comunes al comprar hierbas aromáticas, como la albahaca o la menta, es que siempre termina quedando alguna rama en la nevera y echándose a perder. Para evitar este desperdicio, puedes aplicar la técnica de la propagación por esquejes en frascos de agua y así multiplicar la planta.
Es un método muy sencillo y accesible, mas tiene un par de mitos alrededor de él. El más extendido es que se trata de una manera para mantener las hierbas de forma indefinida sin prestarles atención. Pero lo cierto es que sí necesitan de unos cuidados sencillos para su desarrollo y mantenimiento. Aclarado esto, vamos al paso a paso.
1. Elige tallos saludables
Para enraizar esquejes de tus hierbas aromáticas solo necesitas un par de tallos del manojo que hayas comprado en el supermercado. Comienza examinándolos muy bien, buscando brotes verdes firmes, que no tengan signos de marchitez o daños. De igual manera, evita los tallos que hayan florecido, y es que en ellos la planta estará destinando la mayor parte de su energía a producir esas flores, lo que dejará muy poco para el crecimiento de raíces.
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2. Corta debajo del nudo
El nudo es el punto del tallo desde donde salen las hojas y yemas laterales. Y es justo allí donde se concentran las células con mayor probabilidad de formar raíces. Tan solo vas a hacer un corte lateral en el tallo, justo por debajo del nudo, utilizando unas tijeras limpias y desinfectadas en alcohol. Esto es clave para no introducir bacterias e infectar el corte.
3. Retira las hojas inferiores
Una vez con el tallo cortado, vas a quitar las hojas que haya en la parte inferior de él. Así, cuando lo coloques en el vaso con agua, no quedarán sumergidas y terminarán pudriéndose. Eso sí, deja un par de hojas en la parte superior de la rama —las que quedan fuera del agua—, para que la planta pueda hacer su proceso de fotosíntesis.
4. Coloca el tallo en el frasco
Para el paso final, utiliza un vaso o frasco de vidrio transparente y coloca el tallo que preparaste, cubriendo con agua la parte sin hojas. De esta forma observarás en tiempo real el desarrollo de las raíces.
Cuidados básicos mientras la rama enraiza
Para que tu rama produzca las raíces deseadas, debes darle una serie de cuidados básicos. Uno de los más importantes es su ubicación. Coloca el frasco en un lugar luminoso, pero sin que le dé la luz directa. Los rayos del astro rey calientan el agua y estresan al esqueje. También debes cambiar el agua cada tres días, para mantener un buen suministro de oxígeno en el medio.
Observa los tallos a diario y, si notas que alguna hoja quedó sumergida en el agua o se está deteriorando, retírala. Y lo más importante: ten paciencia. No todos los esquejes son iguales y algunos producen raíces en una semana, pero otros demoran entre 10 y 14 días.
¿Qué hacer cuando aparecen las raíces?
Una vez que tu planta ha enraizado, tienes dos alternativas. Por un lado, puedes dejarlas en el frasco con agua; allí pueden sobrevivir por un par de semanas. Pero lo más conveniente es trasladarlas a una maceta, para que tengan una vida más larga.
No es necesario que esperes a que el tallo tenga una maraña larga de raíces. De hecho, las raíces jóvenes y cortas se adaptan con mayor facilidad a la densidad del sustrato. Tan solo vas a colocar el esqueje en una maceta con buen drenaje. Luego del trasplante, procura mantener el sustrato húmedo sin encharcar. Así la planta se adaptará al entorno y podrás utilizarla para tus diversas preparaciones culinarias.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







