6 cuidados para lograr una caída frondosa de tu Monstera adansonii colgante

Si buscas una planta para darle verdor al salón de tu hogar, la Monstera adansonii es una gran alternativa. Al ser colgante, te permite colocarla tanto guindada en el techo como sobre un mueble, y sus hojas perforadas le dan una apariencia llamativa.
Más un problema común que experimentan algunos dueños con ella es que comienza muy vistosa y tupida. Pero con el paso del tiempo se ve descompensada, con huecos en la parte superior y varios tallos largos y poco elegantes. Esto guarda relación con los cuidados que les des: algunos tienen la idea de que las plantas colgantes deben dejarse crecer solas, pero ajustes estratégicos en sus cuidados pueden hacer que mantengan esa apariencia vistosa.
1. Luz indirecta
La luz es uno de los factores más decisivos en lo que al cuidado de tu Monstera adansonii se refiere. Si se encuentra en una zona muy sombreada, sus tallos comenzarán a estirarse para buscar la luz y las hojas crecerán más separadas de las otras. Lo ideal es que reciba luz solar, pero indirecta, y que esta también bañe la parte superior de la maceta, para que no quede con “calvas” en la corona.
2. Maceta proporcionada
Algunos cometen el error de pasar la planta a una maceta más grande, con la esperanza de que produzca más hojas, pero esto tiene el efecto contrario. Una maceta en exceso grande retiene mayor humedad, que la planta no puede procesar, pudiendo incluso llegar a la pudrición de las raíces.
En su lugar, opta por una maceta proporcionada al volumen de las raíces y con buen drenaje. Que las obligue a gestionar su energía a producir follaje, en vez de intentar procesar la humedad adicional.
3. Sustrato ligero
La Monstera adansonii en la naturaleza trepa por los árboles, ya que sus raíces necesitan de aireación constante. Por ello, lo mejor es usar un sustrato ligero que permita una mayor circulación de aire. Como, por ejemplo, una mezcla de perlita, arena y corteza de pino.
4. Poda en dos fases
Aunque parezca contradictorio, una poda puede ayudar a que la planta se mantenga frondosa y compacta. Y es que si la dejas por sí sola, los tallos crecerán largos pero sin ramificaciones. Tan solo debes cortar el tallo justo por encima del nudo.
Y no tires los pedazos cortados; puedes replantarlos en las calvas de la corona. Asegúrate de que el recorte tenga al menos un nudo y colócalo en un vaso con agua hasta que desarrolle raíces. Luego, plántalo en la maceta original, donde veas espacios vacíos.
5. Guiado estratégico
Otra forma de hacer que tu Monstera adansonii se vea frondosa es guiando sus tallos. En lugar de dejarlos solos y que vayan nada más en vertical, apoya algunos tallos jóvenes sobre la tierra de la maceta, fijando los nudos al sustrato de forma temporal. Esto le da volumen a la planta y mayor estabilidad.
6. Riego equilibrado
Esta planta no tolera bien los extremos. Demasiada agua pudriría sus raíces, pero una falta de ella hace que sacrifique sus hojas más viejas. Lo ideal es que riegues solo cuando los primeros dos o tres centímetros de sustrato se sientan secos al tacto.
La clave para que una planta colgante, como la Monstera adansonii, te dé la sensación de abundancia está en los cuidados. Una buena gestión de la luz, riego, sustrato y guía de las ramas la mantendrá frondosa y vibrante por más tiempo.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







