Flores comestibles en casa: 7 opciones y qué preparar con cada una

Es probable que, al pensar en agregar flores a la comida, pienses en un plato exótico o de alta cocina. Pero la realidad es que varias de las verduras que ya comemos, como el brócoli o la coliflor, son un tipo de flor. De hecho, llevar otras flores del jardín al plato puede permitirte descubrir matices de sabor, texturas y aromas que pocos ingredientes pueden igualar.
Ahora, para cocinar con flores de forma segura, debes fijarte en dos puntos clave. El primero es identificar de forma exacta la flor, y es que no debes consumir si tienes dudas de su especie. Y la segunda, que las flores provengan de una planta que esté libre de pesticidas y químicos, cultivadas para el consumo humano. Cumplidos estos puntos, te damos ideas que pueden darle un matiz interesante a tus platillos.
1. Lavanda

La lavanda tiene un aroma muy característico, que va bien con los postres. Sus flores secas concentran aceites esenciales y muy aromáticos, que le dan un toque interesante a galletas de mantequilla, bizcochos o helados de nata. Eso sí, debes añadirlas con mucha moderación, ya que un exceso puede hacer que el platillo tome un sabor a jabón o perfume.
2. Hibisco

Es probable que hayas escuchado de la infusión roja de agua de jamaica. Pues esta se hace con las flores del hibisco, pero solo las de la variedad sabdariffa; no vale cualquier variedad ornamental. Para esta infusión se utiliza el cáliz de la flor, que le da un sabor ácido, similar al de los frutos rojos. De igual manera, funciona muy bien como agregado en mermeladas caseras o para dar un toque vibrante a salsas que acompañan carnes.
3. Capuchina

Las hojas y los pétalos de la capuchina son comestibles y tienen un sabor con un ligero picor, similar al berro o al rábano. De manera que quedan muy bien en ensaladas. También tienes la opción de cortar sus pétalos en trocitos pequeños y añadirlos a la mantequilla, para darle una nota especiada.
4. Caléndula

Una manera de darle color de forma natural a tus platillos es por medio de la caléndula. Sus pétalos le dan un color amarillo claro a las comidas, así como también aportan un sabor ligeramente salino y amargo. Combina bien con arroces, caldos de verduras o incluso para darle color a masas de pan. Mas no utilices el receptáculo verde, ya que es amargo.
5. Rosa

Los pétalos de rosa son un clásico en lo que a flores en la cocina se refiere, aportando un sabor sutil afrutado y aroma con un toque dulce. En este caso, las flores de color rojo oscuro son las que aportan mayor fragancia. Puedes usarlas para elaborar mermeladas y gelatinas. También vale para decorar postres lácteos como las natillas o la panna cotta.
6. Violetas

Aunque las violetas tienen un sabor suave y sutil, casi imperceptible, son perfectas para decorar tus platillos. Puedes utilizarlas en tus ensaladas y darles un toque vibrante de color. También se vale congelarlas dentro de un cubito de hielo y así elevar la presentación de tus bebidas.
7. Flores de hierbas aromáticas

Ten en cuenta que las plantas aromáticas también producen flores; tal es el caso del romero, tomillo y la albahaca. Y esas flores poseen una versión concentrada y sutil del sabor de la propia hierba. Por ejemplo, puedes usar las flores de romero para decorar una carne asada, o las de albahaca para terminar un plato de pasta.
Llevar las flores a la cocina exige algo más importante que su apariencia. Se trata de conocer con exactitud la especie de la planta y la parte apta para comer. Si tienes esto en cuenta, podrás sumarlas de manera segura a tus platillos.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







