Nueva planta en casa: 5 pasos antes de colocarla junto a las demás

Una planta es una gran alternativa para decorar el hogar. Por lo general, cuando compramos una nueva, solemos colocarla en un sitio privilegiado junto a nuestras otras plantas. Pero esta no es la mejor idea.
Ten en cuenta que introducir a tu nueva amiga verde con las otras, sin un protocolo previo, puede aumentar el riesgo de que contagie de plagas a las que ya tienes. Por ello, es conveniente que hagas una serie de comprobaciones antes y que ayuden a la planta a adaptarse a su nuevo hogar.
1. Investiga con anterioridad
Ten en cuenta que el proceso comienza antes de la compra. Lo primero que debes hacer es investigar los datos relevantes en la planta que deseas llevar. Tal es el caso de su especie, los cuidados que necesita (riego, abono, poda, etc.), así como la iluminación y la temperatura a la que puede prosperar. Estos últimos puntos son claves, ya que si piensas ponerla en un balcón soleado y ella es de sombra, enfermará en poco tiempo.
De igual manera, es conveniente que revises si las hojas de la planta o sus flores resultan tóxicas. Esto cobra mayor relevancia si tienes mascotas en casa o niños pequeños y traviesos.
2. Inspecciona la planta
Ya con la elección de la especie hecha, pasa a hacer un examen físico minucioso de la planta. Revisa las hojas, tanto al derecho como al revés, así como donde se unen con el tallo, los brotes nuevos, el sustrato y los agujeros de drenaje. En ellos busca pequeñas telarañas, masas blancas, sustancias pegajosas, insectos pequeños o manchas sospechosas. Todas estas son señales que indican plagas, como la cochinilla o la araña roja. Si notas algunas, mejor ve por otro ejemplar.
3. Ponla en cuarentena
Al traer tu nueva planta a casa, lo más conveniente es que la tengas apartada por un tiempo de las otras plantas. Y es que, aunque haya pasado tu inspección en el vivero, muchas plagas se encuentran en fase de huevo o larva en el momento de la compra y no se manifiestan hasta días después.
Lo ideal es que esta cuarentena dure entre dos y tres semanas. En este tiempo, revísala cada dos o tres días, buscando insectos o falta de vitalidad.
4. Evita el riego y trasplante “por rutina”
Hay quienes lo primero que hacen con la nueva planta en casa es regarla, y esto no siempre es necesario. De hecho, en la mayoría de los casos, el sustrato de las plantas de vivero ya viene húmedo. Lo ideal es comprobar primero el estado del sustrato y compararlo con las necesidades de la planta, para evitar regar de más.
Tampoco es conveniente que la trasplantes solo por rutina. Esta acción le genera un estrés a la planta, aparte del que ya tiene por la “mudanza”. Solo realízalo en casos puntuales, como cuando las raíces estén muy apretadas o salen por los agujeros, si el recipiente no drena, el sustrato está deteriorado o si encuentras plagas en la tierra.
5. Traslada de forma gradual
Si tu planta aprueba el tiempo de cuarentena, entonces puedes colocarla en la ubicación que tenías planeada, junto a tus otras plantas. Más la idea es que ese traslado lo hagas de forma gradual, acercándola a la fuente de luz de a poco. No la pases a un lugar a pleno sol de buenas a primeras, ya que podría estresarse y notarse en sus hojas.
También evita colocarla en lugares con corrientes de aire o donde le pegue de forma directa la calefacción o el aire acondicionado. Todos ellos pueden llegar a afectarla. Como habrás notado, si haces una serie de comprobaciones previas en tu nueva amiga verde, es probable que se adapte de mejor forma a tu hogar y mantengas la seguridad de tus otras plantas.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







