Platos y tazas viejas en el jardín: 5 formas de convertirlos en decoración

Hay platos desparejados, tazas sin asa y alguna tetera que lleva años en el fondo del armario. Antes de tirarlos, pueden terminar en el jardín como macetas, comederos o adornos de pared. Estos son cinco proyectos con los materiales, los pasos y el sitio donde mejor quedan, además de las precauciones de seguridad que conviene tener en cuenta.
Antes de empezar: seguridad y adhesivo
- Rompe la cerámica envuelta en un paño grueso, con golpes suaves de martillo, y protégete con guantes gruesos, gafas y, si hay polvo, mascarilla.
- Lava y seca las piezas por completo antes de pegar.
- Usa un adhesivo específico para exterior. Para trabajos de mosaico fuera de casa, se recomienda un adhesivo de base cemento (tipo mortero cola) que sea impermeable y resistente a las heladas, no los pegamentos de uso interior.
- Respeta el tiempo de curado que indique el fabricante: unas 24 horas suele ser lo habitual.
1. Maceta o jardinera de mosaico
Materiales: maceta de barro limpia y seca, platos rotos, adhesivo de exterior, lechada para exterior y esponja.
Selecciona los trozos por colores y pégalos con una capa fina de adhesivo, dejando una separación entre ellos. Cuando cure, rellena los huecos con lechada, limpia el exceso con una esponja húmeda y, si quieres, aplica un sellador. Queda bien en un rincón de la terraza o junto a la puerta.
2. Tazas y teteras como cubremacetas o mini-maceteros

Materiales: tazas o teteras, macetas pequeñas de plástico, grava y sustrato.
La opción más sencilla es usarlas como cubremacetas. Colocas dentro una maceta de plástico del tamaño justo y la sacas para regar. Si quieres plantar directamente, hace falta drenaje.
Perfora el fondo con una broca para cerámica a poca velocidad, o añade una capa de unos 2 cm de grava antes de la tierra para facilitar que el agua escurra.
Si no puedes perforar, quédate con la primera opción, porque el agua estancada pudre las raíces. Funcionan bien con suculentas y hierbas aromáticas, en una repisa o sobre un muro.
3. Comedero para aves
Materiales: un plato llano, una taza, adhesivo de exterior y semillas.
Fija la taza de lado sobre el plato con adhesivo y deja que cure del todo. La abertura de la taza queda orientada hacia fuera y el plato sirve de apoyo. Cuélgalo o colócalo a cierta altura, lejos de los gatos, y lávalo con agua caliente de vez en cuando para evitar que se acumulen restos.
4. Flores de platos y cuencos

Materiales: platos y cuencos de distintos tamaños, una varilla o tubo metálico, adhesivo de exterior.
Clava la varilla en el cantero o en una maceta pesada. Pega los platos de mayor a menor tamaño, de forma que formen los pétalos, y remata el centro con un cuenco pequeño o un vaso. Déjalo curar antes de moverlo. Combina bien entre las plantas, donde se ve desde lejos.
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5. Platos colgados en una valla o pared
Materiales: platos, ganchos o soportes para colgarlos, tornillos y tacos si la pared lo requiere.
Cuelga los platos agrupados, mezclando tamaños y colores. En una valla de madera basta con ganchos fijos, y en una pared conviene usar tacos adecuados al material. Elige un sitio resguardado de la lluvia directa, como una galería, para que duren más.
Reunir en un mismo sitio las piezas de distintos colores y estilos da un resultado más personal que cualquier juego comprado.
Una maceta de mosaico junto a unas tazas con suculentas y un comedero a poca distancia no necesitan coincidir entre sí: bastan unas pocas piezas que aprovechen lo que ya tienes en casa. Es una forma de decorar el jardín con menos compras y menos residuos.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







