Neutropenia: todo lo que debes saber

La neutropenia es una patología que cursa con una disminución de neutrófilos circulantes en el torrente sanguíneo. Esta condición propicia la aparición de infecciones secundarias.
Neutropenia: todo lo que debes saber
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 10 abril, 2021.

Última actualización: 10 abril, 2021

La neutropenia, también conocida como agranulocitosis, es la disminución aguda o crónica de los granulocitos de la sangre, en especial en el el conteo de neutrófilos circulantes. Si esta condición es severa, puede poner en riesgo la vida del paciente, ya que se vuelve más vulnerable a las infecciones bacterianas y micóticas.

Esta patología es poco frecuente, pero peligrosa, pues cursa con un desenlace fatal en el 30 % de los casos. En Estados Unidos, se han registrado prevalencias muy distintas entre grupos étnicos, ya que se observan tasas epidemiológicas del 0,38 % en mexicano-estadounidenses, un 0,79 % en las personas blancas y un 4,5 % en afroamericanos.

Por otro lado, el riesgo de sufrir neutropenia febril aumenta de manera drástica en pacientes oncológicos. Se estima que hay un 17 % de probabilidad de que aparezca en el ámbito quimioterapéutico al tratar de erradicar un tumor sólido. Si quieres saber todo sobre esta patología, continúa leyendo.

¿Qué es la neutropenia?

Los neutrófilos o polimorfonucleares (PMN) son las células inmunes más representadas en la circulación, con una concentración del 60-70 % del total de leucocitos sanguíneos.

Miden unos 10 micrómetros de diámetro y desempeñan un papel esencial en la defensa del cuerpo, porque ingieren, matan y digieren microorganismos potencialmente patógenos. Las labores de estos cuerpos celulares inmunes se pueden resumir en los siguientes puntos clave:

  • Adherirse a las células endoteliales, que recubren el interior de los vasos sanguíneos, en especial los capilares.
  • Migrar a las zonas donde se han producido respuestas inflamatorias. Cuando esto no se puede llevar a cabo por cualquier motivo, se designa de forma celular como una quimiotaxis anormal.
  • Ingerir y destruir bacterias patógenas para el organismo.
  • Producir agentes antimicrobianos y antifúngicos que acaban con la vida de los hongos y otros gérmenes.
  • Formar fagolisosomas, una estructura esencial para la ruptura y destrucción de patógenos.
¿Qué es la neutropenia?
Los pacientes con neutropenia tienen más riesgo de contraer infecciones.

La falta de neutrófilos circulantes y sus efectos

Cuando no hay suficiente concentración de estos cuerpos celulares, aparece una inmunodeficiencia en el paciente, que puede ser leve, moderada o severa. El conteo normal de neutrófilos circulantes es de 1.5 x 10^9/L. A partir de aquí, todo cuadro se considera patológico, pero con ciertas diferencias. De acuerdo con profesionales de Salud Mapfreestas son las siguientes:

  • Neutropenia leve: entre 1000 y 1500 neutrófilos por milímetro cúbico de sangre.
  • Moderada: entre 500 y 1000 neutrófilos por milímetro cúbico de sangre.
  • Grave: menos de 500 neutrófilos por milímetro cúbico de sangre.

El conteo de neutrófilos circulantes puede variar de forma significativa entre cada paciente. Por ejemplo, la realización de ejercicio físico, el estado emocional y el momento del día pueden reportar datos diferentes, pero siempre por encima de 1500-1800 células por milímetro cúbico.

En este punto, cabe destacar que la neutropenia no genera síntomas por sí misma, pues son las infecciones derivadas las que causan el cuadro sintomático característico. De acuerdo a la duración y a la gravedad de la patología, el pronóstico puede ser de positivo a muy reservado. A veces, una neutropenia puede durar de meses a años.

Tipos de neutropenia

La neutropenia puede ser grave o aguda, tal y como indica el Manual MSD. A continuación, te presentamos las particularidades de cada una de estas variantes.

Neutropenia aguda

Según una publicación en Fcarrerasuna neutropenia aguda es aquella que tiene menos de 3 meses de duración. Aparece en unas horas o en unos pocos días, y sus bases fisiológicas son el uso o destrucción rápido de neutrófilos o, en su defecto, una producción deteriorada.

Neutropenia crónica

Se suele establecer el límite inicial de una neutropenia crónica cuando esta sobrepasa los 3 meses de duración. Puede extenderse durante meses o años, y encuentra la causa física en una producción reducida o en un secuestro esplénico excesivo. Esta última variante se manifiesta con un agrandamiento anormal del bazo.

Causas de la neutropenia

En este apartado tenemos mucha tela que cortar, pues la neutropenia tiene una etiología multifactorial. La investigación científica «Neutropenia: causes and consequences» nos ayuda a dilucidar las causas en las siguientes líneas.

Desórdenes intrínsecos en la maduración y proliferación de las células sanguíneas

Existen muchas patologías raras que pueden trastocar la mielopoyesis. Pero una de las más llamativas es la neutropenia congénita grave (NCG), que consiste en una detención de la maduración de las células que se van a convertir en neutrófilos.

Los síntomas comienzan desde la lactancia, pues los recién nacidos presentan concentraciones menores a 200/mcL. De acuerdo con un artículo de Anales de pediatríael 79 % de los infantes con esta condición son diagnosticados antes del primer año de vida. Además, suelen requerir un ingreso temprano para la administración de antibióticos.

Esta condición puede ser dominante o recesiva, ligada al cromosoma X o esporádica. Se han aislado varios genes relacionados con ella.

Mielocateresis

Esta es una causa muy rara de neutropenia. Es de aparición excepcional y se trata de un desorden autosómico dominante, es decir, ligado a un cromosoma no sexual y que se presenta independientemente del alelo con el que se encuentre emparejada la secuencia mutada. En esta patología, los neutrófilos de la médula sufren una apoptosis temprana.

Glucogenosis tipo 1

La enfermedad del almacenamiento del glucógeno (EAG) tipo I, caracterizada por una baja tolerancia al ayuno, retraso del crecimiento y hepatomegalia (inflamación del hígado), se asocia con la aparición de infecciones repetidas por neutropenia.

Los mismos mecanismos que fomentan la acumulación de glucógeno y grasa en el hígado impiden el correcto transporte de los neutrófilos. La médula ósea muestra un estado hipercelular, pues los neutrófilos se acumulan en ella, pero la cantidad de elementos celulares circulantes en sangre es más baja de lo normal.

Anemia aplásica

Tal y como indica la Clínica Mayo, en la anemia aplásica la médula ósea presenta una concentración celular ausente (aplásica) o muy baja (hipoplásica). Esto se debe a que las células madre hematopoyéticas, precursoras de todos los elementos sanguíneos circulantes, están dañadas y no pueden dar lugar a las distintas estirpes celulares.

Reemplazo de médula ósea y otros tratamientos (quimioterapia)

La invasión de células anormales en la médula ósea se traduce en neutropenia, ya que este tejido es el encargado de producir los neutrófilos. Algunos tratamientos para los cánceres, como la quimioterapia, también pueden destruir los leucocitos y otros cuerpos celulares circulantes.

Existen muchos otros agentes causales de neutropenia, como la deficiencia crónica de ácido fólico, ciertos eventos infecciosos graves, el consumo de ciertos medicamentos y otros.

Síntomas asociados

Como hemos dicho con anterioridad, la neutropenia no provoca síntomas por sí sola, sino que facilita que surjan infecciones secundarias, las cuales sí que se manifiestan con signos clínicos específicos. En general, el síntoma que dilucida una neutropenia es que el paciente tendrá infecciones con más frecuencia, estas serán más graves y empeorarán en poco tiempo.

Los efectos de los cuadros asociados suelen presentar en común signos clínicos como los siguientes:

  • Fiebre.
  • Neumonías.
  • Desarrollo de úlceras o pústulas.
  • Sarpullidos.
  • Ganglios linfáticos inflamados.
  • Entre otros.

Estos dependen del agente etiológico que se haya instaurado en el organismo por la deficiencia de neutrófilos, no de la condición por sí sola.

Diagnóstico de la neutropenia

La neutropenia es fácil de identificar. Si un paciente sufre más infecciones de lo normal, se le realizará un hemograma completo (prueba de sangre), mediante el cual se detectará la disminución de neutrófilos circulantes. Esta es la parte sencilla del diagnóstico, pues lo complejo es tratar de encontrar el motivo subyacente.

En función del historial familiar, los síntomas y los cuadros clínicos asociados, se realizarán pruebas genéticas, se tomarán muestras de la médula ósea (biopsia) y se harán otras pruebas adicionales. Algunas de ellas son el conteo de inmunoglobulinas séricas, la prueba de la función fagocítica o la evaluación del sistema de complemento.

Diagnóstico de la neutropenia
Ante la sospecha de neutropenia, el médico solicita un hemograma completo para confirmar el diagnóstico. Luego, serán necesarias otras pruebas complementarias.

Posibles tratamientos

El factor estimulante de colonias granulocíticas humano (G-CSF, por sus siglas en inglés) puede aumentar la cantidad y funcionalidad de neutrófilos circulantes. El uso profiláctico de antibióticos y antifúngicos, por su parte, evitará que el paciente sufra las infecciones más comunes en las personas inmunodeprimidas.

Algunos tratamientos nóveles, como el interferón gamma, han demostrado su utilidad en estudios preeliminares en pacientes con esta enfermedad. El trasplante de médula ósea puede salvar a los enfermos más graves, pero existe una probabilidad importante de rechazo, lo que conlleva una tasa de mortalidad nada desdeñable.

Cada opción de tratamiento depende de la causa subyacente de la patología.

Para saber más: Leucocitos en la orina, qué significan

¿Qué hay que recordar sobre la neutropenia?

Como habrás podido comprobar, la neutropenia es un evento clínico único (reducción de los neutrófilos circulantes), pero puede tener muchísimas causas. Desde la quimioterapia hasta las enfermedades genéticas, diversas condiciones pueden impedir el desarrollo, la liberación o la funcionalidad de los neutrófilos.

Si la condición es causada por una infección, se espera que vuelva a la normalidad una vez esta sea tratada. Si, por otro lado, se trata de una condición crónica, debe tratarse a largo plazo con antibióticos y terapias que estimulen la producción de neutrófilos.

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