Pan marroquí: receta paso a paso

24 Abril, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Anna Vilarrasa
Té con menta, dátiles, cuscús de pollo o pan marroquí con miel es lo poco que necesitas para viajar a Marruecos a través de los sabores. Aprende a preparar este último de forma rápida y sencilla.

El pan marroquí tiene una forma oval, plana y fina muy característica. Su sabor y aroma son deliciosos y fácilmente reconocibles en cualquier rincón del país. ¿Tienes curiosidad por descubrirlo? Entonces te animamos a preparar cualquiera de las recetas que presentamos a continuación.

Batbout: el pan tradicional de Marruecos

Uno de los alimentos más importantes en el día a día de los marroquíes es el pan. Muchos lo elaboran de forma casera a diario para toda la familia y suele estar presente en todas las comidas.

Y aunque cada región tiene su versión típica, uno de los más habituales y omnipresentes es el batbout. También conocido con el nombre de matlouh, es frecuente en otros países del Magreb, como Túnez o Argelia.

Cuando es de pequeño tamaño es muy parecido al pan de pita o a los scones ingleses. Por este motivo, es perfecto cuando se quiere rellenar, preparar un sinfín de sándwiches variados o derretir un poco de mantequilla encima.

La receta para hacerlo es sencilla y sus ingredientes son habituales en la cocina: harina, aceite, levadura, agua y sal. El detalle característico lo aporta la sémola, que además le confiere una textura y un sabor inconfundibles.

En su elaboración no hace falta ni encender el horno, ya que es típico cocerlo en una sartén o una plancha bien caliente.

Aprende a preparar: Scones caseros

Receta de pan marroquí

Con esta receta se consigue un pan muy esponjoso y tierno que puede servir tanto para acompañar las comidas como para preparar bocadillos y tostadas.

Ingredientes necesarios para unas 12 raciones

  • 140 gramos de harina.
  • 1 taza de sémola muy fina.
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla.
  • 1 cucharadita de sal y otra de azúcar.
  • Agua.
  • 1/2 cucharadita de levadura de panadero seca. Se puede cambiar por 20 gramos de levadura fresca para hacer pan.
Sémola para el pan marroquí.
La sémola es lo distintivo del pan marroquí, además de que no hace falta prender el horno para su elaboración si se prefiere cocinar en una sartén caliente.

Paso a paso en la cocina

  1. Para empezar, mezclar en un bol la levadura con el azúcar y un poco de agua tibia. Remover bien y dejar en reposo entre 5 y 7 minutos hasta que salgan burbujas.
  2. A continuación preparar la masa. Este paso se puede hacer a mano o con una máquina amasadora si se dispone de ella. En ambos casos, es necesario seguir el mismo orden con los distintos ingredientes.
  3. Introducir en un bol o en el recipiente de la máquina la sémola, la harina, la mantequilla, la sal y la mezcla de la levadura. Añadir agua poco a poco mientras se trabaja para que quede todo bien integrado. El tiempo suele ser de unos 15 minutos como mínimo.
  4. Una vez preparada sacar del bol y colocar en la encimera de la cocina. Tapar con un trapo y dejar reposar 10 minutos.
  5. Pasado este tiempo dividir en 4 porciones más o menos iguales y formar bolas con cada trozo. En este paso es de mucha ayuda espolvorear un poco de harina encima de la masa para evitar que se pegue en las manos al trabajar.
  6. La forma de estos panes tiene que ser un círculo aplanado. Para obtenerlo se aplastan las bolas con las manos y se colocan en una bandeja de horno forrada con papel de cocina.
  7. Tapar con un trapo limpio y dejar en reposo 45 minutos para que suba un poco más.
  8. Encender el horno a 250 grados centígrados con calor arriba y abajo. Cuando está caliente, introducir el pan marroquí y dejar cocer hasta que la superficie quede dorada.

Otra posibilidad para cocer el pan marroquí es en una sartén o plancha. Para ello debe estar bien caliente antes de colocar el pan encima. Se coloca a fuego medio y es necesario darles la vuelta unas 3 o 4 veces cuando la masa empieza a hincharse.

Pan marroquí relleno de pimientos y zanahoria

Una elaboración perfecta para disfrutar en el almuerzo o la cena de un pan muy parecido a una empanada. Si lo acompañas de un té lo saborearás de la misma forma que se hace en Marruecos.

Ingredientes para hacer la masa

  • 500 gramos de harina.
  • 380 mililitros de agua.
  • 100 gramos de sémola fina.
  • 1 cucharada de levadura para hacer pan.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cucharadita de sal.

Para el relleno

  • 1 cebolla.
  • 5 zanahorias.
  • 1 calabacín.
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo.
  • 2 cucharadas de perejil.
  • 1 diente de ajo.
  • 1/2cucharadita de pimienta.
  • 1 pimiento rojo y 1 verde.
  • Pimentón al gusto.
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo.
  • Queso.
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante.

Proceso de elaboración

  1. Para empezar, preparar todas las verduras. Lava, pela y corta en trozos pequeños la cebolla y los pimientos. Lava, pela y ralla el calabacín y las zanahorias.
  2. En una sartén con el aceite de oliva sofreír la cebolla con los pimientos. A continuación, agregar el diente de ajo pelado, el perejil, la carne picada, las especias y las verduras ralladas. Tapar y dejar el relleno en el fuego hasta que esté bien cocido.
  3. En un bol aparte introducir la harina, la sémola, la sal, la levadura y el aceite. Amasar bien junto con agua. Tapar con un trapo y dejar reposar hasta que doble el tamaño.
  4. Partir la masa en 4 partes iguales y estirar con el rodillo para obtener círculos finos. Colocar en un molde. Añadir la mitad del relleno y tapar con otra parte de la masa estirada.
  5. Pinchar con un palillo e introducir en el horno caliente a 180 grados centígrados. Cocer entre 25 y 40 minutos.
  6. Rellenar las dos bolas restantes con el mismo proceso. Colocar en una sartén, espolvorear con el queso y dejar calentar hasta que se funda.
Forma tradicional del pan marroquí.
Hay una forma tradicional del pan marroquí, pero puedes moldearlo según tus gustos o necesidades del momento.

Otras recetas típicas de Marruecos: Cuscús de pollo

Qué más tener en cuenta para cocinar y degustar pan marroquí

El pan es un alimento básico en la dieta mediterránea, aunque la falsa creencia y los mitos de que engorda pueden haber reducido su presencia en muchas mesas.

Sin embargo, tiene cabida dentro de un patrón de alimentación equilibrado y variado, pues cuando es de calidad es un producto saludable. Además, el pan integral aporta fibra, un poco de proteína y vitaminas del grupo B.

Así que una de las mejores formas de controlar los ingredientes que se añaden y el proceso de elaboración es prepararlo en casa. No solo el pan de molde más común, sino también algunos típicos de otros países, como el pan de Marruecos.

La forma típica del batbout es plana y circular. En cambio, se puede hacer más grande o más pequeño según el uso que se le vaya a dar y las preferencias de cada uno. Si son un poco más gruesos son perfectos para rellenar.

Si no se dispone de mucho tiempo y se quieren aprovechar bien las horas en la cocina, existe la posibilidad de preparar más cantidad y congelarlo. En el momento de comer solo hay que descongelar y darle un poco de temperatura para devolverle la textura.

Para comerlo queda perfecto acompañado de queso, mantequilla, mermelada o un poco de miel. Si se prefiere degustar la versión rellena, también admite otras posibilidades, como añadir atún, aceitunas, huevo duro o pollo.

Aunque la última recomendación es usarlo de la forma más típica. Gracias a su textura es un perfecto tenedor con el que comer cualquier tipo de plato: desde un cuscús a un guiso de cordero o una ensalada.

  • Mazouz M. Un viaje gastronómico por el norte de África. Editorial Intermón. 2001.