Pezoneras para la lactancia: uso, consejos e indicaciones

Las pezoneras de amamantar son un instrumento útil en la alimentación de los recién nacidos; siempre que sepas emplearlas y cuentes con supervisión médica. Conoce todo lo que debes saber de estos accesorios.
Pezoneras para la lactancia: uso, consejos e indicaciones
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Última actualización: 08 agosto, 2022

Uno de los cambios con mayores sensaciones tras el alumbramiento es amamantar. El organismo de toda mujer se prepara para esta etapa, aunque en ocasiones, dar pecho implica ciertas molestias físicas. Las pezoneras de lactancia ayudan a solventar tales problemas.

Después del parto, los senos están más sensibles, por lo que una madre que inicia el amamantamiento puede percibir dolor, congestión e irritación. Lo ideal sería desarrollar el proceso sin ninguna de estas incomodidades.

Pero cada caso es diferente y con el fin de aliviar los inconvenientes, no estaría mal darles una oportunidad a los protectores de pezón.

¿Qué son las pezoneras para la lactancia?

Las pezoneras de lactar son una especie de cobertor que va sobre los pezones de la mujer para simplificar el amamantamiento. Estos productos se adaptan a la forma del pezón, con el fin de resguardar los roces y prevenir dolores por el agarre del bebé.

La idea de ponerse estos protectores es minimizar inconvenientes y que el niño reciba los nutrientes indispensables de la leche materna, succionando el alimento sin ninguna dificultad.

Estos dispositivos son similares a un sombrero pequeño con ala. La parte superior o copa es donde se acopla el pezón, mientras que el ala reposa en la areola.

Por recomendación de la Asociación Española de Pediatría (AEP), recurrir al empleo de pezoneras tiene que limitarse a condiciones especiales y solo si lo prescribe un médico o experto en lactancia.

El argumento de la AEP es que estas herramientas contribuyen a que el bebé encuentre el pezón en una búsqueda sencilla; no obstante, podrían obstaculizar la extracción de los últimos sorbos de leche, que por ser más ricos en grasa, tienden a bloquear el orificio de salida.

Beneficios y desventajas de las pezoneras para amamantar

La asesoría de matronas certificadas o expertos en lactancia es fundamental antes de apelar a los protectores. Estas herramientas tienen pros y contras que planteamos a continuación.

Ventajas

  • Apresura la cura de heridas: cuando comienzas a amamantar, quizás sufras heridas leves, parecidas a rasguños, en tanto el bebé se acostumbra al proceso. Ponerte pezoneras beneficia que las lesiones sanen rápido.
  • Calma el dolor en las mamas: al funcionar como una barrera entre el pecho y el niño, es probable que con un protector percibas menos dolor por la succión.
  • Ayuda con anatomías particulares: en pezones con características planas o invertidas, las pezoneras sirven para el agarre, sobre todo a los bebés prematuros.
Dolor al amamantar.
Al amamantar, pueden aparecer algunas complicaciones, como la mastitis. El dolor dificulta el proceso de la toma.

Desventajas

  • Riesgo de grietas: no quiere decir que usar pezoneras romperá la areola. Las grietas surgen si no acoplas el instrumento como es debido.
  • Posible rechazo a la textura: algunos recién nacidos rechazan la textura del plástico. La consecuencia es que lo vinculan al pecho de la madre y esto podría incidir de modo negativo en la alimentación.
  • Cambios constantes: no son costosas, pero hay que sustituirlas a menudo. Esto significa un gasto adicional.


Tipos de pezoneras para la lactancia y cómo elegir la mejor

Con el tiempo, la fabricación de pezoneras evolucionó. Antes, el diseño constaba de materiales como el marfil, la plata o el cristal. Los modelos pasaron al caucho y después al látex.

En la actualidad, la silicona es el elemento más empleado en la confección, debido a la suavidad al tacto, la comodidad que ofrece y la minimización de riesgos por alergias. Si bien son las de mayor demanda, juega en su contra que cuesta un poco más succionar a través de ellas que por el látex.

Cada marca agrega un toque particular, lo que hace indispensable contar con la consultoría de conocedores para escoger el protector que responda a tus necesidades. En general, hay 2 claves para elegir una buena pezonera:

  1. El grosor: en tanto sean más finas, el bebé aprovechará su flexibilidad y sentirá cerca la piel de mamá.
  2. La talla según el diámetro del pezón: para que lo cubra sin rozar la piel. Si quedan muy grandes, tienden a irritar la areola.

¿En qué casos es aconsejable utilizar pezoneras para la lactancia?

La utilización de pezoneras conviene en momentos puntuales, pero recurrir a este recurso siempre tiene que ser la última alternativa de la lactancia. Los factores que conllevan a esta decisión están relacionados con los siguientes aspectos.

1. Bebés prematuros

Los recién nacidos prematuros no disponen de suficiente fuerza para extraer leche. El boletín En Familia de la AEP sugiere el empleo transitorio de pezoneras para mantener la forma del pezón y que el niño lo conserve dentro de la boca, sin resbalones ni escape del alimento.

2. Problemas de agarre y de transferencia de leche

De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría, agarrarse del pecho de modo eficaz es importante para amamantar con éxito, prevenir el dolor, estimular la producción de leche y asegurar un suministro suficiente al bebé.

Por ejemplo, si tu hijo presenta dificultades de agarre (por frenillo lingual corto, por ejemplo), no habría buena transferencia de leche. Las pezoneras colaboran con la absorción exitosa.

3. Pezones planos o invertidos

La anatomía de los senos impacta en el agarre del bebé. Los pezones invertidos o planos complican la alimentación. Es necesario corregir la postura y estimular el pezón para conseguir que el lactante se aferre.

Si es tu situación, prueba con las pezoneras. No consideres abandonar la lactancia de buenas a primeras.

4. Grietas en el pezón

La asociación Alba Lactancia Materna explica que las grietas se originan al mamar únicamente del pezón y no de una buena porción de pecho, incluyendo parte de la areola.

Al margen de las causas de estas lesiones, las pezoneras ayudan, mitigando las molestias. Pero lo apropiado sería usarlas lo menos posible y supervisar la lactancia hasta que sanen las fisuras.

5. Rechazo por métodos de lactancia

A veces, sin que exista una condición física, el bebé rechaza el pecho. Ocurre sobre todo cuando practicas la lactancia mixta, pues quizás prefiera el biberón. En este escenario, una pezonera serviría para que el niño acceda a tomar de los senos sin inquietudes.

6. Dolor en los pechos

Este punto también tiene que ver con el enganche del lactante al pezón. Si no hay un acople correcto, la madre sufre y el niño se fuerza más de lo debido para obtener la leche. Intentar con los protectores podría bajar la intensidad del dolor y ayudarle al niño a comer relajado.

7. Problemas de peso en el bebé

Si das lactancia materna exclusiva y observas que el bebé no adquiere el peso acorde a su edad, consulta con el pediatra las causas. Es presumible algún problema de succión, de posición o de enganche al pecho.

Entre las alternativas que un médico propondría destaca la utilización de pezoneras que favorezcan la sujeción bebé-seno.
Protectores de pecho no son lo mismo que las pezoneras.
Los protectores de pecho son otros aditamentos que cuidan las mamas de la mujer que amamanta. Aunque tienen un fin distinto.


Recomendaciones al usar pezoneras para la lactancia

Para que las pezoneras de lactancia prolonguen su vida útil, aplica estas recomendaciones:

  • Lávalas con agua y jabón tras cada toma: solo la esterilizas antes de usarlas por primera vez; luego, no hace falta. Pero la higiene es básica para que no haya bacterias que perjudiquen al bebé.
  • Guárdalas en una caja con cierre hermético: lejos del calor y del sol.
  • Úsalas en el momento justo: no las acoples mucho antes de las tomas y quítalas apenas termines de amamantar.

En cuanto al funcionamiento de estos dispositivos, será el adecuado con el ajuste que es el apropiado.

La manera de saberlo es al sentir que la leche sale, cuando el bebé se sujeta bien; si ves la leche a través de la pezonera y escuchando a tu hijo tragar, está bien.

Por otra parte, conoces que una pezonera está en buen estado porque no se hunde durante la succión y es evidente que el bebé aumenta de peso acorde a su edad. Esto quiere decir que recibe el alimento.

¿Cuándo es momento de abandonar las pezoneras para la lactancia?

No existe una regla sobre el momento preciso para dejar de utilizar las pezoneras. Analiza el comportamiento de tu bebé. Si accede a alimentarse sin la pezonera, agarrando el pecho sin problemas, tal vez es hora de abandonar el protector de pezones.

Hazlo poco a poco. En caso de que el niño note la diferencia y manifieste rechazo, podrías empeorar la aceptación del biberón.

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