Cenas de verano refrescantes: 7 ideas livianas para tener listas en pocos minutos

Admitámoslo, durante el verano lo que menos apetece es pasar largo tiempo tras los fogones. No solo porque hace bastante calor, también porque el apetito suele transformarse durante esta estación. Y es que el cuerpo nos pide alimentos frescos con mayor contenido de agua.
Un error común que solemos cometer en este caso es cenar una pieza de fruta o un yogur, pero ellos solo hacen que sintamos hambre a medianoche. En su lugar, podrías optar por cenas más completas que tengan verduras, carbohidratos moderados y proteínas ligeras. Así comerás algo fresco, completo y rápido, que puedes dejar casi listo, para resolver la noche sin muchas complicaciones.
1. Sopas frías

Si hablamos de cenas de verano refrescantes, el gazpacho es un clásico que no pasa de moda. Para elevarlo y que funcione como una cena completa, conviene añadirle un topping de huevo duro picado, unos cubitos de queso fresco o trocitos de jamón.
Aparte del gazpacho, hay otras sopas frías que te pueden servir para las cenas de verano. Tal es el caso de la crema de calabacín y puerro, la cual puedes dejar hecha desde antes y guardarla en la nevera. Luego, solo debes servirla con alguno de los toppings anteriores.
2. Sándwiches fríos

Un sándwich siempre será una opción rápida para la cena. Para mantener la idea de ligereza, evita pasarlo por la plancha o tostadora y elige ingredientes que le den frescura. Por ejemplo, ve por un pan de centeno con lechuga, tomate y usa tiras de pollo frías como proteína. También podrías ir por hummus de garbanzo si deseas una proteína vegetal.
3. Tartar

Otra opción perfecta para las cenas de verano porque no requiere nada de cocción. Tan solo vas a picar de forma fina aguacate, cebolleta, alcaparras y tomate. Como proteína puedes usar salmón o atún fresco, picado en cubitos pequeños. Agrega un chorrito de zumo de limón al final para darle un toque de frescor.
4. Ensalada de arroz

Si tienes arroz cocido en la nevera de una comida anterior, puedes preparar con él una rica y sencilla ensalada de arroz. Lo ideal es que utilices la versión integral que aporta fibras y te mantiene saciado por mayor tiempo. Suma maíz dulce en granos, pimiento y cebolla picada en trocitos y unos cubitos de queso fresco.
5. Ensalada con proteína

Siguiendo con las ensaladas como cena, también podrías optar por una con vegetales de hoja verde, tal es el caso de la lechuga o las espinacas. Agrega un toque de zanahoria rallada y una proteína, como pollo o pavo desmechado que tengas en la nevera, un huevo duro picado o un puñado de lentejas o garbanzos cocidos. Corona con una vinagreta casera con zumo de limón y mostaza para elevar el sabor.
6. Wraps

Los wraps destacan por su sencillez y versatilidad. No requieren cocción y puedes rellenarlos con múltiples opciones. Para mantener la frescura y ligereza, podrías utilizar salmón ahumado en tiras o atún, unas láminas de aguacate y canónigos, dentro de una tortilla integral o de maíz.
7. Rollitos vegetales

Este platillo es sinónimo de ligereza. Tienes dos maneras de hacerlo: cortando láminas finas de pepino con un pelador o utilizando papel de arroz hidratado. Rellénalos con zanahoria o calabacín rallado y queso fresco o unos palitos de cangrejo. Son bocados muy hidratantes que aportan una sensación de frescura inmediata al paladar.
Ten en cuenta que la mayoría de estas cenas se preparan con ingredientes que cocinaste con horas —e incluso días de antelación— y puedes mantener en la nevera. Tal es el caso del arroz, la quinoa, las lentejas cocidas o el pollo desmechado.
De igual manera, es conveniente que siempre tengas en tu nevera y alacena algunos ingredientes clave, como vegetales de hoja verde, tomates, pepino, queso fresco o atún. Ellos te ayudarán a armar las cenas en pocos minutos, cuando el calor quita las ganas de cocinar.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







