Cómo preparar la infusión de valeriana con leche para relajarte por la noche

La valeriana es una hierba con pequeñas y delicadas flores en color blanco y lila. Se ha usado, de manera tradicional, para gestionar momentos de nerviosismo leve y preparar el cuerpo para un descanso de calidad.
Por ello, es una gran idea sumarla a tu rutina nocturna, en la forma de una infusión. Y si la haces con leche en vez de agua, obtendrás una variante más suave y reconfortante. ¿Te gustan las bebidas calientes antes de acostarte? Esta puede ser la opción ideal para ti.
Paso a paso para preparar la infusión de valeriana
Para hacer la infusión de valeriana con leche necesitarás raíz de valeriana seca o una bolsita de té de valeriana, la leche de tu elección —puede ser de vaca o vegetal— y un toque de miel. Este último ingrediente endulza levemente la bebida y también ayuda a suavizar, ya que la hierba puede tener un aroma fuerte.
- Agrega una taza de la leche de tu elección en un cazo u olla pequeña y lleva a fuego medio o moderado, para calentar el líquido sin que llegue a hervir. El exceso de calor afecta de forma negativa el sabor final.
- Retira el cazo del fuego y añade una cucharadita de raíz de valeriana o la bolsita de infusión. Deja reposar tapada entre cinco y diez minutos, así extraerás los aceites esenciales de la planta. Mas no sobrepases ese tiempo, ya que podrías darle un sabor amargo a la bebida.
- Pasado el reposo, cuela la infusión —si usaste la raíz de valeriana— o extrae la bolsita y sirve en una taza.
- Añade una cucharadita pequeña de miel y remueve despacio para integrar bien los sabores.
¿Cuándo tomar la infusión de valeriana con leche?
Lo ideal es que bebas esta infusión de 30 a 60 minutos antes de irte a la cama, como parte de tu ritual de transición entre la actividad y el descanso nocturno. En este tiempo, el cuerpo comenzará a procesar los compuestos de la valeriana y estabilizar la temperatura interna, preparándose para una noche de sueño.
Es recomendable que la combines con otros gestos para bajar el ritmo. En ese tiempo antes de irte a la cama, procura alejarte de las pantallas, ya que ellas interfieren con la producción de melatonina —la hormona del sueño—. También conviene que hagas la infusión con suma calma y la bebas en un entorno tranquilo, que promueva la relajación. Asociando su preparación con el cierre del día.
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Aunque la valeriana destaca como un recurso natural muy extendido, no funciona para todo el mundo. A modo general, las mujeres embarazadas, en periodo de lactancia, niños menores de 12 años y personas que se encuentren bajo un tratamiento farmacológico no deberían tomarla sin la previa consulta a un profesional. Esto con el fin de evitar posibles complicaciones e interacciones.
La infusión de valeriana con leche puede marcar el inicio de tu rutina nocturna, para bajar las revoluciones y transicionar de la acción del día al descanso. Tómala despacio y deja que la noche haga el resto,
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







