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6 consejos de limpieza oral que la mayoría siempre ignora

3 minutos
El hilo dental es una pieza clave para limpiar la boca a profundidad. Con su ayuda podrás retirar la placa y restos de comida del espacio interdental.
6 consejos de limpieza oral que la mayoría siempre ignora
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 01 mayo, 2026 09:00

Si hablamos de limpieza oral, es probable que lo primero que se te venga a la mente sea el cepillado de dientes. Más considera que él solo alcanza el 60 % de la superficie dental. Y si haces una limpieza mecánica y rápida, ese porcentaje puede incluso reducirse.

Para lograr una higiene profunda, lo ideal es que retires la placa y residuos de las zonas olvidadas de tu boca. Para ello no necesitas productos costosos ni técnicas complicadas; mejorar tus hábitos de limpieza oral puede hacer la diferencia.

1. Limpia entre los dientes

Ten en cuenta que el cepillo de dientes no llega a las zonas pequeñas y estrechas de la boca, como el espacio interdental. Para evitar que los restos de comida se acumulen allí y dañen el esmalte de los dientes, usa a diario el hilo dental o los cepillos interdentales. De preferencia durante la noche, ya que en ese momento la boca produce menos saliva y proliferan las bacterias.

2. Usa el raspador lingual

Otra zona que la mayoría olvida, en lo que a limpieza bucal se refiere, es la lengua. Allí se acumula la mayor cantidad de microorganismos de la boca, y si no la limpias con frecuencia, provocan mal aliento.

La herramienta ideal para esta labor es el raspador lingual. Tan solo pásalo por tu lengua, en movimientos suaves hacia adelante, y enjuaga antes de volver a usarlo. Con aplicarlo una o dos veces al día bastará.

3. Ve el colutorio como complemento

Hay personas que utilizan el enjuague bucal o colutorio como un sustituto del cepillado y esto representa un error. Es un agente químico que contribuye a reducir la carga bacteriana, pero no tiene la fuerza necesaria para despegar la placa de la superficie de los dientes. Déjalo para complemento y como paso final de la limpieza, luego del cepillado y el hilo dental.

4. Practica un cepillado consciente

En ocasiones, nos cepillamos los dientes con prisas y nos centramos en la cara externa de los dientes, dejando de lado las muelas y la cara que no se ve cuando sonreímos. Esto hace que allí se acumule una mayor cantidad de placa y sarro.

Para evitarlo, practica un cepillado consciente. Cepilla primero la cara interna de las piezas dentales y luego la externa, tomándote tu tiempo e intentando llegar hasta la última muela. Lo ideal es que el cepillado de toda la boca dure por lo menos dos minutos.

5. Revisa el estado del cepillo

Si tu cepillo tiene las cerdas abiertas, desgastadas o las pierde cuando lo pasas, es momento de que lo jubiles. De acuerdo a los expertos, lo ideal es cambiar el cepillo de dientes cada tres meses, pero si notas las señales anteriores antes de ese tiempo, no dudes en sustituirlo. Recuerda que un cepillo desgastado es menos eficiente a la hora de retirar las bacterias de la boca.

6. Evita los hábitos agresivos

Usar palillos de madera afilados para quitar los restos de comida entre los dientes, así como cepillar con mucha fuerza son hábitos que pueden afectar las encías y estructura del diente. Por ello, solo utiliza el hilo o cepillos interdentales para retirar los residuos y haz un cepillado suave, para prevenir el desgaste del esmalte dental.

Muchas veces la higiene oral no falla por falta de intención, sino por hacer siempre lo básico y dejar fuera lo que realmente completa la limpieza. Suma y aplica estos sencillos consejos a tu rutina de higiene bucal y disfruta de una boca más fresca y sana.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.