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Cómo usar el primer para un maquillaje liso que dure toda la tarde

3 minutos
El primer de maquillaje va después de la rutina de skincare y antes de la base. Puede ayudarte a que tu trabajo no se cuartee al paso de las horas.
Cómo usar el primer para un maquillaje liso que dure toda la tarde
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 30 abril, 2026 15:00

¿Te ha sucedido que, dedicas un buen tiempo a maquillarte y quedas conforme con el resultado, pero al rato notas que se ha cuarteado o acumulado en las líneas de expresión? En muchas ocasiones, el causante de este problema es la falta de un primer de maquillaje o prebase.

Este producto se encarga de perfeccionar la textura del rostro y suavizar irregularidades, garantizando que el maquillaje permanezca en su sitio al paso del tiempo. A la hora de aplicarlo, hay tres puntos claves a los que debes prestar atención; te contamos cuáles son.

1. Elige el primer adecuado

Ten en cuenta que no existe un solo tipo de primer en el mercado. Hay una amplia variedad, de acuerdo al tipo de piel. Elige el que vaya mejor con la tuya, ya que le dará un acabado natural y duradero al maquillaje.

  • Matificantes. Perfectos para la piel grasa, ya que ayudan a reducir los brillos y controlar la producción de sebo.
  • Hidratantes. Esta opción funciona para pieles secas y maduras. Por lo general, incluyen ingredientes hidratantes como el ácido hialurónico, los cuales impiden que la piel tome la humedad de la base de maquillaje y el acabado se acartone.
  • Alisadores. Se encargan de rellenar, de forma óptica, los poros dilatados y las líneas de expresión, creando un efecto de filtro sobre la piel.
  • Iluminadores. Como su nombre lo indica, contienen partículas que reflejan la luz, lo cual funciona muy bien para pieles apagadas.
  • De corrección de color. Utilizan los colores opuestos para reducir imperfecciones. Por ejemplo, poseen un tono verde para reducir las rojeces y también un color melocotón para camuflar manchas oscuras.

2. Aplícalo en el orden correcto

Muchos consideran que el primer es un sustituto del hidratante facial, más esto no es cierto. Él debe ir después de la higiene y preparación facial diaria. Es decir, primero la limpieza, luego la hidratación, seguida del protector solar y después el primer. Posterior a él comienzas el maquillaje como tal con tu base de siempre. Ve a la prebase como el sellador de tu rutina de tratamiento y el punto de partida de la rutina de color.

3. Perfecciona la técnica

Con el primer elegido y teniendo claro su lugar en la rutina, llegó el momento de aplicarlo. Debes hacerlo en una capa fina, y es que un exceso de producto hará que la base se deslice sobre él más adelante.

Pon especial atención a la zona T, las mejillas —si tienes los poros dilatados— y las líneas finas alrededor de los labios y contorno de ojos, donde el maquillaje tiende a moverse. Extiende el primer con la yema de tus dedos en movimientos suaves y luego deja que seque por unos minutos, para que se asiente en la piel y puedas seguir con tu rutina de maquillaje habitual.

Aplicarte primer te dará una piel, en apariencia, más lisa ante cualquier luz. Esto se traduce en un maquillaje que dura por más tiempo y que tu esfuerzo de la mañana no va a perderse a las pocas horas.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.