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Por qué se amarillean los dientes: 6 causas comunes (y cómo reconocerlas)

3 minutos
Los dientes pueden amarillearse por causas externas e internas. Identificar el origen ayuda a comprender mejor su aspecto y prevenir cambios visibles.
Por qué se amarillean los dientes: 6 causas comunes (y cómo reconocerlas)
Escrito por Valentina Vallejo
Publicado: 19 febrero, 2026 12:00

La sonrisa es una de nuestras cartas de presentación, y el color de los dientes influye mucho en cómo la percibimos. Aunque el tono natural varía de persona a persona, el amarillamiento suele generar inquietud y la idea de que algo anda mal con la higiene. Sin embargo, no siempre es así, el color dental responde a múltiples factores, tanto externos como internos.

Algunas manchas se deben a pigmentos que se adhieren a la superficie, mientras que otras provienen de cambios dentro de la estructura del diente. Reconocer la diferencia ayuda a entender mejor el origen del problema y a tomar decisiones más informadas. A continuación, te contamos cuáles son las causas más comunes y cómo identificarlas.

1. Pigmentos de comidas y bebidas

El consumo frecuente de café, té, vino tinto o alimentos con colorantes intensos puede dejar manchas superficiales en el esmalte.

¿Cómo reconocerlo? El tono amarillento suele notarse más en la parte externa y puede variar según la zona del diente. Además, tiende a intensificarse con el tiempo si no se realiza una limpieza adecuada.

2. Tabaco

La nicotina y el alquitrán presentes en los cigarrillos se adhieren con facilidad al esmalte, generando manchas amarillas o marrones.

¿Cómo reconocerlo? El color se percibe como más uniforme y persistente, especialmente en fumadores habituales. A menudo se acompaña de mal aliento y acumulación de placa.

3. Placa bacteriana y sarro

Cuando la higiene bucal no es constante, la placa se acumula y se calcifica, formando sarro. Este endurecimiento puede dar un aspecto amarillento o incluso marrón.

¿Cómo reconocerlo? El amarillamiento se observa cerca de la encía y tiene una textura rugosa. No desaparece con el cepillado común, ya que requiere limpieza profesional.

4. Edad

Con el paso de los años, el esmalte se desgasta y deja ver la dentina, que naturalmente tiene un tono más amarillento.

¿Cómo reconocerlo? El color aparece de manera uniforme en toda la dentadura y no se relaciona con hábitos específicos. Es un proceso progresivo y natural.

5. Medicamentos y tratamientos médicos

Algunos antibióticos (como la tetraciclina en la infancia) o tratamientos con radiación pueden alterar la coloración interna del diente.

¿Cómo reconocerlo? El tono amarillento o grisáceo es profundo y no responde a limpiezas superficiales. Puede afectar varios dientes de manera similar.

6. Factores genéticos

La genética influye en el grosor del esmalte y en el tono natural de la dentina. Algunas personas tienen dientes más amarillos de manera innata.

¿Cómo reconocerlo? El color se mantiene estable a lo largo del tiempo, incluso con buena higiene y sin hábitos que favorezcan las manchas.

Consejos para prevenir el amarillamiento

El color dental es multifactorial y no todo amarillamiento se debe a falta de higiene. Sin embargo, ciertos hábitos pueden ayudar a mantener una sonrisa más clara:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta fluorada.
  • Usar hilo dental para eliminar restos de comida y placa entre los dientes.
  • Limitar el consumo de café, té, vino tinto y bebidas azucaradas.
  • Evitar el tabaco en cualquiera de sus formas.
  • Realizar limpiezas profesionales periódicas.
  • Beber agua después de comidas o bebidas pigmentadas para reducir el contacto prolongado con el esmalte.

Reconocer las señales ayuda a diferenciar entre lo que puede mejorar con higiene y lo que forma parte de la naturaleza del diente. Este artículo tiene un propósito divulgativo y no sustituye la valoración profesional. Si notas cambios persistentes en el color de tus dientes, lo más recomendable es consultar con un odontólogo.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.