Trabajar desde casa: 5 ventajas de cambiar de lugar durante el día

Al trabajar desde casa, lo más común es que pasemos toda la jornada laboral sentados en un mismo sitio. Y aunque tengamos un buen escritorio o una silla correcta, es posible que al paso de las horas experimentemos una sensación de encierro o fatiga.
Una estrategia para reducir esto puede ser cambiar de lugar durante el día. No se trata de mudarte las ocho horas de trabajo al sofá o la cama. Más bien de planificar cambios conscientes. Tal es el caso de utilizar una mesa despejada para tareas largas o atender llamadas breves de pie, en otro rincón de la casa. Estas pequeñas variaciones pueden traerte ciertos beneficios, entre ellos los siguientes.
1. Rompes periodos largos de sedentarismo
Ten en cuenta que permanecer sentado durante mucho tiempo conlleva al sedentarismo, el cual no es beneficioso para el organismo. Si te levantas de la silla en medio de la jornada para hacer una llamada telefónica o responder un mensaje de voz, romperás con la inactividad y activarás el cuerpo —sin interrumpir tus labores—, funcionando como una pausa activa.
2. Cambias de postura y reduces la rigidez
Este punto está muy relacionado con el anterior. Y es que mantener la misma postura durante horas puede conllevar tensión en la zona cervical y articulaciones. Al cambiar de sitio de trabajo durante el día, también cambias los puntos de apoyo, permitiendo que distintos grupos musculares del cuerpo asuman el peso.
Eso sí, es importante que mantengas la ergonomía en cada lugar que trabajes. Es decir, los sitios elegidos deben tener buena iluminación para no forzar la vista, apoyo lumbar si vas a trabajar sentado y evitar posturas forzadas si trabajas con el portátil (como encorvarse hacia la pantalla). Si el nuevo lugar no cumple con estos requisitos, entonces evalúa otro.
3. Asocias cada espacio con una tarea distinta
Asignar diferentes áreas de la casa a un tipo concreto de tarea ayuda a enfocar tu atención en una sola meta, reduciendo la dispersión habitual del teletrabajo. Podrías utilizar una mesa o escritorio para tareas largas y que requieren de atención plena.
Mientras que una zona de pie funciona bien para llamadas breves. En cambio, un asiento cómodo con buena luz natural junto a una ventana resulta idóneo para revisar documentos extensos o planificar la semana.
4. Ganas una pausa mental entre bloques de trabajo
Cambiar de lugar de trabajo durante el día no solo tiene una ventaja física, sino también mental. Encadenar un bloque de trabajo exigente con otro puede afectar nuestra concentración. De manera que recoger tu portátil y moverte a otro espacio del hogar funciona como una pausa entre bloques, contribuyendo a que desconectes de la tarea previa antes de empezar con la siguiente.
5. Evitas que la casa se sienta como oficina
Al teletrabajar desde un solo sitio, en muchas ocasiones tenemos la sensación de estar “atrapados en el despacho”. Alternar entre dos o tres puntos específicos de trabajo (como por ejemplo una mesa o escritorio y una silla alta en la barra de la cocina para llamadas) evita que te atrincheres y te da dinamismo. Sin necesidad de colonizar ni contaminar el resto de tu hogar.
Moverte de espacio al trabajar desde casa no significa dispersarte. En realidad, es una forma sencilla de recordar que tu cuerpo y tu atención también necesitan cambios durante el día.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







