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¿Bajón después de comer? Cómo hacer una "coffee nap" que te dé energía para el resto del día

3 minutos
Si tomas un café y duermes 20 minutos, te despertarás justo cuando la cafeína empiece a hacer efecto. Descubre la guía paso a paso para que funcione y los errores a evitar.
¿Bajón después de comer? Cómo hacer una "coffee nap" que te dé energía para el resto del día
Publicado: 13 febrero, 2026 14:00

Son las dos de la tarde, acabas de comer y la somnolencia se apodera de tu cerebro. Es probable que la solución más instintiva sea beber otra taza de café. Sin embargo, ¿sabías que la estrategia más eficaz es combinar el café con una siesta?

La “coffee nap” es una técnica que consiste en tomar un café justo antes de un descanso muy corto. Aunque parezca extraño, la siesta reduce los receptores de cansancio de tu cerebro justo a tiempo para que la cafeína, que tarda unos 20 minutos en hacer efecto, llegue y los ocupe. De esa forma, obtienes un pico de energía al despertar.

Cómo hacer la “coffee nap” perfecta paso a paso

El tiempo es muy importante. Para que funcione y te sientas renovado, sigue estos pasos de forma precisa.

1. Elige y prepara un café rápido

No es el momento para un capuchino o un latte que tardes en beber. La mejor opción es preparar un café solo o un expreso que puedas consumir en uno o dos minutos. Si prefieres, un té negro o verde con alta concentración de cafeína también funciona. El objetivo es ingerir la cafeína muy rápido para que el reloj de la absorción empiece a correr.

2. Pon una alarma para 15 o 20 minutos (no más)

Inmediatamente después de terminar el café, busca un lugar cómodo y oscuro, y pon una alarma para no más de 20 minutos. Si necesitas unos minutos para quedarte dormido, puedes ponerla en 25. Este tiempo te permite descansar, pero despertarte con energía.

3. Cierra los ojos y descansa

No es necesario que caigas en un sueño profundo para que la técnica funcione. El simple hecho de descansar con los ojos cerrados en un estado de sueño ligero ya es muy efectivo para eliminar parte del cansancio acumulado. Intenta relajarte y no luchar contra los pensamientos.

4. Levántate en cuanto suene la alarma

La tentación de quedarte un poco más en la cama es tu peor enemigo. En cuanto suene la alarma, levántate. Puedes exponerte a una luz brillante o lavarte la cara para ayudar a tu cuerpo a despertarse por completo. Sentirás cómo la cafeína empieza a hacer efecto y obtienes una sensación de energía renovada.

Errores que arruinan la experiencia

  • Hacerlo demasiado tarde en el día: una “coffee nap” funciona para evitar el bajón del mediodía o primera hora de la tarde (idealmente, entre las 13:00 y las 16:00). Hacerla más tarde puede interferir con el sueño por la noche.
  • Usar demasiada cafeína (o una bebida lenta): un café simple es suficiente. Tomar una bebida energética o un café muy grande puede provocarte nerviosismo o ansiedad al despertar. Además, si tardas 15 minutos en beberlo, la sincronización se arruina.
  • Dormir demasiado: si tu siesta se alarga más allá de los 20 o 30 minutos, corres el riesgo de entrar en un sueño profundo. Si te despiertas bruscamente de ese estado, puede aparecer una sensación de aturdimiento y pesadez (llamada “inercia del sueño”) que te dejará más cansado que antes y anulará el efecto de la cafeína.

Es una herramienta puntual y no un sustituto del descanso

La “coffee nap” es eficaz para momentos puntuales, como puede ser antes de una reunión importante, para afrontar un largo viaje en coche, para estar más alerta o para superar el bajón de la tarde. Sin embargo, no es un sustituto de las 7 a 9 horas de sueño de calidad que tu cuerpo necesita cada noche.

La próxima vez que sientas el bajón de energía después de comer, tómate un café rápido, pon una alarma para 20 minutos y cierra los ojos. Sentirás la diferencia entre luchar contra el cansancio y trabajar en equipo con tu cerebro.

Son las dos de la tarde, acabas de comer y la somnolencia se apodera de tu cerebro. Es probable que la solución más instintiva sea beber otra taza de café. Sin embargo, ¿sabías que la estrategia más eficaz es combinar el café con una siesta?

La “coffee nap” es una técnica que consiste en tomar un café justo antes de un descanso muy corto. Aunque parezca extraño, la siesta reduce los receptores de cansancio de tu cerebro justo a tiempo para que la cafeína, que tarda unos 20 minutos en hacer efecto, llegue y los ocupe. De esa forma, obtienes un pico de energía al despertar.

Cómo hacer la “coffee nap” perfecta paso a paso

El tiempo es muy importante. Para que funcione y te sientas renovado, sigue estos pasos de forma precisa.

1. Elige y prepara un café rápido

No es el momento para un capuchino o un latte que tardes en beber. La mejor opción es preparar un café solo o un expreso que puedas consumir en uno o dos minutos. Si prefieres, un té negro o verde con alta concentración de cafeína también funciona. El objetivo es ingerir la cafeína muy rápido para que el reloj de la absorción empiece a correr.

2. Pon una alarma para 15 o 20 minutos (no más)

Inmediatamente después de terminar el café, busca un lugar cómodo y oscuro, y pon una alarma para no más de 20 minutos. Si necesitas unos minutos para quedarte dormido, puedes ponerla en 25. Este tiempo te permite descansar, pero despertarte con energía.

3. Cierra los ojos y descansa

No es necesario que caigas en un sueño profundo para que la técnica funcione. El simple hecho de descansar con los ojos cerrados en un estado de sueño ligero ya es muy efectivo para eliminar parte del cansancio acumulado. Intenta relajarte y no luchar contra los pensamientos.

4. Levántate en cuanto suene la alarma

La tentación de quedarte un poco más en la cama es tu peor enemigo. En cuanto suene la alarma, levántate. Puedes exponerte a una luz brillante o lavarte la cara para ayudar a tu cuerpo a despertarse por completo. Sentirás cómo la cafeína empieza a hacer efecto y obtienes una sensación de energía renovada.

Errores que arruinan la experiencia

  • Hacerlo demasiado tarde en el día: una “coffee nap” funciona para evitar el bajón del mediodía o primera hora de la tarde (idealmente, entre las 13:00 y las 16:00). Hacerla más tarde puede interferir con el sueño por la noche.
  • Usar demasiada cafeína (o una bebida lenta): un café simple es suficiente. Tomar una bebida energética o un café muy grande puede provocarte nerviosismo o ansiedad al despertar. Además, si tardas 15 minutos en beberlo, la sincronización se arruina.
  • Dormir demasiado: si tu siesta se alarga más allá de los 20 o 30 minutos, corres el riesgo de entrar en un sueño profundo. Si te despiertas bruscamente de ese estado, puede aparecer una sensación de aturdimiento y pesadez (llamada “inercia del sueño”) que te dejará más cansado que antes y anulará el efecto de la cafeína.

Es una herramienta puntual y no un sustituto del descanso

La “coffee nap” es eficaz para momentos puntuales, como puede ser antes de una reunión importante, para afrontar un largo viaje en coche, para estar más alerta o para superar el bajón de la tarde. Sin embargo, no es un sustituto de las 7 a 9 horas de sueño de calidad que tu cuerpo necesita cada noche.

La próxima vez que sientas el bajón de energía después de comer, tómate un café rápido, pon una alarma para 20 minutos y cierra los ojos. Sentirás la diferencia entre luchar contra el cansancio y trabajar en equipo con tu cerebro.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.