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Yoga con posturas de animales: 7 asanas para incluir en tus rutinas

3 minutos
La asana de la cobra es simple, pero muy útil para mejorar tu postura después de muchas horas tras la PC. Descubre otras que puedes poner en práctica.
Yoga con posturas de animales: 7 asanas para incluir en tus rutinas
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 10 mayo, 2026 08:00

El yoga es una práctica que está muy ligada a la naturaleza y el entorno. Los antiguos yoguis desarrollaron gran parte de sus asanas observando los movimientos y comportamientos de los animales. Por ello, es común ver que muchas de las posturas que se practican hoy en día tengan nombres de animales.

Incluir estas asanas “de animales” en tu rutina no funciona solo como un recurso visual o divertido. También sirve como forma de trabajar la movilidad, la fuerza y el equilibrio de manera intuitiva. Te presentamos algunas opciones sencillas para intentar.

1. Gato-vaca

Postura gato vaca

Esta asana de yoga combina dos movimientos, cada uno atribuido a un animal. En primer lugar, adopta la postura de la vaca, colocándote en cuadrupedia, dejando caer el abdomen y elevando el torso mientras inhalas. Luego vas a pasar al gato, redondeando tu espalda y exhalando. Con ella podrás liberar la tensión en las vértebras de la espalda.

2. Perro boca abajo

Postura perro boca abajo

El perro boca abajo, aparte de ser una de las posturas de yoga más conocidas, es genial para estirar los talones, los gemelos y la espalda baja. Hacerla es muy sencillo: vas a apoyar las palmas de ambas manos en el suelo y empujar la cadera hacia arriba, formando una letra V invertida en el proceso.

3. Cobra

Postura de la cobra

¿Has notado cómo las cobras levantan su torso? Esta asana busca imitar ese movimiento. Comienza tumbándote boca abajo y eleva el tronco usando la fuerza de los músculos de la espalda. Contribuye a corregir la postura encorvada que tenemos tras pasar muchas horas frente al ordenador.

4. Delfín

Postura del delfín

Esta postura de yoga es muy similar al perro boca abajo. Diferenciándose de ella en que no solo apoyas las manos en el suelo, sino todo el antebrazo. Esta variación activa con intensidad los músculos del core y contribuye a fortalecer la zona.

5. Águila

Postura del águila

Una asana ideal para trabajar el equilibrio y la concentración. Eso sí, requiere cierta destreza técnica. Inicia cruzando una pierna sobre la otra y entrelazando los brazos frente a tu rostro. Al mantener las extremidades cruzadas, generas descompresión en las articulaciones de los hombros y la cadera.

6. Pez

Postura del pez

El pez elimina la pesadez en los hombros y funciona como contrapostura tras hacer ejercicios de cuello. Vas a tumbarte boca arriba y elevar el tórax, apoyando la coronilla en el suelo. Esta expansión estira los músculos intercostales y facilita la respiración diafragmática.

7. Rana

Postura de la rana

La rana es una postura perfecta para liberar tensiones de la zona de la cadera y trabajar la apertura de la misma. Para hacerla, debes sentarte en el suelo, separando las rodillas y manteniendo los pies alineados con ellas. Después, te inclinas hacia adelante, dejando que los abductores se estiren y relajen.

Usar posturas con nombres de animales puede ser una forma fácil de recordar la secuencia y hacer la práctica más intuitiva y entretenida. Ten en cuenta que no hace falta hacerlas todas de tirón. Puedes repartirlas dentro de tu rutina de acuerdo a tus objetivos, bien sea para calentar, abrir el pecho, movilizar la espalda o mejorar el equilibrio.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.