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Llegar cansado a casa: música, volumen y silencio para una transición más amable

3 minutos
Escuchar música ligera es una gran opción para pasar del estrés de la calle a la calma de la casa. Te contamos qué volumen es ideal.
Llegar cansado a casa: música, volumen y silencio para una transición más amable
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 26 junio, 2026 17:00

Imagina que te sientes cansado después de un duro día de trabajo y por fin llegas a casa. Lo más probable es que entres, dejes el bolso y las llaves en una mesa o encimera, mires el móvil y enciendas la televisión, poniendo cualquier podcast o lista de reproducción para llenar el vacío momentáneo.

Y aunque hay algunos tipos de música sí pueden ayudar a transicionar del estrés de la calle a la calma de la casa, no toda ella tiene este efecto. Si la música está muy alta o tiene una letra compleja, cambia el rol, pasando de un acompañamiento para convertirse en ruido añadido. Puedes aplicar unas sencillas estrategias para que la música sea tu aliada en la cruzada de bajar las revoluciones.

El minuto de silencio al entrar

Muchos encienden la televisión o le piden al asistente que reproduzca música al poner un pie dentro de casa. Mas el gesto más potente que puedes realizar es no encender nada por un minuto.

Ese momento de silencio actúa como un filtro, limpiando el ruido que cargas de la calle y permitiéndote identificar tu sentir. Es decir, si el cansancio es más físico o mental, si tienes sed, hambre, entre otros.

Elige la banda sonora correcta

Al escoger la música para el momento de transición, te recomendamos ir por canciones conocidas para tu persona o piezas instrumentales. El motivo es simple: tu cerebro ya viene con mucha carga mental del día de trabajo y la vuelta a casa; no es momento de descifrar letras profundas ni ritmos muy experimentales.

Lo ideal es que elijas una lista de reproducción breve, de entre cinco y diez minutos de duración, para evitar que se vuelva un ruido de fondo permanente. Y una vez que termine y haya cumplido su función de transición al ritmo del hogar, apágala.

Mantén el volumen bajo

Aparte de seleccionar la playlist correcta, es importante que la ajustes a un volumen bajo, que le indique a tu cuerpo que el entorno es seguro y puede bajar las revoluciones. La idea es que la música se encuentre a un volumen que te permita escuchar tu propia respiración o el sonido de un vaso de agua llenándose.

¿Qué hacer durante el momento musical?

Mientras la playlist se reproduce puedes hacer un par de rituales de aterrizaje. Es decir, acciones que te ayuden a relajarte y preparen el resto de tu tarde. Una de ellas es cambiar la ropa de oficina por una cómoda para estar en casa. Esto hará que el cuerpo entienda que ha llegado un momento de mayor calma.

También puedes beber un vaso de agua con suma calma, para anclarte al presente; o bajar la intensidad de las luces, con el fin de reducir la sensación de alerta en el cerebro. Incluso ordenar de forma ligera el recibidor, si hay elementos allí que te generen ruido visual.

Una transición amable funciona mejor cuando no intentas tapar con ruido todo lo que traes de la calle. La música ayuda cuando entra suave, dura poco y deja espacio para que el cuerpo llegue de verdad a casa y se sienta en calma.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.