Cómo elegir la mejor escuela para tu hijo

Cada escuela es un mundo diferente y debes escoger en qué mundo quieres que tu hijo aprenda. Por ello, debes tener en cuenta múltiples factores que analizar con tiempo y dedicación.
Cómo elegir la mejor escuela para tu hijo
Marcela Caffulli

Revisado y aprobado por la pediatra Marcela Caffulli.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 24 noviembre, 2022

Nuestros pequeños bebés crecen y comienzan las decisiones importantes. Una de las primeras que nos tocan es elegir la mejor escuela. Allí pasará la mayor parte de su tiempo, sus maestros moldearán su educación y sus compañeros su entorno social.

Esta decisión no es poca cosa. En gran medida, lo que pase a partir de su educación escolar definirá lo que será su futuro. El menú de opciones es amplio y son muchos los factores a considerar, como la economía, los valores familiares y lo que esperas que tu hijo aprenda. Por eso, elegir la mejor escuela para tu hijo es tanto un compromiso como una responsabilidad. Reflexionamos al respecto.

¿Educación pública o privada?

Niños sentados en el suelo: elegir la mejor escuela
Además de la economía, los valores y el ambiente de las diferentes escuelas son factores claves para decidirse.

Esta elección es muy importante y no solo se limita a las posibilidades económicas. Si bien es importante determinar si puedes soportar el gasto que representa una escuela privada, o si tus posibilidades te limitan a una escuela pública, detrás de esta decisión hay otros factores.



Uno de los motivos por los cuales los padres optan por la educación privada es que piensan que la calidad es mucho mayor. Sin embargo, la evidencia señala lo contrario. De acuerdo con los investigadores, los alumnos menos capaces tienden a matricularse en escuelas públicas; pero esto no es un indicador de mala calidad de las escuelas públicas.

Así, cuando se compara el puntaje promedio entre las escuelas públicas y privadas después de ajustar los efectos de la inscripción, se encuentra que las escuelas públicas se desempeñan mejor en promedio. Te dejamos con otras aspectos que debes considerar.

Posibilidades de admisión

Muchas escuelas privadas tienen una cantidad de cupos limitados, por lo tanto, la inscripción puede ser más difícil. Si ya tienes planeado que tu hijo vaya a un colegio privado, mejor comienza a hacer los trámites con tiempo.

Las escuelas públicas tienen la obligación de admitir a todos los niños, aunque en algunos países y ciudades tienen restricciones de zonificación y solo admiten niños que viven en un área cercana.

Si ese es el caso, debes averiguar si las escuelas de tu zona satisfacen tus expectativas; si no es así podrías plantearte una mudanza, con todo lo que eso implica.

Currículo de la escuela

Las materias que se estudian, los libros que se usan y los plazos de estudios suelen ser uniformes en las escuelas públicas según los organismos educativos del Estado. No siempre es el mismo caso en las escuelas privadas. Si bien estas deben seguir líneas generales, tienen más libertad para hacer modificaciones en el currículo.

Averigua bien la oferta educativa de la escuela antes de tomar una decisión para saber tu hijo va a aprender lo que espera.

Certificación de maestros

Generalmente los maestros de escuelas públicas tienen estudios de formación educativa y deben aprobar exámenes de selección mediante oposición.

Algunas escuelas privadas usan el mismo tipo de filtro para admitir a sus maestros, pero otras buscan profesionales o expertos en la materia, lo cual no quiere decir que sean mejores o peores. En cualquier caso, lo mejor es preguntar y si es posible conocer a algunos maestros.

Ambiente social

Las escuelas públicas generalmente son más diversas, ya que admiten a los alumnos sin tantos filtros. Las escuelas privadas pueden ser más selectivas y menos inclusivas, pues además del filtro económico, algunas tienen restricciones de sexo o religión.

Considera que a partir de ahora, tu hijo pasará más tiempo con sus compañeros de clase que contigo y que ellos serán un influencia en su vida.



Como puedes ver, el coste económico no es el único condicionante al momento de elegir entre una escuela pública y una privada. Por supuesto, se trata de un factor importante. Se sabe que, en general, los síntomas de depresión y estrés en los padres que financian la educación privada de sus hijos son más grandes que aquellos que han optado por la educación pública.

Educación religiosa o laica

Si has decidido que tu hijo vaya a una escuela privada, también tienes que elegir la mejor escuela de acuerdo a los valores que quieres que reciba y el tipo de actividades que tendrá disponible.

Si la religión es importante para ti, las escuelas religiosas imparten enseñanzas de los libros sagrados, ritos y otros valores particulares de su credo.

Las escuelas laicas, públicas y privadas, se basan exclusivamente en lo estrictamente académico, aunque también pueden tener una variada oferta de actividades extracurriculares, que en ocasiones también incluye la religión.

De nuevo, la elección varía en función del tipo de formación que quiera que tenga tu hijo; una formación que puede o no relacionarse con las creencias religiosas. Existe evidencia de que, a largo plazo, asistir a una escuela religiosa se traduce en una asistencia frecuente a servicios religiosos, participación activa como votante electoral, un menor riesgo de sobrepeso y obesidad y menos parejas sexuales de por vida.

Escuelas especializadas

Muchas veces, el menú de escuelas ofrece especializaciones. Esto no quiere decir necesariamente que haya un solo enfoque, pero sí un mayor énfasis y un área determinada.

Hay escuelas que imparten clases en otro idioma, como inglés, francés o alemán, escuelas especializadas en arte, en ciencias, otras con programas deportivos avanzados y muchas otras variedades en enseñanza.

Si consideras que tu hijo tiene potencial en alguna de esas especializaciones, quizá puedes considerar elegir la mejor escuela que oriente desde temprano sus habilidades.

¿Qué hacer antes de elegir la mejor escuela?

Niña con madre
Estudia todos los factores con el tiempo necesario para valorar la mejor opción final.

Tomando en cuenta los factores anteriores, siempre es aconsejable investigar lo mejor posible. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer para tener el conocimiento para tomar la mejor decisión:

  • Consulta las clasificaciones de las escuelas. Todos los países mantienen una clasificación de escuelas, bien sea elaborada por organismos públicos como el ministerio de educación o por medios privados. Busca en Internet la lista de las escuelas para saber cómo está catalogada.
  • Busca en foros y blogs. Los comentarios de otros padres que ya tienen hijos en las escuelas que te interesan te pueden dar un guía. Si los conoces personalmente, mejor. Hazles preguntas, pero no tomes sus opiniones como una última palabra, pues cada experiencia personal es diferente.
  • Visita las escuelas. Pide una cita con el director y con los maestros consejeros y haz preguntas que puedan responder tus inquietudes. Solicita una visita guiada. Algunas escuelas permiten que los padres se sienten en algunas de las clases para que experimenten cómo funciona. Pregunta si eso es posible y hazlo.
  • Atiende a las orientaciones. La mayoría de las escuelas organizan eventos para explicar su funcionamiento, características y condiciones a los posibles nuevos alumnos. Asiste, toma nota y haz preguntas.
  • Visita la escuela con tu hijo. Su opinión también cuenta. Haz una visita al colegio con él y observa cómo se siente. Muy probablemente esté un poco intimidado, pues es una experiencia nueva, pero sus impresiones y reacciones te pueden ayudar. El puede ayudar también a elegir la mejor escuela.

Lo más importante es iniciar el proceso de selección varios meses antes del inicio del periodo de inscripciones. Elegir la mejor escuela es una labor que necesita tiempo y análisis. Si lo dejas para última hora las opciones se reducirán y podrías tener que conformarte con lo que queda disponible.

Variables que inciden en el rendimiento escolar

Elegir la mejor escuela para un hijo es el deseo de todos los padres. Pese a ello, es importante que comprendas que la elección no garantiza per se el rendimiento escolar, una mayor educación o una mejor formación. Hay muchas variables que inciden en el proceso, las cuales debes atender luego de hacer la respectiva elección.

Por ejemplo, se sabe que los niños con padres muy involucrados en su proceso escolar tienen un mejor funcionamiento social y menos problemas de comportamiento en el aula. Existe evidencia de que la distancia que debe recorrer el pequeño de su residencia hasta la escuela también es un factor condicionante para ello.

Además de preocuparte por elegir la mejor escuela para tu hijo, debes también asegurarte de comprometerte con su educación una vez inicien las actividades. Esto es lo que realmente tendrá un impacto directo, ya que la formación del pequeño inicia y termina en el entorno familiar.

Te podría interesar...
La inteligencia del niño no depende de sus notas
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
La inteligencia del niño no depende de sus notas

La inteligencia del niño está lejos de ser evaluada en la escuela. No te dejes impresionar por las notas. Te lo contamos a continuación.



  • Chen Y, Hinton C, VanderWeele TJ. School types in adolescence and subsequent health and well-being in young adulthood: An outcome-wide analysis. PLoS One. 2021 Nov 10;16(11):e0258723.
  • El Nokali NE, Bachman HJ, Votruba-Drzal E. Parent involvement and children's academic and social development in elementary school. Child Dev. 2010 May-Jun;81(3):988-1005.
  • Oh BC, Yeon JY, Lee HS, Lee DW, Park EC. Correlation between private education costs and parental depression in South Korea. BMC Public Health. 2020 Jun 20;20(1):972.
  • Pfeffermann D, Landsman V. Are Private Schools Better Than Public Schools? Appraisal for Ireland by Methods for Observational Studies. Ann Appl Stat. 2011 Sep;5(3):1726-1751.
  • Sellström E, Bremberg S. Is there a "school effect" on pupil outcomes? A review of multilevel studies. J Epidemiol Community Health. 2006 Feb;60(2):149-55.

Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar o someterte a cualquier procedimiento.