La libertad y el libertinaje son muy diferentes: mira los detalles

La libertad es un derecho que beneficia a la persona y a la sociedad. El libertinaje es un exceso que causa daños propios y ajenos. Descubre las diferencias entre ambos conceptos.
La libertad y el libertinaje son muy diferentes: mira los detalles
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 30 abril, 2022

La libertad es un derecho fundamental y una condición inherente al ser humano. En su nombre se han librado batallas, se han movido naciones enteras y se han transformado las sociedades. Y es que todos nacemos libres y así hemos de permanecer durante toda la vida. Sin embargo, no debemos confundir la libertad con el libertinaje; si lo hacemos, podemos dañar a los demás y a nosotros mismos.

Tal vez al pensar en libertinaje vengan a tu mente imágenes de hedonismo, promiscuidad sexual o consumo de sustancias. Sin embargo, no se trata de una cuestión de acciones concretas, sino del trasfondo de las mismas. De hecho, lo que en una sociedad es libertad (por ejemplo, la homosexualidad o el derecho de la mujer a vestir como guste), en otra es libertinaje.

Así, puede resultar complicado diferenciar entre estos dos conceptos, pero hacerlo es muy necesario. En función a lo que nos acojamos, podremos vivir una vida plena y armoniosa o una viciada, cargada de excesos y alejada del equilibrio.

La libertad y el libertinaje: ¿conceptos similares?

A simple vista puede parecer que libertad y libertinaje son el mismo concepto con una diferencia de grado. Es decir, que un exceso de la primera se convierte en lo segundo.

Sin embargo, sus diferencias van más allá y no son solo cuantitativas, sino también cualitativas. Pero antes de enumerarlas, vamos a definir estos dos conceptos.

La libertad se entiende como el derecho del ser humano a la autodeterminación, a actuar por voluntad propia sin recibir presiones o coerciones externas. Así, cada persona puede escoger cómo pensar, cómo hablar y cómo actuar sin ser condicionado. Ahora bien, debe hacerlo desde la responsabilidad y la adecuación a las normas sociales y morales.

Es decir que, en cierto modo, la libertad es una utopía. Ninguno de nosotros es completamente libre en cuanto a que estamos sometidos a leyes y mandatos éticos y hemos de respetar las libertades de los otros.

Por su lado, el libertinaje es un uso excesivo y mal entendido de la libertad individual. En este caso, el pensamiento, las palabras y las acciones no contemplan esas naturales limitaciones de las que hablamos, convirtiéndose en abusivas y dañinas para uno mismo o para los otros. No hay responsabilidad ni respeto. No hay límites.

Libertad de expresión.
La libertad de expresión, por ejemplo, se entiende como una parte fundamental de los derechos que tienen los seres humanos.


Principales diferencias entre la libertad y el libertinaje

Atendiendo a sus definiciones, ya podemos hacernos una idea de cuáles son las diferencias entre estos dos conceptos. No obstante, a continuación las presentamos de forma esquemática para mayor claridad.

La libertad es un derecho, el libertinaje es un atentado contra los derechos

Esta es una de las mayores diferencias entre la libertad y el libertinaje. La primera es un derecho básico del que todos los seres humanos deberíamos gozar. Por el contrario, el segundo es un atentado contra los derechos.

El libertinaje puede poner en riesgo el derecho a la vida (por ejemplo, cuando conducimos alcoholizados); el derecho a la libertad sexual (en casos de sexo no consentido) o el derecho a la salud (al consumir drogas o al agredir a otros).

En nombre de esa libertad mal entendida podemos causar daños físicos, emocionales y morales y vulnerar importantes derechos humanos. Y es que el libertinaje está asociado a la falta de ética y de empatía, a la delincuencia, a los abusos y al irrespeto.

Límites o ausencia de los mismos

La libertad siempre está delimitada por una serie de normas. Estas pueden ser de carácter legal (leyes), social (por la cultura) o moral (regidas por la ética). En cualquier caso, hay límites a los deseos propios y no todo vale con tal de lograr nuestros objetivos o hacer nuestra voluntad.

En el libertinaje, en cambio, no se contempla frontera alguna. Todas las líneas se sobrepasan y solo se atiende al deseo irreflexivo y al impulso egoísta.

Responsabilidad o irresponsabilidad

La libertad es la capacidad de autodeterminarse, pero siempre implica un ejercicio de responsabilidad. La persona libre puede escoger, pero se hace cargo de sus acciones y de las consecuencias de las mismas. Es consciente de cómo, con sus decisiones, puede impactar su propia vida y la de los demás.

La persona libertina se desentiende de estos asuntos. No prevé las consecuencias y se mueve por el placer inmediato.



Beneficio o perjuicio

En última instancia, la principal diferencia entre la libertad y el libertinaje radica en que una es beneficiosa para el individuo y la sociedad, y la otra puede ser muy perjudicial. La libertad mejora y facilita la vida en sociedad, pues implica respeto y convivencia; el libertinaje, en cambio, puede abocar a la delincuencia, la transgresión y el abuso.

Robar es libertinaje.
Los hurtos y los robos son expresiones del libertinaje, cuando alguien decide causar un perjuicio a otro.

Aprender a diferenciar entre la libertad y el libertinaje

En tanto que se trata de términos relacionados con la socialización, los adultos tenemos la responsabilidad de enseñar a los menores las diferencias entre estos dos conceptos. Una educación en valores y en inteligencia emocional desde la infancia puede allanar el camino, pero la adolescencia es un momento clave para asentar estos conocimientos.

En esta época de rebeldía, el joven suele moverse buscando la gratificación, actuando por impulso y desafiando a la autoridad. Si no se recibe un acompañamiento adecuado, es capaz de sobrepasar la línea que separa ambos términos y adoptar decisiones poco apropiadas.

A pesar de esto, ejercer la libertad con consciencia y responsabilidad es un trabajo que hemos de pulir durante toda la vida.

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