La esquina que hace que toda tu casa se vea más desordenada y cómo resetearla

¿Te ha sucedido que, al llegar a casa, la sientes cargada o desordenada, a pesar de haber limpiado hace poco? Esto suele pasar porque en la mayoría de los hogares hay un “punto de derrame”. Una esquina en la cual caen las llaves, los bolsos, los papeles, la ropa o incluso las compras que traemos.
Nuestro cerebro procesa ese punto de desorden como una tarea pendiente, que genera cansancio al entrar por la puerta. Para corregir esto y notar un cambio visual, no hace falta ordenar toda la casa; más bien, enfócate en intervenir el “punto de derrame”.
¿Cómo identificar tu punto de desorden?
Para desactivar el foco de desorden, primero debes saber dónde se ubica. En algunas casas puede ser la mesita del recibidor, en otras la isla de la cocina o un espacio de la encimera. O incluso una silla o sofá del salón. Comienza analizando tu casa y hazte tres preguntas sencillas:
- ¿Qué zona ves primero al entrar a casa?
- ¿Dónde dejas siempre lo que no sabes dónde poner?
- ¿Qué rincón se llena, aunque hayas limpiado ayer?
Por ejemplo, si sueles dejar las cosas que traes en el banco del recibidor, y este se llena con frecuencia después de limpiar, ese es tu “punto de derrame”.
El método de los 10 minutos para resetear la zona de desorden
Una vez identificado tu punto de desorden, pasa a resetearlo de forma integral. Para ello no necesitas comprar organizadores: se puede usar una bandeja, una caja, un cajón libre, un gancho o una bolsa de traslado que ya tengas en casa.
- Activa un temporizador de diez minutos y vacía la superficie por completo, hasta dejarla desnuda. Así podrás ver el espacio con mayor claridad.
- Clasifica los objetos de la zona en cinco categorías: se queda aquí, va a otra habitación, a la basura o reciclaje, donar o vender y reparar.
- Devuelve a la zona solo lo que tiene una función clara en ese lugar. Aquí puedes valerte de objetos que ya posees para mejorar el orden; como una bandeja para colocar las llaves o el móvil. O un gancho o perchero si el problema de desorden tiene que ver con la ropa. También vale hacer uso de una caja compacta para guardar el correo hasta que decidas tramitarlo.
Errores que sabotean el orden
Ten en cuenta que, aparte del método, debes evitar los errores frecuentes para tener un espacio más prolijo. El más común pasa por tomar todo el desorden del punto de derrame y moverlo a otra habitación. Esto no soluciona el problema, más bien lo “mueve” por la casa.
De igual manera, no guardes objetos “por si acaso”. Es decir, aquellos que no tienen un propósito claro o están rotos, ya que solo propicias la acumulación. Y evita desenfocarte de la tarea. La prioridad es trabajar en tu punto de derrame en diez minutos. Después de eso, puedes seguir con la habitación entera, si gustas, pero no en esos 10 minutos.
Una casa se ve más ordenada cuando sus puntos críticos tienen una función clara y dejas de usarlos como depósitos improvisados. Atrévete a probar el método de los diez minutos y aporta ligereza y orden a los espacios de tu hogar.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







