¿Tienes escarcha en el congelador? El truco del agua tibia con alcohol para eliminarla sin rascar
¿Abres el congelador para sacar algo de comida y te encuentras con las paredes cubiertas de hielo? Los cajones se atascan y hasta meter un recipiente parece misión imposible. Si te resulta familiar, hay una forma de ablandar la escarcha sin tener que rascarla durante un buen rato.
Esta capa de hielo se forma cuando la humedad entra en el congelador y se congela al entrar en contacto con las superficies frías. Si se acumula demasiado, puede afectar al rendimiento del aparato. Un paño humedecido con agua tibia y alcohol puede facilitar su retirada, siempre que tomes algunas precauciones.
El truco del agua tibia con alcohol para retirar el hielo
La idea consiste en humedecer un paño suave con una mezcla de agua tibia y alcohol isopropílico o desnaturalizado. Al aplicarlo sobre la escarcha, puedes facilitar que se desprenda sin recurrir a cuchillos ni objetos metálicos.
Eso sí, antes de probarlo, revisa el manual del congelador para comprobar si el fabricante permite utilizar alcohol. Ten presente que este es inflamable, así que debes mantenerlo lejos de llamas y fuentes de calor.
Para empezar, reúne unas toallas viejas para recoger el agua, un paño suave, agua tibia y alcohol. También puedes tener a mano bicarbonato de sodio para limpiar el interior al terminar y una espátula de plástico, siempre que el fabricante autorice su uso.
Cómo quitar la escarcha del congelador en 7 pasos
Retirar la escarcha del congelador es más sencillo si sabes cómo hacerlo. Sigue estos siete pasos para ablandar el hielo sin dañar las paredes del aparato.
1. Saca los alimentos
Guarda la comida en otro congelador o en una nevera portátil con hielo. Así podrás trabajar con tranquilidad mientras mantienes los alimentos a una temperatura segura.
2. Desconecta el aparato
Apaga el congelador y desenchúfalo antes de empezar. Es una precaución fundamental para no causar accidentes al trabajar con agua cerca de un electrodoméstico.
3. Protege el suelo
Coloca toallas viejas alrededor del congelador y pon una bandeja en la parte inferior para recoger el agua del hielo derretido. De esta manera, evitarás que el suelo termine empapado.
4. Prepara la mezcla
Combina agua tibia con una pequeña cantidad de alcohol isopropílico o desnaturalizado. Mantén la mezcla lejos de cualquier chispa, ya que el alcohol es inflamable.
5. Humedece la escarcha
Moja un paño suave con la mezcla y pásalo sobre las zonas cubiertas de hielo. Repite el proceso poco a poco para ablandar la capa sin verter líquidos en el interior ni acercarlos a componentes eléctricos.
6. Retira el hielo suavemente
Cuando la escarcha empiece a desprenderse, recoge los fragmentos con la mano protegida o utiliza una espátula de plástico. No fuerces los trozos que sigan adheridos ni utilices cuchillos u objetos metálicos.
7. Limpia y seca el interior
Pasa un paño limpio con agua y, si el manual lo permite, un poco de bicarbonato para eliminar los restos de suciedad. Por último, seca bien las paredes y las superficies antes de volver a conectar el aparato y guardar los alimentos.
Los errores que debes evitar al descongelarlo
Aunque quieras terminar cuanto antes, nunca utilices cuchillos ni objetos metálicos para arrancar el hielo. Podrías perforar las paredes internas y dañar los conductos del refrigerante, lo que puede ocasionar una avería importante.
Tampoco recurras a secadores de pelo o limpiadores de vapor. Pueden provocar descargas eléctricas y cortocircuitos que pueden dañar la nevera. No permitas que el agua entre en contacto con componentes eléctricos y mantén el alcohol lejos de cualquier fuente de ignición.
Cómo evitar que vuelva a acumularse la escarcha
Para que el hielo no vuelva a ocupar las paredes de tu congelador, revisa que la puerta cierre bien y evita dejarla abierta demasiado tiempo. Guarda los alimentos en recipientes bien cerrados y deja enfriar la comida antes de congelarla. Además, procura no llenar el aparato en exceso.
No esperes a que la escarcha ocupe todo el espacio. Una capa de unos 0,6 centímetros suele ser una señal para descongelarlo, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante. Y si el hielo reaparece rápidamente, lo mejor consulta con un técnico.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.




