Bizcocho de limón en sartén: cómo hacerlo esponjoso y sin horno

Un bizcocho es la opción ideal para una merienda dulce, que agrada tanto a niños como a no tan niños. Pero, si no dispones de horno en casa, es probable que pases de él. Mas lo cierto es que puedes hacerlo con la ayuda de un utensilio común en cualquier cocina: la sartén.
La clave para que la masa suba y el bizcocho se forme reside en la cocción lenta, a fuego bajo y usando una sartén antiadherente con su tapa. Si controlas de forma correcta la temperatura y el tiempo, podrás obtener un bizcocho tierno y jugoso.
Receta del bizcocho de limón en sartén
Para hacer este rico bizcocho de limón no necesitas ingredientes complicados; seguro tienes la mayoría de ellos en la despensa. La estrella es el limón y para maximizar su presencia, es fundamental que uses tanto el zumo como la ralladura. El primero potencia el levado de la masa y ayuda a crear una miga más tierna. Mientras que la ralladura intensifica el aroma cítrico. Para un bizcocho en sartén de unos 22 centímetros necesitarás:
- 3 huevos.
- ¾ de taza de azúcar.
- 100 mililitros de aceite de girasol o maíz.
- El zumo de 1 limón grande.
- La ralladura de 2 limones.
- 1 taza de harina de trigo.
- Una cucharada de polvo de hornear.
- Una pizca de sal.
Paso a paso
- Separa las claras de las yemas de los huevos. Reserva las últimas y bate las claras con una batidora de varillas hasta que blanqueen y levanten. Añade el azúcar, de a poco, hasta que queden integrados.
- Suma el aceite, el zumo de limón y las yemas a las claras con el azúcar, poco a poco y mezclándo con suavidad.
- Tamiza la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal, para luego agregarlos a la mezcla anterior. De nuevo, debes hacerlo con calma y en movimientos envolventes, hasta que quede bien integrado.
- Engrasa la sartén con un poco de aceite o mantequilla, para evitar que el bizcocho se pegue, y vierte la mezcla en ella.
- Ajusta el fuego lo más bajo posible. Si lo colocas muy alto, la base se quemará antes de que el centro del bizcocho se cocine.
- Tapa la sartén y evita levantarla por lo menos durante los primeros 30 minutos de cocción. De esta forma mantienes el calor y la humedad, para que el bizcocho no se seque.
- Pasado este tiempo, levanta la tapa e introduce un palito de madera en el centro del bizcocho. Si sale seco, entonces está listo. En caso contrario, tapa de nuevo y dale un par de minutos más.
- Apaga el fuego y retira la sartén del quemador, dejando que repose por unos 15 minutos antes de desmoldar.
Ten en cuenta que el resultado final puede verse un poco distinto a un bizcocho horneado, debido a las diferencias en la distribución del calor. De igual manera, el tiempo de cocción puede variar, ya que la sartén, el grosor de la masa y la intensidad del fuego tienen ligeras variaciones de una preparación a otra.
Variaciones a la receta original
Aunque la receta original es deliciosa, puedes hacerle cambios para darle un ligero giro a la textura y sabor. Por ejemplo, si sustituyes la mitad del aceite por yogur, conseguirás una textura más húmeda y una miga tierna. De igual manera, puedes aumentar la cantidad de ralladura de limón si deseas potenciar el sabor y aroma cítrico.
Y para los más golosos está la opción de sumarle un glaseado sencillo. Tan solo debes mezclar azúcar glas con un par de cucharaditas de zumo de limón y verterlo por encima del bizcocho de limón frío. Esta receta es una opción de merienda rica y sencilla. Mas recuerda que la clave del éxito está en cocinarla despacio y comprobar el punto antes de servirla.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







