12 posturas que facilitan la práctica del sexo anal

Cada vez hay más parejas interesadas en la práctica de sexo anal. ¿Cuáles son las posturas más recomendadas? ¿Qué hay que tener en cuenta? Aquí te damos algunas recomendaciones.
Isbelia Esther Farías López

Escrito y verificado por la filósofa Isbelia Esther Farías López.

Última actualización: 19 octubre, 2023

Muchos de los tabúes en torno a la práctica de sexo anal se han quedado atrás. Hoy por hoy, las parejas buscan posturas y consejos para disfrutar esta experiencia en su intimidad. A la par, en el mercado se han ampliado las opciones de lubricantes y juguetes que lo hacen aún más placentero.

Y es que realizado de forma adecuada, despierta sensaciones únicas tanto para la mujer como para el hombre. Esto explica por qué suele aparecer en las encuestas como una de las prácticas sexuales favoritas de las parejas. ¿Aún no te has iniciado en su práctica? ¿Temes que sea doloroso?

Si son tus primeras veces, o si no has logrado suficiente plenitud al intentarlo, te conviene saber cuáles son las mejores posturas sexuales para practicarlo. En el siguiente espacio las detallamos y te damos algunos consejos extra para que lo disfrutes de forma segura y sin dolor. ¡Sigue la lectura!

Las mejores posturas de sexo anal para probar con tu pareja

Que es doloroso, que es antihigiénico, que causa enfermedades… Estos y otros mitos han impedido que muchas personas disfruten del sexo anal. Por fortuna, cada vez hay más acceso a información sobre cómo practicarlo sin riesgos y disfrutando al máximo la experiencia.

En este sentido, se han compartido una amplia variedad de posturas que no solo hacen más cómoda su práctica, sino también más placentera. Por supuesto, que una sea mejor que otra depende de la experiencia de cada pareja; la idea es probar y encontrar aquellas que proporcionen más placer.



1. La cucharita

Cucharita

Una de las posturas sexuales favoritas para practicar sexo anal si eres principiante. La cucharita no solo facilita la penetración, sino que permite que ambos miembros de la pareja guíen el ritmo y la intensidad del acto. Además, da mayor libertad para masturbar a la pareja al tiempo que se penetra.

¿Cómo hacerla?

  • Ambos se acuestan de lado, de modo que quien vaya a ser penetrado quede dándole la espalda al otro.
  • Desde esta posición, se puede iniciar una estimulación de las zonas erógenas para incrementar la excitación.
  • Cabe recordar que cuanta más excitada esté la pareja, menos probabilidades hay de que experimente algún tipo de dolor.
  • Por supuesto, conviene asegurarse de lubricar bien la zona anal antes de empezar con la penetración. Una vez listos, la pareja de atrás toma por la cadera a su compañera e inicia una penetración suave.
  • Lo idóneo es esperar a que esté cómoda para aumentar el ritmo y la intensidad de los movimientos.

2. El sometido

Una de las posturas para sexo anal que resultan muy cómodas para la mujer es la que se conoce como el sometido. Como refiere su nombre, es una posición en la que el hombre queda a merced de la mujer. Ella es quien marca el ritmo de la penetración y de los movimientos. De ahí que se recomiende para evitar molestias.

¿Cómo hacerla?

  • El hombre se tumba boca arriba en la cama con su cuerpo estirado por completo.
  • La mujer se sienta encima de él dándole la espalda y apoya sus manos en las piernas de su pareja para tener un mayor control de sus movimientos.
  • Mientras tanto, el hombre tiene libertad para agarrar los glúteos, acariciar la espalda o ayudar con los movimientos.

3. La cabalgata

3. La cabalgata

Del mismo modo, la postura de la cabalgata es una de las mejores para evitar molestias a la hora de practicar el sexo anal. A las mujeres les permite tener un mayor control del ritmo y de la profundidad de la penetración.

¿Cómo hacerla?

  • Una vez realizados los preliminares y la lubricación de la zona anal, ella se coloca encima de su pareja en dirección a su rostro.
  • La penetración ha de empezar suave y a un ritmo lento. Cuando esté preparada, puede cabalgar al ritmo deseado.

4. El tornillo

El tornillo es una postura sexual que puede potenciar el placer al practicar sexo anal. No requiere de grandes destrezas físicas, pues ambos permanecen cómodos en su lugar. El hombre tendrá las manos libres para estimular otras zonas erógenas de su pareja mientras la penetra.

¿Cómo hacerla?

  • Quien vaya a penetrar debe quedarse de pie, fuera de la cama.
  • La pareja debe acostarse de manera fetal, colocando los glúteos lo más próximo al borde de la cama donde está la pareja. Para facilitar la posición, lo mejor es dejar las piernas juntas.
  • La penetración debe iniciar a un ritmo lento y pausado para evitar molestias.

5. La flor de loto

Flor de loto

La postura de la flor de loto, también llamada lotus, es una de las recomendadas para tener esas primeras experiencias de sexo anal. La mujer, al quedar sentada a horcajadas sobre su pareja, puede controlar el ritmo de la penetración.

De hecho, para el hombre es algo difícil empujar en esta posición, por lo que ella tendrá que balancearse hacia atrás y hacia adelante para generar el estímulo.

¿Cómo hacerla?

  • El hombre debe sentarse en una superficie firme, con las piernas dobladas y los talones acercándose entre sí. Algo similar a la postura de yoga.
  • Asegurándose de lubricar bien la zona, la pareja se sienta encima suavemente, con las piernas rodeando la cintura.

6. La ostra vienesa

Para las parejas que tienen buena flexibilidad, la ostra vienesa es imperdible a la hora de practicar sexo anal. Se recomienda porque posibilita penetraciones más profundas y placenteras.

Es un poco más intensa que las anteriores, por lo que es mejor practicarla cuando ya se tenga cierta experiencia. 

¿Cómo hacerla?

  • En esta posición, la mujer está acostada boca arriba, con las rodillas hacia el pecho. De ser necesario, puede ayudarse con las manos detrás de los muslos, halando para quedar en un mejor ángulo para la penetración.
  • Mientras tanto, su compañero se arrodilla en frente, con las piernas algo separadas para mayor estabilidad.
  • Luego, se inclina hacia adelante para iniciar la penetración. Conviene empezar despacio para un mayor disfrute.

7. El perrito de pie

El perrito de pie

La postura clásica para la práctica de sexo anal es la de perrito. Hay varias formas de ejecutarla, sin embargo, de pie es una de las más aconsejables para iniciar. Ayuda a tener más control de la penetración para que no cause dolor o incomodidad.

¿Cómo hacerla?

  • Quien recibe la penetración se pone de pie e inclina la mitad de su cuerpo. Puede apoyar las manos contra la pared, o bien, llevarlas hacia atrás.
  • Si hay más flexibilidad, es posible apoyarse con las manos en el suelo.
  • Quien ejerce la penetración se sitúa detrás y puede sujetarse de las caderas.

8. La boca de incendio

Esta es otra variante de la postura clásica del perrito; sin embargo, requiere un poco más de experiencia. El apoyo se realiza solo en una rodilla; es decir, mientras él se apoya en un pie, su pareja tiene una pierna en el aire sujetada por este.

¿Cómo hacerla?

  • Primero, la pareja se pone en cuatro.
  • Luego, él se pone detrás, levanta una de sus piernas, de modo que una de las rodillas quede por debajo.
  • El muslo de ella descansa sobre el de él mientras este último tiene control total de la penetración.

9. El capitán

El capitán es una de las posturas sexuales favoritas de ellos. En esta no solo tienen el control de la penetración, sino que tienen vía libre para estimular el clítoris y los senos.

El capitán

¿Cómo hacerla?

  • La pareja se tumba en la cama o en la superficie deseada con las piernas rectas y levantadas.
  • Él se pone de rodillas, la toma de las piernas y las abre en forma de V.
  • Luego, inicia la penetración.

10. El arco dorado

El arco dorado es una de las posturas sexuales para hacer el trabajo en pareja. Ambos podrán tener control del movimiento y de la velocidad. Sin embargo, requiere de más equilibrio y flexibilidad.

¿Cómo hacerla?

  • Él se sienta en la cama con las piernas estiradas y su pareja se sienta encima.
  • Luego, ambos flexionan un poco las rodillas y se inclinan hacia atrás. Las palmas de las manos van firmes sobre la cama.
  • Desde esta postura, ambos mueven la cadera para ir a la acción.


11. El martillo

El martillo es una postura ideal para la práctica de sexo anal, ya que favorece la penetración. Aun así, es más exigente a nivel físico y requiere flexibilidad y equilibrio.

¿Cómo hacerla?

  • La pareja se acuesta sobre su espalda y lleva las piernas hacia su cabeza.
  • La zona lumbar queda ligeramente encorvada. En esta ondulación, él se sienta encima y penetra.

12. La carretilla

En la postura de la carretilla, ambos deben trabajar en equipo para mantener el equilibrio y para potenciar el placer. Sin embargo, el ritmo y la fuerza los debe marcar el hombre.

¿Cómo hacerla?

  • Él se sienta al borde de la cama con las piernas estiradas.
  • Ella se pone encima de él boca abajo, con las manos apoyadas del suelo.
  • El hombre puede sostenerla de las caderas o de los muslos y se puede inclinar un poco hacia atrás para lograr una penetración más profunda.

Consejos para practicar el sexo anal de forma segura y placentera

Más allá de tener en cuenta las posturas que facilitan la práctica de sexo anal, es conveniente aplicar algunas recomendaciones para que su práctica sea segura y placentera. La preparación previa, la comunicación en pareja y la paciencia son determinantes para que la experiencia sea positiva para ambos. ¿Estás listo?

Utilizar un buen lubricante

Tal y como lo explica la Dra. Michelle Inkster a través de la Clínica Cleveland, el ano no se lubrica de forma natural como lo hace la vagina. Debido a esto, es fundamental utilizar un lubricante de buena calidad para practicar sexo anal. De lo contrario, el tejido puede sufrir desgarros y la experiencia puede ser dolorosa.

En el mercado hay varios tipos de lubricantes, como el de base acuosa y de base de silicona. Este último es el más recomendado para el sexo anal, ya que no se evapora con tanta facilidad y proporciona más suavidad. Lo idóneo es aplicarlo tanto en la zona anal como en el pene o en el juguete sexual.

Estimular la zona anal

Así como es importante emplear un lubricante, también es conveniente estimular el ano antes de iniciar la penetración. Durante los juegos previos, una práctica frecuente es el analingus, que consiste en pasar la boca por la zona. También se pueden emplear los dedos y un plug anal para ayudar a la pareja a relajarse.

Practicar en solitario

Prepararse en solitario para la práctica de sexo anal es una forma de vencer esa sensación de miedo que puede limitar al llegar al acto. De hecho, es lo más recomendado para quienes nunca han tenido esta experiencia. Usar los propios dedos, juguetes sexuales y, por supuesto, lubricante, te relajará para dar el paso.

Ve a tu ritmo, sin presionarte y sin forzarte. Asegúrate de tener la zona bien limpia.

Utilizar protección

Aunque el sexo anal no conlleva un riesgo de embarazo, es primordial utilizar preservativo. ¿La razón? Se trata de la práctica sexual de mayor riesgo para la transmisión de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

Esto se debe a que las paredes del ano son más delicadas y pueden sufrir pequeñas fisuras que facilitan la entrada de los virus y las bacterias al torrente sanguíneo.

Tomar precauciones para pasar a la penetración vaginal

Una de las reglas más importantes al practicar sexo anal es tener precaución antes de pasar a la penetración vaginal. Hay que tener en cuenta que en la zona anal hay bacterias que se pueden transferir hacia la vagina, causando infecciones como la vaginosis bacteriana.

Para que el riesgo sea menor, no solo es clave usar preservativo, sino que este debe cambiarse por uno nuevo antes de entrar en contacto con la vagina. También conviene lavar los juguetes sexuales que se hayan utilizado para el sexo anal y que se quieran emplear ahora en el sexo vaginal.

Asegurar una buena higiene

Por supuesto, la higiene es fundamental a la hora de practicar sexo anal. Hay que tener en cuenta que —inevitablemente— existe el riesgo de tener que lidiar con restos de materia fecal. De ahí que se recomiende ir al baño antes de empezar.

Pero como no siempre es posible evitarlo, y no se puede predecir qué va a pasar, también es bueno tener a mano toallitas húmedas. Además, antes de comenzar y tras finalizar, es importante lavar bien la zona anal con jabón neutro o para la zona íntima.



Comunicación y confianza, dos aspectos que no hay que olvidar

En última instancia, cabe recordar la importancia de tener una buena comunicación en pareja y mucha confianza. El sexo anal debe ser consensuado y ambos deben sentirse seguros y relajados en el acto. Si alguno de los dos llega a sentirse incómodo, lo mejor es parar. La idea es que lo disfruten y se sientan plenos.

Una práctica placentera para ambos

Como sucede con otras prácticas sexuales, el sexo anal es placentero en la medida en que existe consenso entre ambos. En función de los gustos, ciertas posturas resultarán más cómodas que otras. No dejes de intentar con todas ellas, así como explorar otras alternativas para disfrutar de tu sexualidad.


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