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¿Te cuesta conciliar el sueño? El truco de la ducha tibia 90 minutos antes de irte a la cama

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Una ducha de 10 minutos puede ser suficiente para favorecer el descanso, siempre que elijas bien la temperatura y el momento del día.
¿Te cuesta conciliar el sueño? El truco de la ducha tibia 90 minutos antes de irte a la cama
Publicado: 26 octubre, 2026 19:00

¿Te acuestas con sueño, pero cuando apagas la luz te quedas dando vueltas en la cama? Si te ocurre con frecuencia, quizá te interese probar un truco sencillo y relajante: tomar una ducha tibia 90 minutos antes de irte a la cama.

Aunque parezca extraño, calentar el cuerpo con agua tibia puede ayudarlo a enfriarse después. Algunos estudios han sugerido que ducharse o bañarse con agua tibia antes de acostarse puede facilitar el sueño y mejorar la sensación de descanso.

¿Por qué una ducha tibia puede ayudarte a dormir?

Cuando se acerca la hora de dormir, la temperatura interna del cuerpo comienza a bajar. Esta es una de las señales que le indican al organismo que es momento de prepararse para el descanso.

Una ducha tibia puede acompañar este proceso gracias a la forma en que el cuerpo responde al calor. El agua dilata los vasos sanguíneos y aumenta el flujo de sangre hacia la piel, especialmente en las manos y los pies. Así, el organismo libera más calor al ambiente y puede enfriarse después de salir de la ducha.

El momento en que te bañas también influye. Si lo haces unos 90 minutos antes de acostarte, le das al cuerpo tiempo para liberar calor y reducir su temperatura interna. No necesitas pasar mucho tiempo bajo el agua: una ducha de unos 10 minutos puede ser suficiente para probar este hábito.

¿Qué dice la ciencia sobre este truco?

Una revisión de estudios publicada en la revista Sleep Medicine Reviews encontró que tomar una ducha o un baño con agua tibia antes de acostarse puede ayudar a conciliar el sueño más rápido.

Los resultados fueron favorables cuando el agua estaba entre 40 y 42,5 °C y el baño se realizaba entre una y dos horas antes de dormir. También se observaron mejoras en la calidad del sueño.

Aunque los resultados son prometedores, hacen falta más estudios para determinar cuánto influye este hábito en el descanso. Además, una ducha tibia no garantiza que vas a dormirte más rápido ni resuelve por sí sola los problemas persistentes de sueño.

Cómo probarlo en tu rutina nocturna

¿Quieres comprobar si una ducha tibia te ayuda a dormir mejor? No necesitas cambiar todos tus hábitos ni pasar mucho tiempo bajo el agua. Basta con probar algunos ajustes sencillos y darles unos días para ver si notas alguna diferencia.

  • Elige bien la hora: dúchate unos 90 minutos antes de acostarte. Si te vas a la cama a las 11 de la noche, puedes hacerlo alrededor de las 9:30.
  • Cuida la temperatura del agua: busca una temperatura tibia y agradable, sin que llegue a quemar o te haga sentir demasiado calor.
  • No alargues demasiado la ducha: entre 5 y 10 minutos pueden ser suficientes para probar este hábito. No necesitas quedarte mucho tiempo bajo el agua.
  • Dedica el resto de la noche a relajarte: después de ducharte, evita la cafeína y las actividades que te mantengan demasiado alerta. Puedes leer, escuchar música tranquila, practicar ejercicios de respiración y dejar el móvil a un lado.
  • Prepara tu habitación: procura que esté fresca, oscura y silenciosa. Un ambiente agradable puede facilitar el descanso y acompañar los efectos de tu rutina nocturna.

Una ducha no hace milagros, pero puede ayudar

A veces, un pequeño cambio en la rutina nocturna puede marcar la diferencia. Si te cuesta conciliar el sueño, prueba a ducharte con agua tibia unos 90 minutos antes de acostarte y observa cómo responde tu cuerpo.

No es un truco infalible, pero puede convertirse en un hábito relajante para preparar el descanso. Y si las dificultades para dormir se mantienen durante semanas o afectan tu vida diaria, consulta con un profesional de la salud para encontrar la causa y recibir orientación.


Todas las fuentes citadas fueron revisadas a profundidad por nuestro equipo, para asegurar su calidad, confiabilidad, vigencia y validez. La bibliografía de este artículo fue considerada confiable y de precisión académica o científica.



Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.