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Los veterinarios coinciden: "Mantener limpias las patas de tu mascota después de cada paseo es una forma de cuidar su salud"

3 minutos
Puedes limpiar las patas de tu amigo peludo con una toalla humedecida en agua tibia o toallitas para mascotas. Evita las que contengan alcohol, porque pueden irritarlo.
Los veterinarios coinciden: "Mantener limpias las patas de tu mascota después de cada paseo es una forma de cuidar su salud"
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 26 octubre, 2026 10:00

Cada vez que llevas a tu mascota a dar un paseo, ella vuelve a casa con distintos elementos entre sus patas. Tal es el caso de barro, polvo fino, arena, bacterias y residuos urbanos. Los cuales se dispersan en los suelos, alfombras y muebles de tu hogar.

Esta suciedad representa un riesgo, tanto para tu familia como para tu mascota. Ya que puede causarle irritaciones e infecciones. Para evitar esto, los expertos recomiendan una práctica muy sencilla: limpiarle las patas a tu peludito después de cada paseo. No necesitas usar alcohol ni productos perfumados. De hecho, la mejor alternativa es una toalla humedecida en agua tibia o toallitas para mascotas.

1. Elige un lugar tranquilo

Para poder limpiarle las patas a tu mascota, debes crear un entorno relajado. Busca un espacio cómodo en el recibidor, en donde pueda recostarse o sentarse. Si no está acostumbrada a que le toques las patas, comienza con contactos muy breves por unos segundos y luego detente, premiando de inmediato su actitud calmada. Repite esta acción por varios días. Así el perro se sentirá en confianza y facilitarás el aseo posterior.

2. Revisa sus patas

Es importante que inspecciones muy bien las patas de tu mascota, para retirar cualquier piedra, hoja o suciedad incrustada que pudieran tener. Así como también para notar alguna lesión oculta en su pelaje. Si no retiras estos elementos, podrán causarle molestias cuando hagas la limpieza en húmedo.

3. Limpia con agua tibia o con toallitas

A la hora de hacer la limpieza de las patas de tu mascota como tal, debes elegir el producto indicado. Tienes la opción de humedecer una toalla suave con agua tibia o usar toallitas especiales para mascotas. También valen las toallitas para bebé de forma puntual. Más si vas por ellas, debes usar unas sin alcohol, sin perfume y sin ingredientes irritantes.

También evita el alcohol u otros productos que lo contengan, así como perfumes fuertes, limpiadores para humanos y aceites esenciales. Todos ellos pueden afectar su piel. Una vez elegido el producto, limpia sus patas pasando la toalla con suavidad por las almohadillas y entre sus dedos, sin frotar con fuerza ni dar tirones a su pelo.

4. Seca muy bien

El secado es una fase clave. Y es que si queda humedad acumulada en las patas de tu mascota, creas el ambiente propicio para la proliferación de hongos y bacterias. Por ello, toma una toalla seca o servilleta y pásala por las almohadillas de la pata, así como entre cada uno de los dedos, presionando con suavidad para no causarle molestias ni irritaciones.

5. Premia su cooperación

Terminada la limpieza, es conveniente que le des un refuerzo positivo a tu mascota por su cooperación. Tienes varias opciones: desde un pequeño premio comestible hasta unas palabras de felicitación acompañadas de caricias en cuanto suelte la última pata. Esto hará que asocie la limpieza con un momento agradable y gratificante, queriendo repetirlo en el futuro.

Ahora, si al hacer la revisión de las patas de tu mascota notas que hay alguna herida, sangrado, hinchazón, enrojecimiento, mal olor o percibes que tu amigo peludo camina con cojera o dolor, es momento de acudir al veterinario. De igual manera, si durante el paseo pisó alguna sustancia química desconocida, no dudes en llevarlo a una revisión.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.