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¿Cuándo es el momento adecuado para consumir frutas?

5 minutos
No importa si consumes las frutas en ayunas, antes de las comidas principales o como postre, su perfil nutricional no varía. Descubre qué dice la ciencia sobre el horario de consumo.
¿Cuándo es el momento adecuado para consumir frutas?
Maria Patricia Pinero Corredor

Revisado y aprobado por la nutricionista Maria Patricia Pinero Corredor

Última actualización: 28 enero, 2025

No hay una hora «única» o «mejor» para consumir fruta. Aunque durante mucho tiempo se debatió sobre si ingerirlas en determinados horarios puede brindar beneficios adicionales, lo cierto es que la mayoría de las personas pueden introducirlas en su alimentación en cualquier momento del día.

Estos alimentos son una de las fuentes más importantes de vitaminas, minerales, fibra dietética y antioxidantes. Este perfil de nutrientes no cambia por comerlas en una franja horaria u otra. Lo más significativo es asegurar su presencia en la dieta, respetando los principios de moderación y equilibrio que permiten que su ingesta refleje beneficios en la salud.

Aun así, si te queda alguna duda, a continuación, aclararemos algunos de los mitos más comunes con relación a este tema, y te contamos por qué, en general, puedes disfrutar este alimento sin imponerte restricciones.

1. Consumo de frutas en ayunas

El mito de que «es mejor comer fruta en ayunas» proviene de la idea popular de que el cuerpo absorbe mejor sus nutrientes al tener el estómago vacío o que esto beneficia la digestión. No obstante, no hay evidencia científica que respalde estas creencias y, por el contrario, la ciencia es clara al informar que la fruta es saludable, independientemente de la hora de consumo.

El cuerpo tiene la capacidad de procesar y obtener los beneficios de la fruta, aunque la consumas junto a otros alimentos o después de las comidas. De todos modos, en casos excepcionales —como acidez estomacal, estreñimiento y otros problemas digestivos— algunos reportan sentirse mejor al comerlas a primera hora del día. Aun así, esto puede ser más una cuestión de preferencia que de necesidad para la salud.

2. Frutas en el desayuno

Hay quienes afirman que comer frutas en el desayuno permite metabolizarlas mejor y evitar que causen picos altos de glucosa. Sin embargo, estas afirmaciones son imprecisas. Aunque este alimento es una gran opción para la primera comida del día, porque proporciona energía, fibra dietética, antioxidantes y otros nutrientes esenciales, no necesariamente es el mejor momento de consumo ni tiene beneficios adicionales.

Más que prestar atención a la hora de la ingesta, es preferible asegurar su inclusión variada en el plan de alimentación. De hecho, puedes tomarlas en varios momentos del día, de modo que completes la recomendación de entre 3 y 5 porciones diarias.

3. Frutas como merienda

Sí. Es cierto que las frutas son una de las mejores opciones para tus meriendas. No obstante, no es así porque este momento permita obtener más beneficios nutricionales, sino porque son una excelente elección para cuidarse y contribuir al bienestar.

A diferencia de los snacks ultraprocesados, que suelen ser una opción rápida y menos nutritiva, las frutas son bajas en calorías y aportan una gran cantidad de nutrientes, como la fibra dietética, las vitaminas A, B y C, al igual que minerales, como el calcio, el magnesio, el zinc y el hierro. Son una alternativa más saciante y permiten obtener energía de manera más saludable.

4. Comer frutas antes o después de las comidas

Algunos estudios preliminares han determinado que consumir frutas antes de las comidas principales puede contribuir a una mayor sensación de saciedad, debido a su contenido de fibra dietética y agua, que llena el estómago y reduce el hambre. Esto, en teoría, podría ayudar a reducir la cantidad de alimentos ingeridos en el resto del plato.

No obstante, no hay evidencia científica sólida que demuestre que estos beneficios ocurran de manera concreta solo antes de las comidas y no en otros momentos del día. En cambio, se ha observado que la saciedad se presenta incluso si se comen entre comidas.

También es un mito asegurar que deben evitarse luego de la cena. Algunos aseguran que esto las hace fermentar en el estómago y genera malestar digestivo. Sin embargo, tampoco hay investigaciones concluyentes al respecto. ¡No temas en disfrutarlas como postre!

El cuerpo puede digerir las frutas de manera eficiente tanto antes como después de las comidas, y su valor nutricional no depende del momento en que se ingieran.

5. Consumo de frutas en la noche

Uno de los mitos más extendidos sobre el consumo de fruta es que hacerlo en la noche es malo, porque aumenta el peso corporal y los niveles de glucosa en sangre. Estas ideas no tienen fundamento científico y, como hemos comentado, el contenido nutricional, ni su metabolismo cambia de acuerdo al momento de consumo.

Excepto en casos especiales, como personas con acidez estomacal que pueden reportar molestias o exacerbación de los síntomas, comer frutas por la noche no tiene efectos negativos. Puedes consumirlas como una opción saludable para calmar el hambre, incluso en los momentos antes de ir a la cama, pues son ligeras y nutritivas.

Cualquier momento es bueno para consumir frutas

En definitiva, no hace falta que te pongas restricciones horarias para disfrutar de las frutas. Puedes comerlas en la mañana, en la tarde o en la noche, ya que su perfil nutricional y sus beneficios no dependen del momento del día.

Lo más importante es que te asegures de incorporarlas en tu dieta, como parte de un plan de alimentación equilibrado. Recuerda que si bien son saludables, no deben sustituir otros grupos de alimentos, puesto que, por sí solas, no proporcionan todos los nutrientes esenciales que tu cuerpo requiere para estar bien.

No hay una hora «única» o «mejor» para consumir fruta. Aunque durante mucho tiempo se debatió sobre si ingerirlas en determinados horarios puede brindar beneficios adicionales, lo cierto es que la mayoría de las personas pueden introducirlas en su alimentación en cualquier momento del día.

Estos alimentos son una de las fuentes más importantes de vitaminas, minerales, fibra dietética y antioxidantes. Este perfil de nutrientes no cambia por comerlas en una franja horaria u otra. Lo más significativo es asegurar su presencia en la dieta, respetando los principios de moderación y equilibrio que permiten que su ingesta refleje beneficios en la salud.

Aun así, si te queda alguna duda, a continuación, aclararemos algunos de los mitos más comunes con relación a este tema, y te contamos por qué, en general, puedes disfrutar este alimento sin imponerte restricciones.

1. Consumo de frutas en ayunas

El mito de que «es mejor comer fruta en ayunas» proviene de la idea popular de que el cuerpo absorbe mejor sus nutrientes al tener el estómago vacío o que esto beneficia la digestión. No obstante, no hay evidencia científica que respalde estas creencias y, por el contrario, la ciencia es clara al informar que la fruta es saludable, independientemente de la hora de consumo.

El cuerpo tiene la capacidad de procesar y obtener los beneficios de la fruta, aunque la consumas junto a otros alimentos o después de las comidas. De todos modos, en casos excepcionales —como acidez estomacal, estreñimiento y otros problemas digestivos— algunos reportan sentirse mejor al comerlas a primera hora del día. Aun así, esto puede ser más una cuestión de preferencia que de necesidad para la salud.

2. Frutas en el desayuno

Hay quienes afirman que comer frutas en el desayuno permite metabolizarlas mejor y evitar que causen picos altos de glucosa. Sin embargo, estas afirmaciones son imprecisas. Aunque este alimento es una gran opción para la primera comida del día, porque proporciona energía, fibra dietética, antioxidantes y otros nutrientes esenciales, no necesariamente es el mejor momento de consumo ni tiene beneficios adicionales.

Más que prestar atención a la hora de la ingesta, es preferible asegurar su inclusión variada en el plan de alimentación. De hecho, puedes tomarlas en varios momentos del día, de modo que completes la recomendación de entre 3 y 5 porciones diarias.

3. Frutas como merienda

Sí. Es cierto que las frutas son una de las mejores opciones para tus meriendas. No obstante, no es así porque este momento permita obtener más beneficios nutricionales, sino porque son una excelente elección para cuidarse y contribuir al bienestar.

A diferencia de los snacks ultraprocesados, que suelen ser una opción rápida y menos nutritiva, las frutas son bajas en calorías y aportan una gran cantidad de nutrientes, como la fibra dietética, las vitaminas A, B y C, al igual que minerales, como el calcio, el magnesio, el zinc y el hierro. Son una alternativa más saciante y permiten obtener energía de manera más saludable.

4. Comer frutas antes o después de las comidas

Algunos estudios preliminares han determinado que consumir frutas antes de las comidas principales puede contribuir a una mayor sensación de saciedad, debido a su contenido de fibra dietética y agua, que llena el estómago y reduce el hambre. Esto, en teoría, podría ayudar a reducir la cantidad de alimentos ingeridos en el resto del plato.

No obstante, no hay evidencia científica sólida que demuestre que estos beneficios ocurran de manera concreta solo antes de las comidas y no en otros momentos del día. En cambio, se ha observado que la saciedad se presenta incluso si se comen entre comidas.

También es un mito asegurar que deben evitarse luego de la cena. Algunos aseguran que esto las hace fermentar en el estómago y genera malestar digestivo. Sin embargo, tampoco hay investigaciones concluyentes al respecto. ¡No temas en disfrutarlas como postre!

El cuerpo puede digerir las frutas de manera eficiente tanto antes como después de las comidas, y su valor nutricional no depende del momento en que se ingieran.

5. Consumo de frutas en la noche

Uno de los mitos más extendidos sobre el consumo de fruta es que hacerlo en la noche es malo, porque aumenta el peso corporal y los niveles de glucosa en sangre. Estas ideas no tienen fundamento científico y, como hemos comentado, el contenido nutricional, ni su metabolismo cambia de acuerdo al momento de consumo.

Excepto en casos especiales, como personas con acidez estomacal que pueden reportar molestias o exacerbación de los síntomas, comer frutas por la noche no tiene efectos negativos. Puedes consumirlas como una opción saludable para calmar el hambre, incluso en los momentos antes de ir a la cama, pues son ligeras y nutritivas.

Cualquier momento es bueno para consumir frutas

En definitiva, no hace falta que te pongas restricciones horarias para disfrutar de las frutas. Puedes comerlas en la mañana, en la tarde o en la noche, ya que su perfil nutricional y sus beneficios no dependen del momento del día.

Lo más importante es que te asegures de incorporarlas en tu dieta, como parte de un plan de alimentación equilibrado. Recuerda que si bien son saludables, no deben sustituir otros grupos de alimentos, puesto que, por sí solas, no proporcionan todos los nutrientes esenciales que tu cuerpo requiere para estar bien.


Todas las fuentes citadas fueron revisadas a profundidad por nuestro equipo, para asegurar su calidad, confiabilidad, vigencia y validez. La bibliografía de este artículo fue considerada confiable y de precisión académica o científica.


  • Abdul, B., Yahya, H., Shahar, S., Abdul, Z., & Damanhuri, H. (2019). Effect of Sequence of Fruit Intake in a Meal on Satiety. International Journal of Environmental Research and Public Health, 16(22), 4464. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6888291
  • Devirgiliis, C., Guberti, E., Mistura, L., & Raffo, A. (2024). Effect of fruit and vegetable consumption on human health: An update of the literature. Foods, 13(19), 3149. https://www.mdpi.com/2304-8158/13/19/3149
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