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Magnesio a los 45: por qué este mineral importa para tu energía y bienestar

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El magnesio es fundamental para tener energía y unos huesos fuertes. Te explicamos cuáles son las mejores fuentes alimenticias y por qué la suplementación debe ser guiada por un profesional.
Magnesio a los 45: por qué este mineral importa para tu energía y bienestar
Publicado: 17 mayo, 2026 16:00

Pocos nutrientes han ganado tanto protagonismo como el magnesio. Más allá de las tendencias, el magnesio es un mineral esencial que ayuda a mantener tu cuerpo en equilibrio. Y, a partir de los 45 años, prestarle atención se vuelve más relevante.

Este artículo no es una recomendación para que salgas a comprar un suplemento. Es una guía para que entiendas qué papel juega este mineral en tu cuerpo y por qué la mejor estrategia para asegurar un buen aporte empieza en tu plato.

¿Cuál es el rol del magnesio en tu cuerpo?

El magnesio participa en más de 300 reacciones. Dentro de sus funciones, es esencial para la producir energía a partir de los alimentos y contribuye a mantener tu vitalidad. También actúa como un “relajante” natural de los músculos.

Además, aunque solo pensemos en el calcio al hablar sobre la salud ósea, el magnesio participa en la correcta absorción y metabolismo del calcio y la vitamina D. Por eso ayuda a mantener unos huesos fuertes, algo de suma importancia a partir de los 45 años.

La mejor estrategia para obtener magnesio

Antes de pensar en suplementos, la forma más segura y eficaz de asegurar un buen aporte de magnesio es a través de una dieta variada. Estas son algunas de las mejores fuentes:

  • Cereales integrales y pan integral
  • Verduras de hoja verde, como espinacas y acelgas
  • Legumbres, como lentejas, garbanzos y frijoles negros
  • Frutos secos y semillas, como almendras, anacardos, semillas de calabaza y de chía
  • Otros alimentos, como chocolate negro (con más de 70 % de cacao), aguacate, yogur y plátanos

La suplementación, ¿es necesaria para ti?

El auge de los suplementos de magnesio ha llevado a muchas personas a tomarlos “por moda” o para tratar síntomas sin consultar. Si bien es cierto que las dietas en la actualidad pueden llevar a ingerir menos magnesio del necesario, la decisión de suplementar nunca debe tomarse a la ligera.

Si tienes dudas sobre la cantidad que deberías consumir, el primer paso es siempre hablarlo con tu médico. Nunca intentes autodiagnosticar una deficiencia.

Si, bajo supervisión profesional, se determina que un suplemento es adecuado para ti, es útil saber que existen diferentes formas de suplementos de magnesio. La elección dependerá de tu tolerancia y tu salud general, y debe ser siempre guiada por un profesional.

Precauciones de seguridad con los suplementos

Si piensas utilizar suplementos o te los han indicado, ten en cuenta estos consejos.

  • Consulta siempre a un profesional. Un médico o un nutricionista evaluará si realmente necesitas un suplemento y te indicará la dosis y el tipo adecuados para ti.
  • Ten cuidado con las dosis altas. A diferencia del magnesio de los alimentos, una dosis alta de magnesio suplementado puede causar malestar estomacal.
  • Posibles interacciones. El magnesio puede interactuar con ciertos medicamentos (como antibióticos y diuréticos). Informa siempre a tu médico de cualquier suplemento que estés tomando.

La mejor estrategia para asegurar que no te falte magnesio es construir tu alimentación alrededor de los alimentos ricos en este mineral. Más que buscar un suplemento “perfecto”, el primer paso es siempre revisar tus platos.

Entonces, empieza por un pequeño cambio. Intenta añadir un puñado de almendras a tu desayuno o una porción de espinacas a tu cena de hoy. Son pequeños gestos que suman de forma constante a tu bienestar.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.