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7 textiles del hogar que debes limpiar más a menudo y cómo hacerlo

4 minutos
Cambiar la ropa de cama de forma semanal es clave para mantener la limpieza y frescura en el dormitorio. Pero si padeces de alergias, debes hacerlo cada tres días.
7 textiles del hogar que debes limpiar más a menudo y cómo hacerlo
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 28 octubre, 2026 08:00

A la hora de limpiar la casa, solemos poner el foco en fregar los suelos y baños, dejando a los textiles relegados a un segundo plano. Pero ten en cuenta que muchos de ellos están en contacto directo con nuestro cuerpo o con los alimentos que comemos. De manera que darles una buena higiene es muy importante.

Ten en cuenta que no todos los textiles son iguales. Por lo tanto, requieren de métodos de limpieza diferentes, así como de una frecuencia de lavado también distinta. Te compartimos tips para que organices la limpieza de los textiles más comunes en tu hogar, sin causarles daños.

1. Sábanas y fundas de almohada

Al dormir, en las sábanas y fundas de las almohadas dejamos células muertas de nuestra piel. Así como también restos de saliva, grasa capilar y sudor. Los cuales sirven de alimento a los ácaros. Por ello, conviene que cambies las sábanas y fundas de manera semanal. Más si tienes acné o alergias respiratorias, debes hacerlo cada tres o cuatro días. Lávalas con un detergente suave, dejando que sequen bien bajo el sol o en la secadora, antes de guardarlas.

2. Toallas

Ten en cuenta que si las toallas no se secan bien después de su uso, crean el ambiente húmedo perfecto para que se generen bacterias y moho. Aparte de producir un olor rancio y desagradable. Los expertos recomiendan lavarlas cada tres o cuatro usos y cada dos días las de mano, por su frecuencia de utilización. Para ello, emplea agua caliente y prescinde del suavizante, ya que afecta al rizo de la toalla a largo plazo.

3. Paños de cocina

Estos textiles son unos de los que más se ensucian en todo el hogar, ya que los usamos para limpiar desde una superficie hasta secar los platos. Aumentando el riesgo de contaminación cruzada. En este caso, lo ideal es cambiarlos a lo sumo de forma interdiaria. Más si entraron en contacto con carnes crudas, debes cambiarlos de inmediato. Para su lavado, utiliza un detergente desengrasante y un chorrito de vinagre blanco.

4. Mantas

Ten en cuenta que las mantas que descansan a los pies de la cama o en el sofá de la sala acumulan polvo del ambiente. Y en el caso de las del sofá, también pueden retener restos de alimentos, si tuviste un maratón de pelis hace poco. Lávalas una vez al mes, teniendo en cuenta las instrucciones del fabricante. Por lo general, las hechas de lana se lavan con agua fría y programas con centrifugado suave, para evitar que pierdan su esponjosidad.

5. Fundas del sofá

Si tu sofá permite que le retires las fundas para el lavado, lo ideal es que lo hagas cada dos o tres meses. Usa un programa con centrifugado suave y deja secar muy bien antes de volver a colocarlas. Ahora, si el sofá no es desenfundable, deberás hacer la limpieza en base al material del que esté hecho.

Por ejemplo, si la tapicería es de tela, pasa primero la aspiradora y luego puedes usar un trapo humedecido —sin escurrir— en agua jabonosa. Esto conviene realizarlo cada seis meses.

6. Camas de las mascotas

Las mascotas dejan en sus cojines o camas no solo pelos, sino también restos de tierra de sus paseos, así como olor corporal y saliva. Dales una limpieza semanal, comenzando por aspirar la superficie y lavando la funda en la lavadora. Hazlo con un jabón hipoalergénico y sin olores, para evitar afectar el sensible olfato de tu mascota.

7. Alfombras y cortinas

Estos tejidos del hogar tienden a acumular polvo, polen y partículas en suspensión del aire. En el caso de las alfombras, conviene aspirarlas de forma semanal y darles una limpieza profunda una vez al año con espuma en seco. Mientras que el lavado de las cortinas debes hacerlo cada tres o cuatro meses, usando un ciclo delicado de la lavadora y jabón suave. Luego, cuélgalas en su barra. De esta forma se secarán y mantendrán su forma.

En caso de tener mascotas en casa o personas alérgicas, puedes acortar la frecuencia de limpieza de algunos textiles. Por ejemplo, aspira las alfombras de dos a tres veces por semana y el sofá de forma semanal. Así reducirás la cantidad de polvo y pelos.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.