Radiografía lumbar: ¿debo preocuparme?
Escrito y verificado por la fisioterapeuta Michelle Torres
La radiografía lumbar es un método de diagnóstico usado con mucha frecuencia. Sin embargo, ¿realmente necesitas hacerte un rayos X? Si te lo haces, ¿debes preocuparte por lo que diga el informe radiológico?
Muchas personas creen que una radiografía lumbar o una resonancia puede identificar la causa del dolor, pero esto no es del todo cierto. Aquí te explicaremos por qué.
¿Necesito una radiografía lumbar si me duele la espalda? Lo más probable es que no. En la mayoría de los casos, hacerte una radiografía lumbar no mejorará tu plan de tratamiento.
El problema principal de las radiografías lumbares, resonancias, etcétera, es que los informes radiológicos se interpretan como diagnósticos, y no lo son. Estos informes solo describen lo que ven en la imagen, sin tomar en cuenta tus síntomas o tu estilo de vida.
¿Y si tengo una hernia lumbar?
Un tercio de jóvenes de 21 años tienen algún tipo de degeneración discal y más del 50 % de las personas, entre 30 y 40 años, tienen degeneración de disco o hernias discales sin tener lumbalgia u otros síntomas relacionados. Este porcentaje aumenta con la edad, haya o no dolor lumbar.
La gravedad de la hernia discal tampoco está relacionada con la intensidad del dolor de espalda. Hay personas que tienen hernias discales gravísimas y no tienen síntomas. De hecho, las hernias lumbares suelen mejorar por sí solas.
Actualmente, se cree que las hernias discales son un proceso natural del paso del tiempo, como las arrugas. Ya se sabe que no causan dolor lumbar en sí mismas.
Entonces mejor me hago una resonancia, ¿no?
Según las pautas de actuación y seguimiento del dolor lumbar, no. Si la persona no tiene “banderas rojas”, la resonancia no mejorará los resultados. Más bien, puede aumentar las tasas de cirugía que en muchos casos no resolverá el problema.
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¿Qué son las banderas rojas?
Las banderas rojas son síntomas que pueden indicar un problema que requiere atención médica inmediata, como una fractura o una enfermedad. Si aparte del dolor tienes alguna de las siguientes banderas rojas, por favor consulta con tu médico lo más pronto posible:
- Fiebre.
- Diabetes.
- Osteoporosis.
- Hipertensión.
- Problemas para caminar.
- Historia de uso de esteroides.
- Problemas de control de esfínteres.
- Historia personal o familiar de cáncer.
- Pérdida de peso súbita o sin causa aparente.
- Tener menos de 20 años o más de 50 años.
- Alteración de la sensibilidad en piernas y brazos.
- Dolor incapacitante que te impide hacer tus actividades diarias.
- Adormecimiento, pinchazos, hormigueo o quemazón en piernas o brazos.
- Dolor que inició después de una caída o traumatismo y que no disminuye en intensidad después de 48-72 horas.
Si no hay “banderas rojas” no es recomendable hacer una radiografía lumbar.
¿Y si mi dolor de espalda significa que tengo una enfermedad grave?
Es poco probable que tu dolor lumbar sea un síntoma de una enfermedad grave, ya que esto sucede en el 1% de personas con lumbalgia.
Se estima que el 80 % de adultos a nivel mundial han sufrido, sufren o sufrirán de dolor lumbar en algún momento de sus vidas, lo que hace de ese 1 % aún más improbable, sobretodo sin presencia de banderas rojas.
En cualquier caso, tu médico buscará las banderas rojas antes mencionadas. Si las hay, solicitará los estudios que considere pertinentes.
¿Qué no hay que olvidar?
- Se recetan más radiografías lumbares de las necesarias.
- Las hernias discales y el desgaste de disco son cambios relacionados con la edad, como las arrugas o las canas. No son enfermedades.
- Los informes radiológicos no son diagnósticos. Describen lo que aparece en la imagen, no toman en cuenta otros factores como tus síntomas o tu estilo de vida.
Por último, recuerda que a menos que tengas alguna bandera roja, probablemente no necesites una radiografía lumbar o cualquier otro estudio de imagen.
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