¿Acondicionador antes del champú? La técnica para cabellos secos, rizados o decolorados

Desde la niñez nos han enseñado que el orden correcto de los productos de belleza del cabello es primero el champú y luego el acondicionador. Pero ten en cuenta que este orden no le sienta bien a todos los tipos de cabello y puede hacer que las puntas se sientan secas o quebradizas.
El champú contiene tensioactivos, diseñados para eliminar el sudor, los residuos y el sebo del cuero cabelludo. Pero ellos pueden ser demasiado agresivos para los medios y puntas del cabello. Por eso, invertir el proceso puede ayudar a cuidar los largos de tu cabello durante el lavado.
La técnica paso a paso
Si aplicas el acondicionador antes del champú crearás una barrera oclusiva. La cual, impide que los limpiadores en el champú arrastren los aceites naturales del cabello, de medias a puntas, en las fibras más porosas. Esto permite que el lavado sea efectivo en el cuero cabelludo, pero sin dañar las fibras capilares.
- Aplica el acondicionador. Comienza distribuyendo una pequeña porción de acondicionador de medias a puntas de tu melena, evitando la raíz. Por lo general puedes colocarlo en el cabello seco, pero si tu acondicionador es muy denso, entonces lo más conveniente es humedecer tu melena con un pulverizador antes de aplicarlo.
- Deja actuar por un par de minutos. Este tiempo de acción permite que los activos penetren en la fibra capilar y la sellen.
- Pasa al lavado. Aplica el champú solo en el cuero cabelludo, masajeando con las yemas de los dedos. No es necesario que lo coloques en los largos ni que frotes el resto de tu melena.
- Aclara con agua templada. Retira el champú del cuero con agua templada. Al hacerlo, la espuma pasará por los largos del cabello y retirará la suciedad, sin necesidad de fricción.
Si notas que las puntas siguen ásperas después de haber aplicado la técnica, puedes colocarte una mínima cantidad de acondicionador después de champú. Así le darás un extra de hidratación.
¿Qué tipos de cabello se benefician con la técnica?
Esta técnica tiene gran utilidad para el cabello rizado, ya que, por su estructura, suele tener dificultades para que el sebo natural llegue a las puntas. También funciona para melenas decoloradas, donde la fibra ha perdido gran parte de sus aceites naturales y se enreda con facilidad.
El cabello seco también se verá beneficiado, aportándole una película de nutrición que reducirá la rotura. En el otro lado de la balanza, el acondicionador antes del champú no es la mejor opción para cabellos finos y grasos, porque el producto puede resultar demasiado pesado y dejar una sensación de falta de limpieza.
Ahora, aunque este truco puede mejorar de forma temporal el brillo y la suavidad de la melena, ten en cuenta que posee límites. No va a reparar las puntas ya abiertas, por nombrarte un ejemplo. Este ajuste funciona a modo de prevención, ya que concentrar el lavado en el cuero cabelludo y reducir la manipulación de las puntas puede ayudar a conservarlas más suaves.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







