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Los mejores ejercicios para tonificar los tríceps y reducir la flacidez en los brazos

3 minutos
Estos ejercicios para tríceps te ayudan a ganar fuerza y mejorar el tono muscular con una rutina sencilla. Algunos puedes hacerlos con tu propio peso corporal o mancuernas ligeras si estás comenzando a entrenar
Los mejores ejercicios para tonificar los tríceps y reducir la flacidez en los brazos
Escrito por Estefanía Filardi
Publicado: 30 octubre, 2026 17:00

¿Te pasa que levantas el brazo para saludar y notas que tienes alas en la parte de atrás? Es una de las zonas del cuerpo que más preocupan, y el entrenamiento de fuerza te puede ayudar a cambiar su aspecto.

Es cierto que ningún ejercicio elimina por sí solo la piel caída, pero trabajar los músculos que hay debajo mejora el tono y la apariencia del brazo. Estos son siete ejercicios que se enfocan en tríceps y puedes incluir en tus entrenamientos para tonificar los brazos.

Empieza con 2 o 3 series de 8 a 12 repeticiones, con peso corporal, bandas elásticas o mancuernas ligeras.

1. Flexiones de brazos

Fortalece de forma integral el pecho, los hombros y los tríceps; puedes adaptar la palanca apoyando las rodillas o sobre una pared para priorizar la técnica.

Trabajan pecho, hombros y tríceps. Apoya las manos algo más separadas que los hombros, mantén el cuerpo recto y baja el pecho hacia el suelo. Si es la primera vez que haces flexiones, empieza con una variante sencilla. Por ejemplo, hacerlas de rodillas o contra una pared.

2. Press de hombros con mancuernas

Eleva la carga desde la altura de las clavículas para tonificar los deltoides y dar soporte estructural a la zona superior.

Fortalece los deltoides y también activa el tríceps, lo que ayuda al contorno superior del brazo. De pie o sentado, sube las mancuernas desde la altura de los hombros hasta estirar los brazos sin bloquear los codos, y baja con control.

3. Extensiones de tríceps por encima de la cabeza

Dirige el trabajo directamente a la zona posterior del brazo manteniendo los codos alineados

Aíslan el tríceps, el músculo principal de la parte posterior del brazo. Sujeta una mancuerna con las dos manos detrás de la cabeza, estira los brazos hacia arriba y flexiona los codos sin abrirlos. Evita arquear la zona lumbar.

4. Patada de tríceps

Un movimiento de precisión que demanda mantener el codo fijo en la línea del torso para focalizar la contracción.

Es un ejercicio sencillo para la parte trasera del brazo, con mancuernas ligeras. Inclina el tronco, pega el codo al costado y estira el brazo hacia atrás, manteniendo el codo quieto.

5. Remo con mancuerna

Fortalece la espalda alta y la cara posterior del hombro, creando una base sólida que estiliza la silueta del brazo.

Trabaja espalda y brazos, y mejora la postura y el equilibrio muscular. Apoya una mano y una rodilla en un banco o una silla, y lleva la mancuerna hacia la cadera. Repite con el otro brazo.

6. Fondos en banco

Aprovecha el peso corporal mediante la flexión y extensión de codos; modula la intensidad flexionando las rodillas.

Ejercitan tríceps, pecho y hombros. Apoya las manos en el borde de un banco, con las piernas estiradas, y baja y sube flexionando los codos hacia atrás. Para facilitarlos, dobla las rodillas, y no bajes más de lo que tus hombros toleren.

7. Press de pecho con mancuernas

Involucra pectoral y tríceps en un rango seguro de movimiento desde el suelo o un banco plano.

Este press involucra pecho, hombros y tríceps, y desarrolla fuerza funcional. Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y empuja las mancuernas hacia el techo.

Cómo organizar las sesiones

Entrena la parte superior del cuerpo dos o tres veces por semana. Deja al menos 48 horas de recuperación entre sesiones que trabajen los mismos músculos. Aumenta el peso o las repeticiones de forma gradual cuando las series te resulten fáciles, y detente si notas dolor.

Los ejercicios ayudan a tonificar tríceps, bíceps y hombros, y eso se nota en la forma del brazo. La clave para ver resultados es la constancia y la progresión.

La piel flácida, por su parte, puede mejorar su aspecto con una pérdida de peso gradual, una buena hidratación y hábitos saludables. Con disciplina, una técnica cuidada y expectativas ajustadas, la sensación de que el brazo se mueve de más puede ir quedando atrás.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.